Tras un periplo por varios países, Evo Morales finalmente llegó a México

LA NACION

CIUDAD DE MÉXICO.- Tras un viaje lleno de obstáculos, el presidente saliente de Bolivia Evo Morales llegó alrededor de las 14 al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, donde lo esperaba un grupo de simpatizantes con banderas y globos.

"Por el nuevo triunfo en la primera vuelta de las elecciones de 20 de octubre de este año empezó el golpe de Estado", dijo Morales durante una conferencia de prensa en el aeropuerto, luego de agradecer al pueblo mexicano.

"En la última etapa [de las protestas en Bolivia], al golpe político cívico se sumó la policía nacional", agregó el exmandatario.

Además, habló sobre los incidentes en los que saquearon su casa en Cochabamba y la de su hermana.

"Mientras tenga la vida seguimos en política. Mientras tenga la vida sigue la lucha y estamos seguros de que los pueblos del mundo tienen todo el derecho de liberarse", dijo.

El exmandatario boliviano lanzó un duro mensaje a la oposición: "Pensé que habíamos terminado con la opresión, con la discriminación, con la humillación, pero surgen otros grupos que no respetan la vida, menos a la patria. Será parte de las luchas ideológicas, programáticas, culturales y sociales. Hermanas y hermanos, si algo de delito tengo, es ser indígena".

Asilo político

Hoy más temprano, el presidente Andrés López Obrador dijo sentirse "orgulloso" de encabezar un gobierno que garantice el derecho de asilo" tradicional a favor de Morales.

López Obrador elogió esta política que ha sido fuente de orgullo y de prestigio para el país desde hace varias décadas, poco antes del arribo a México de Morales.

Por su parte, el canciller Marcelo Ebrard, al referirse a la controversia que ha suscitado la salida de Morales en América Latina, dijo que no hay razón para que el asunto "confronte" a los gobiernos de la región.

Ebrard descartó la posibilidad de que el gobierno estadounidense reclame a México por el otorgamiento del asilo al mandatario obligado a renunciar el domingo por las Fuerzas Armadas de su país en medio de una crisis derivada de las accidentadas elecciones del pasado 20 de octubre.

El periplo

Según el jefe de la diplomacia mexicana, el operativo para sacar a Morales fue "como un viaje por la política latinoamericana y cómo se toman las decisiones y los riesgos que se corren".

En la ida, Perú otorgó la autorización de vuelo y el avión bajó a recargar combustible y a lograr que las autoridades de Bolivia aceptaran que el avión mexicano entrara en su país.

Según el relato del canciller, hicieron un primer intento de vuelo a Bolivia, pero les dijeron que el permiso obtenido "ya no era válido". Tras esperar en Lima varias horas, se logró que el comando de la Fuerza Aérea Boliviana, explicó, les otorgara el permiso válido. "Lo cual también dice quién tiene el poder en Bolivia", opinó.

Una vez aterrizado en Bolivia, donde recogieron a Morales, "el gobierno de Perú dio marcha atrás por razones políticas", indicó el funcionario, que precisó que a partir de ahí elaboraron "un plan B".

"Fue muy difícil y muy tenso porque en el aeropuerto donde estaba Evo ya había seguidores y simpatizantes de él alrededor del aeropuerto. Y dentro, (estaban) las Fuerzas Armadas de Bolivia", dijo el titular de la SRE, en el que calificó como un momento de gran "tensión".

En esa instancia, las autoridades mexicanas hablaron con Paraguay "para que se autorice parada técnica" en ese país, en una gestión que, según el diplomático, "nos ayudó mucho el presidente electo argentino, Alberto Fernández, que habló con el presidente de Paraguay".

Así, de Bolivia cruzaron hacia la capital de Paraguay y entonces ahí Perú autorizó cruzar su espacio aéreo, pero no a detenerse a recargar combustible.

Al no poder pasar por Bolivia, tuvieron que gestionar permisos con Brasil para así cruzar Perú, Ecuador y seguir, a través de aguas internacionales, hacia la Ciudad de México.

Finalmente, sobre las 2 de la madrugada hora de México (5 de la Argentina), el avión partió de Asunción.

"La última vicisitud es que hubo que rodear Ecuador porque estando en vuelo les dijeron que no les permitían cruzar el espacio aéreo. Hubo que rodear para entrar en aguas internacionales y poder continuar el vuelo", dijo Ebrard.