Perú: la ministra de Economía de 35 años que se convirtió en una estrella en plena pandemia

LA NACION

María Antonieta Alva, o simplemente Toni, ha emergido como una luz de esperanza en medio de la pandemia de coronavirus. La ministra de Economía de Perú tiene tan solo 35 años pero es la cabeza detrás de un ambicioso paquete de recuperación para ayudar a las pequeñas empresas y a las familias vulnerables y con el que la nación andina podría salir adelante de la devastadora crisis.

En Perú, se ha convertido en una especie de celebridad. Las mujeres quieren sacarse selfies con ella, los vendedores ambulantes le regalan artesanías y los medios de comunicación pelean por escurrir una entrevista en su apretada agenda.

"Desde una perspectiva latinoamericana, Perú es un líder claro en términos de respuesta macro", dijo a Bloomberg Ricardo Hausmann, economista de Harvard que fue profesor de Alva y lidera un equipo de expertos que asesora a Perú y a otros 10 países para mitigar los efectos del coronavirus. "Se podría haber imaginado una situación muy diferente si Toni no estuviera allí".

Sin embargo, hace unos meses, no muchos conocían a Toni. Alva fue nombrada ministra de Economía de Perú en octubre de 2019, como parte de una remodelación del gabinete que vio un cambio en más de la mitad de sus 19 miembros.

Por ese entonces, Perú atravesaba una fuerte crisis institucional y Alva sabía que tenía una difícil tarea por delante. No obstante, lo que no se imaginaba en aquel momento era que en unos meses se enfrentaría a un mundo completamente paralizado por un desconocido virus.

Frente a un panorama desolador, especialmente para América Latina que se contraerá este año un 5,3%, según el pronóstico de la Cepal, Alva se embarcó en la titánica tarea de evitar que la economía de su país colapse. Los expertos peruanos señalan una caída del PBI de más de 10% este año, la peor en décadas, junto con desempleo masivo. Todo esto mientras lidia con una agenda populista del Congreso -donde el Gobierno no tiene representación- que socava el Ministerio, con elecciones que se realizarán en menos de un año.

Cuando asumió como ministra, el plan de Alva consistía en revertir una caída en los desembolsos de infraestructura del Gobierno al ayudar a las autoridades regionales y locales a gastar más rápido, lo que condujo a un aumento récord en la inversión pública. Ella quería reducir las brechas en salud, educación e infraestructura, y lograr que Perú volviera a crecer después de un mínimo histórico de 2,2% el año pasado.

Desde que se desató la pandemia, que ha golpeado particularmente fuerte a Perú pese a un cierre temprano, su enfoque cambió a la contención, incluida la ayuda para familias y empresas, y se preparó para una reactivación con la reapertura de este mes.

Las cifras en Perú son de las más alarmantes de la región, con 54.817 infectados y 1533 muertos por la Covid-19. Sin embargo, también es el país que más tests (429.458) ha realizado en América Latina.

Carrera

Alva nació en Lima, es hija de Jorge Elías Alva Hurtado, actual rector de la Universidad Nacional de Ingeniería. Ella comentó que de niña había estado expuesta a la extrema pobreza de Perú cuando acompañaba a su padre en visitas al interior, y estaba decidida a cambiar las cosas.

Se unió por primera vez al Ministerio de Economía de Perú en 2010 después de completar su licenciatura en economía de la Universidad del Pacífico en 2008. Más tarde, obtuvo una beca para una maestría en Administración Pública en Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard en 2014.

Alva pasó dos meses en la India estudiando oportunidades educativas para niñas antes de regresar a Perú y unirse al ministerio de Educación del país. Luego pasó a ser la jefa de su departamento de planificación y presupuesto.

Poco después regresó al ministerio de Economía como jefa de Presupuesto, donde dirigió un equipo de más de 150 personas.

Desde su nombramiento al gabinete el año pasado, Alva se ha convertido en una de las figuras centrales entre una nueva generación de líderes jóvenes en el equipo del presidente peruano Martin Vizcarra. Es muy apreciada por explicar las políticas públicas a un público amplio.

"Ella es muy buena para comunicarse y eso se ha vuelto mucho más importante en el contexto actual", dijo a Bloomberg Carlos Oliva, predecesor de Alva en el cargo.

Fuerte frente a las críticas

Cuando fue apuntada al gabinete, muchos la juzgaron y dijeron que había llegado ahí por nepotismo. A lo que ella respondió: "Es imposible no pensar que esto es solo machismo. Si yo fuera hombre, eso no necesariamente habría sido cuestionado".

Pero, en un contexto predominado por hombres, Alva ha sabido destacarse. "Es fuerte pero no agresiva. Ella lo muestra a través de su trabajo. Es un tipo de empoderamiento femenino diferente", dijo a Bloomberg Patricia Zárate, directora de estudios de opinión del Instituto de Estudios Peruanos.

Sin embargo, no fue la primera ni la última vez que Toni recibió críticas de ese estilo. En febrero, el presidente de Petroperú, la petrolera estatal, renunció tras tildar a Alva de "estúpida" en una conversación grabada y cargada de improperios, por no autorizar 1500 millones de dólares en financiamiento. Días después, un grupo de estudiantes universitarios colocó pancartas sobre 18 puentes de carreteras para apoyar a Alva.

La semana pasada, hubo rumores en las redes sociales de su renuncia por afirmaciones de que su familia se estaba beneficiando del paquete de rescate. Negó la renuncia y dijo que sus finanzas estaban disponibles públicamente en línea.

Su empuje

Como todos los gobiernos, el de Perú se enfrentó al difícil dilema que supone la pandemia: Economía vs. Salud. Cerrar la actividad de un país para evitar que el sistema sanitario colapse. En este vaivén, sin embargo, tras consultar con economistas en Perú y en el extranjero, Alva logró negociar con colegas del gabinete para llegar a un consenso sobre una variedad de soluciones que incluían donaciones de efectivo, subsidios para el pago de planilla y préstamos comerciales respaldados por el Gobierno, ninguno de los cuales se había probado antes en Perú.

"Su empuje dentro del Gobierno es lo que ha llevado a una articulación tan clara de las medidas y la respuesta", dijo Jaime Reusche a Bloomberg, analista de Moody's Investors Service.