Los periodistas críticos con Ortega se sienten en la mira de cara a los comicios

Managua, 15 jul (EFE).- Los periodistas críticos con el Gobierno que preside el sandinista Daniel Ortega se sienten en la mira a menos de cuatro meses de las elecciones generales, y en medio de la ola de arrestos contra líderes políticos opositores, por lo que unos han decidido abandonar el país, otros solicitar medidas cautelares, y un tercer grupo bajar su perfil.

Tres periodistas han sido arrestados, tres son investigados por presunto lavado de dinero, una decena ha dejado el país por motivos de seguridad, y a otros tres la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) les otorgó medidas cautelares al advertir que "están recibiendo amenazas, hostigamientos y vigilancia" por parte de autoridades y particulares por su labor.

Los periodistas en Nicaragua "no estamos seguros", dijo a Efe el comunicador Willih Narváez, a quien la CIDH otorgó medidas cautelares en la víspera.

"He conocido que más de 15 periodistas se han exiliado por citatorias de la Fiscalía, por amenazas de ser apresados", afirmó Narváez, entrevistador y reportero del canal 10 y que formó parte del equipo de la plataforma de investigación Divergente.

Más de 30 reporteros y editores han sido citados por la Fiscalía por una causa que se ha abierto contra una ONG por los supuestos delitos de gestión abusiva, falsedad ideológica, ambos en concurso real con lavado de dinero, bienes y activos, y se les consulta cómo consiguen información y cómo la difunden, de acuerdo con sus testimonios.

"Es de alto riesgo el ejercicio del periodismo en Nicaragua", continuó Narváez, que afronta amenazas desde abril de 2018 en redes sociales, así como agresiones por parte de policías, actos de hostigamiento de terceros afines al Gobierno, y amenazas de muerte en contra de él y su familia.

ARRESTADOS, EXILIADOS, CITADOS Y AMENAZADOS

La vicepresidenta Rosario Murillo ha advertido a los periodistas que no deben estar publicando "noticias falsas" sobre temas de salud, con información de "falsos médicos y con falsos pronósticos", lo cual está penado en la Ley Especial de Ciberdelitos, que establece penas de 1 a 10 años de cárcel.

También ha cargado contra los periodistas, a los que ha acusado de "inventar cualquier cosa para sembrar el terror", los ha tildado de "malignos", "hipócritas", "destructores", "criminales", "terroristas de la comunicación", y ha agradecido a Dios que van "quedando en unos cuantos miserables".

En las últimas semanas, al menos una veintena de periodistas han abandonado Nicaragua, según un monitoreo del movimiento Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua (PCIN).

El periodista Carlos Fernando Chamorro, una de las voces más críticas al Gobierno de Ortega y galardonado en los 38 Premios de Periodismo Ortega y Gasset, anunció su exilio "para resguardar su seguridad" tras el allanamiento y registro a su domicilio por parte de la Policía Nacional.

Las autoridades arrestaron a los periodistas Cristiana Chamorro, Miguel Mora y Miguel Mendoza bajo la acusación de realizar actos que menoscaban la soberanía de Nicaragua.

Chamorro y Mora aspiraban a la Presidencia de Nicaragua por la oposición y Mendoza era crítico del Gobierno en las redes sociales.

El Ministerio Público también investiga a la corresponsal de la cadena hispana Univision en Nicaragua, María Lilly Delgado, y a los periodistas Lourdes Arróliga y Guillermo Medrano, por la causa que se ha abierto contra la ONG.

"NADA HACEMOS PRESOS, NADA HACEMOS MUERTOS"

"Hemos sido declarados enemigos por hacer periodismo", comentó el periodista Sergio Marín, director de la plataforma La Mesa Redonda, que se fue a Costa Rica.

"Llegó el momento en que uno tiene que pensar en salvar su vida, en que uno tiene que considerar resguardarse para poder seguir informando al pueblo de Nicaragua", dijo David Quintana, director de la plataforma Boletín Ecológico, al explicar las razones de su exilio.

"No hacemos nada presos, no hacemos nada muertos", razonó Quintana, quien transmitió en vivo la revuelta popular que estalló en abril de 2018 por unas controvertidas reformas a la seguridad social y que luego se convirtieron en una exigencia de renuncia del presidente Ortega.

El PCIN, una organización gremial a la que pertenecían varios de los periodistas que han dejado el país, ha optado por bajar el perfil en el actual contexto, y se abstuvo responder a las consultas de Efe.

La Prensa, el periódico más antiguo de Nicaragua, alertó en un informe que el Gobierno "intenta instaurar un apagón informativo" en el país cuando faltan cuatro meses para las elecciones, en las que Ortega, en el poder desde 2007, buscará una nueva reelección.

Para Reporteros sin Fronteras (RSF), Ortega, que ha tildado a los periodistas como "hijos de Goebbels", es uno de los dirigentes que ha entrado en la lista de los "depredadores de la libertad" de prensa por su política de "asfixia económica" y "censura judicial" de los medios independientes.

(c) Agencia EFE

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