Pereira, el palacio neoclásico que verá nacer la nueva Constitución de Chile

Santiago de Chile, 24 jun (EFE).- Entre sus cuatro paredes se decidirá el rumbo político de Chile y se tomarán grandes decisiones sobre la nueva Constitución: el neoclásico Palacio Pereira, ubicado en pleno centro de Santiago, será la sede de la convención constitucional que comenzará a reunirse la próxima semana.

Esta antigua mansión, otrora uno de los edificios más lujosos de la capital, sobrevivió a seis grandes terremotos que remecieron sus cimientos, alojó a la élite política de otra época, fue comprado por la Iglesia y ocupado luego por un grupo armado que luchó contra el régimen de Augusto Pinochet (1973-1990).

Ahora, su escalinata de mármol y sus columnas jónicas acompañarán a los 155 miembros de la asamblea que redactará la nueva Carta Magna de Chile, la primera que emanará de un proceso íntegramente democrático y la primera en el mundo que se redactará por un número equilibrado de hombres y mujeres.

"Este edificio es un hito en materia arquitectónica, representa una época de expansión urbanística, y que ahora sea sede de la convención es un símbolo notable", afirmó a Efe Dino Bozzi, académico de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica.

Se ideó en 1872 como residencia de la adinerada familia del político Luis Pereira y fue diseñado por Lucien Henault, arquitecto de otros edificios emblemáticos como la Universidad de Chile o el excongreso nacional, que también servirá de sede para este nuevo proceso constituyente, agregó el experto.

Dejó de ser una propiedad familiar en 1932 para ser adquirido por el Arzobispado de Santiago, que establecería en el palacio sus oficinas administrativas durante una década y, posteriormente, fue la sede de un colegio femenino.

A fines de la década de 1960, albergó a varias federaciones estudiantiles y durante el golpe de Estado de Pinochet (septiembre de 1973) se descubrió que había servido también como lugar de reunión del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), una agrupación que resistió con las armas al régimen dictatorial.

RESCATADO DEL ABANDONO

Con el paso de los años, el edificio cayó en el abandono y en pleno deterioro, en la década de 1980, fue declarado Monumento Histórico. Desde entonces, muchos pusieron los ojos en él, pero no fue hasta 2011 que el Gobierno lo compró e inició su proceso renovación, que se extendió hasta 2019.

Ahora, alberga varias oficinas del Ministerio de Cultura, un auditorio, una sala de lectura y una cafetería que abrió al público en 2021, y este mes de julio comenzará a funcionar como una de las sedes de la convención constitucional.

"En este edificio se reunirán las comisiones, se discutirán en detalle las normas y se recibirán las propuestas de la ciudadanía, mientras que el excongreso nacional servirá de sala plenaria", explicó a Efe la jefa de la carrera de Ciencia Política de la Universidad de Chile, Claudia Heiss.

El proceso constitucional emergió en Chile como una vía para poner fin a una ola de masivas protestas por un modelo socioeconómico más igualitario que estalló en 2019 y que dejó más de treinta muertos y miles de heridos.

Los convención tendrá hasta un año para redactar el texto, que deberá ser aprobado en 2022 con un plebiscito de salida, y que sustituirá a la actual Constitución, heredada de la dictadura y repudiada por privatizar servicios básicos como el agua o las pensiones.

(c) Agencia EFE

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