Perú: Áreas cultivadas con hoja de coca aumentan 30% en 2021

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LIMA (AP) — Perú informó el jueves que la superficie cultivada con hoja de coca —la planta usada para elaborar cocaína— aumentó más de 30% en 2021 en comparación con el año anterior en una tendencia creciente desde 2015, la cual es enfrentada según las autoridades con pocos recursos de la cooperación internacional.

La agencia antidrogas peruana DEVIDA indicó en un informe oficial que en 2021 se monitorearon 19 zonas del territorio peruano, cinco zonas más que en 2020, y que en total se detectaron 80.681 hectáreas cultivadas con hoja de coca que superan las 61.777 del año anterior.

El presidente ejecutivo de DEVIDA, Ricardo Soberón, dijo en una conferencia de prensa que los resultados muestran la enorme demanda de cocaína desde Europa y Estados Unidos.

“¿Cómo puedo actuar para reducir la oferta, si hay una demanda creciente que compra cocaína?”, se preguntó Soberón.

Refirió que un ladrillo de cocaína de un kilo cuesta unos 1.100 dólares en una zona rural del mayor valle productor de cocaína de Perú, pero que el mismo ladrillo alcanza unos 44.900 dólares en Hamburgo, Londres o París.

El zar antidrogas peruano comentó que, si tuviera que resumir qué cosa está fallando, sería “el compromiso de la cooperación internacional para aumentar cuantitativa y cualitativamente los fondos que invierte en el Perú para la luchar contra el narcotráfico”.

Soberón dijo que la lucha antidrogas es un problema de naturaleza global e indicó que al año Perú aporta unos 72 millones de dólares, mientras que la cooperación internacional apenas 50 millones de dólares. “Todo esto para enfrentar un negocio de 150.000 millones de dólares”, estimó.

Indicó que el presupuesto para erradicar la hoja de coca que se siembra en Perú es 17 veces mayor que el destinado a las instituciones que combaten el narcotráfico: policía antidrogas, a la unidad de inteligencia financiera, a la agencia de aduanas y tributos. “Se debe corregir esa asimetría”, precisó.

Aunque el informe confirma que el extenso Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro sigue siendo la principal zona cultivadora de hoja de coca de Perú, en otra región amazónica llamada Ucayali —fronteriza con Brasil— se ha visto que las tierras con cocales suman 10.151 hectáreas lo que representa un aumento de 266% en comparación con el año anterior.

Soberón dijo que las mayores víctimas de la expansión del narcotráfico, debido al sembrado de hojas de coca y la proliferación de laboratorios de drogas, son las comunidades indígenas de la Amazonía. Los pueblos indígenas exigen de forma incansable obtener la titulación de sus tierras y la protección para sus líderes amenazados y, en algunos casos, asesinados por los narcotraficantes.

El informe de DEVIDA usó imágenes satelitales, trabajo de campo terrestre y aéreo, así como información proporcionada por las comunidades indígenas.

Los narcotraficantes compran la hoja de coca y, mediante un proceso químico, la transforman en pasta base o clorhidrato de cocaína que exportan clandestinamente vía aérea, terrestre y marítima.

Perú es el segundo productor mundial de cocaína, según la agencia antidrogas estadounidense DEA.