El peronismo agitó el conurbano: qué intendentes hicieron el mayor aporte al repunte del Frente de Todos

·6  min de lectura
Alberto Fernández y Axel Kicillof se mostraron en público como ganadores, pese a sumar otra derrota en la provincia
Santiago Filipuzzi

El juego de las expectativas le permitió al gobierno del Frente de Todos festejar a pesar de haber caído derrotado otra vez en su bastión bonaerense. El presidente Alberto Fernández, el gobernador Axel Kicillof y las principales figuras de la coalición oficialista se propusieron despertar al aparato peronista en busca de una remontada, pero convivieron los últimos dos meses con el miedo de que la ola de descontento expresada en las PASO fuera a crecer todavía más.

La apuesta movió la aguja casi exclusivamente en el conurbano, el territorio desde el cual Cristina Kirchner irradia su liderazgo sobre el peronismo nacional. No alcanzó para dar vuelta el resultado, pero sí para achicar de 4,08 a 1,28 los puntos de diferencia entre la lista del ganador, Diego Santilli (Juntos), y la que encabeza la albertista Victoria Tolosa Paz. La distancia entre las dos listas en las primarias fue de casi 360.000 votos, mientras que ayer -a falta de escrutar menos del 2% de las mesas- se ubicó en poco menos de 112.000.

Tenso clima en el Pabellón 6: el desánimo larretista, la furia de Bullrich y el pedido desesperado de Macri

De esos 248.000 votos que le descontó Tolosa Paz a Santilli consiguió 230.000 en los 28 partidos del conurbano. En el resto de la provincia la diferencia entre las dos listas principales quedó virtualmente cristalizada en la foto de septiembre. La participación subió 7 puntos (unos 680.000 electores más) y las dos listas principales sacaron más votos que en las PASO en todos los distritos del Gran Buenos Aires. El oficialismo ganó en 20 de los 28 municipios (dio vuelta tres en los que había caído hace dos meses: Quilmes, San Fernando y San Martín). Y en 26 de los 28 Tolosa Paz consiguió achicar la brecha en cantidad neta de votos respecto de su rival. Las excepciones fueron Vicente López y San Isidro.

Al mirar con microscopio esa amplia geografía suburbana se distinguen variaciones llamativas de un municipio a otro, lo que permite esbozar un ranking de los intendentes que hicieron el mayor aporte al cambio de ánimo en el Frente de Todos. A todos se les había pedido desde la Casa Rosada y el Instituto Patria un mayor compromiso proselitista: el sueño de que el aparato movilizado diera vuelta el resultado no se cumplió por poco.

Al tope de los distritos con un vuelco más notable se ubica Quilmes, donde gobierna la camporista Mayra Mendoza. No solo logró por un pelo el triunfo que se le había negado en septiembre. La lista de Tolosa Paz sacó 28.000 votos más y la de Santilli creció 5000. Es decir, el Frente de Todos le descontó en términos netos 23.000 votos, casi un 10% de la diferencia que logró recortar en toda la provincia. Es una mejora que no se explica solo por el aumento de la participación: la cantidad de electores en el municipio creció en 22.000 personas. El dato significa un alivio para Máximo Kirchner, líder de La Cámpora, y para su madre, que tiene a Mendoza entre sus protegidas. Pero el peronismo tradicional -que resiste el liderazgo del diputado Kirchner- hizo un despliegue uniforme en todo el territorio y pide crédito por la reacción.

El intendente de Florencio Varela, Andrés Watson, también puede reclamar acciones por eso que Tolosa Paz llamó “ganar perdiendo”. En un municipio donde votaron unas 15.000 personas más, la lista de diputados del oficialismo recortó en 19.000 votos la diferencia de Santilli. Una cifra inmensa si se tiene en cuenta que asistieron a las urnas 215.000 electores.

Lomas de Zamora, el feudo del actual ministro coordinador bonaerense Martín Insaurralde, experimentó una fuerte suba de la participación, con más de 36.000 electores nuevos. El Frente de Todos creció fuerte (añadió 30.000 votos a su cosecha de septiembre), pero Juntos por el Cambio también (14.000 más). La diferencia neta que recortó Tolosa Paz allí fue de 16.000 votos. Almirante Brown fue otro punto alto del peronismo: Mariano Cascallares celebró un aumento de 23.000 votos para la boleta del Gobierno, por encima de la suba en la participación (16.000 personas). Tolosa Paz descontó allí casi 15.000 sufragios respecto de la ventaja que le sacó Juntos en septiembre a nivel provincial. En Esteban Echeverría fueron 12.000 los votos a incluir en esa cuenta, un aporte que puede atribuirse el intendente Fernando Gray, el único caudillo del conurbano que resistió abiertamente el liderazgo de Máximo Kirchner.

Había una enorme expectativa por lo que ocurriera en La Matanza, por lejos el distrito más poblado y sometido la última semana a una fuerte crisis de seguridad a raíz del crimen del kiosquero Roberto Sabo. El peronismo resistió: mantuvo la diferencia porcentual de las PASO y recortó allí la ventaja de Santilli en el total provincial en unos 19.000 votos. El intendente Fernando Espinoza puede respirar aliviado, aunque en su entorno admiten que esperaban un desempeño mayor. Sostienen que el asesinato de Sabo y la subsiguiente reacción ciudadana con epicentro en Ramos Mejía fueron un ancla que frenó una inercia positiva. Hubo 68.000 nuevos votantes en el municipio. Tolosa Paz creció 52.000 y Santilli, 33.000.

En la zona oeste, el operativo para achicar la brecha fue especialmente exitoso en Moreno (donde gobierna Mariel Fernández, del Movimiento Evita), Merlo (Gustavo Menéndez), Malvinas Argentinas (cuyo líder es el ministro bonaerense Leonardo Nardini) y San Martín (bastión el ministro de Obras Públicas nacional, Gabriel Katopodis). En esos cuatro municipios el Frente de Todos achicó en 60.000 votos netos la ventaja provincial. La cantidad de electores nuevos fue poco más de 66.000.

Mariel Fernández
Mariel Fernández


Mariel Fernández, intendenta de Moreno

Mucho menor fue el aporte de la zona norte. Pero ahí se hizo notar especialmente Federico de Achával, de Pilar, donde hubo 16.000 nuevos electores y la boleta de Tolosa Paz subió en casi la misma cifra. Santilli creció 4000 votos, por lo que el recorte en la diferencia provincial fue de 12.000. Juan Andreotti, de San Fernando, puede celebrar no tanto por su aporte a la recuperación (3000 votos de diferencia más que en septiembre), sino porque logró pintar de celeste un distrito que había sido amarillo en las PASO.

Más amargo fue el resultado para el intendente de Tigre, Julio Zamora, y el máximo referente del oficialismo en esa localidad, Sergio Massa. Volvió a ganar la oposición y la ligera mejoría de Tolosa Paz apenas alcanzó para recortar en 4000 votos la ventaja provincial. Hubo 19.000 nuevos votantes, pero crecieron todos.

Cristina Kirchner y Alberto Fernández son saludados por el intendente de Merlo, en el acto de cierre del Frente de Todos
Cristina Kirchner y Alberto Fernández son saludados por el intendente de Merlo, en el acto de cierre del Frente de Todos


Cristina Kirchner y Alberto Fernández son saludados por el intendente de Merlo, en el acto de cierre del Frente de Todos

Otros referentes que hicieron aportes módicos al recorte de la diferencia son Ariel Sujarchuk (Escobar), que después de las PASO había cargado duramente contra Kicillof por la estrategia de campaña; Alejandro Granados (zar de Ezeiza), Mario Ishii (José C. Paz) y el ministro de Desarrollo Social, Juan Zabaleta (Hurlingham). Ituzaingó y Morón, donde gobiernan Alberto Descalzo y Lucas Ghi, respectivamente, volvieron a ser territorios ganados por la coalición opositora. La diferencia de votos en esos dos territorios del Oeste resultó casi idéntica que en septiembre.

Mario Ishii y Alberto Fernández en la inauguración de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de José C. Paz (UNPAZ)
Silvana Colombo


Mario Ishii y Alberto Fernández en la inauguración de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de José C. Paz (UNPAZ) (Silvana Colombo/)

Algo similar ocurrió en los municipios donde gobierna Juntos por el Cambio: la aguja apenas se movió para el oficialismo en Tres de Febrero, Lanús, Vicente López y San Isidro. El único terreno hostil en el que el Frente de Todos logró una suma destacable es San Miguel. Perdió por 11 puntos, pero añadió 13.000 votos contra apenas 1000 de Santilli.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.