Pensó que había descubierto botellas de leche en su jardín y eran granadas activas

·2  min de lectura
Así se veían las granadas descubiertas.
Así se veían las granadas descubiertas.

Un hombre creyó haber descubierto botellas de leche enterradas en su jardín, pero la sorpresa fue enorme cuando descubrió que, en realidad, se trataba de granadas activas que estaban allí desde la Segunda Guerra Mundial.

Bill Gates volvió a pronosticar cuándo terminará la pandemia de coronavirus

Según relata el Daily Mail, el abogado James Osborne encontró dos cajas que contenían 48 explosivos en una esquina del jardín de su mansión ubicada en Bramdean, dentro del Parque Nacional South Downs, en el Reino Unido. A pocos metros de allí, el vecino hacía fogatas con su familia. “Podría haber sido un desastre”, dijo.

El descubrimiento ocurrió de casualidad. Osborne contrató a una empresa de jardinería para nivelar un sector de su propiedad de casi tres hectáreas. Se cree que las bombas fueron distribuidas a la Guardia Nacional para defenderse de una posible invasión nazi. Se estima que se fabricaron alrededor de seis millones, pero la mayoría no se utilizó y quedó enterrada.

Audios: WhatsApp prepara una función para revisar los mensajes de voz antes del envío

Frente al descubrimiento, cuando las botellas comenzaron a humear, Osborne enseguida se puso en contacto con la policía, que envió los servicios de emergencia, incluidos los equipos de desactivación de bombas. Se organizó una explosión controlada para evitar peligros: las granadas fueron colocadas en un contenedor con arena y se detonaron detrás de una pared de agua creada por los bomberos para contener las llamas.

La casa de Osborne perteneció al rector del pueblo y se cree que fue uno de sus primeros edificios. “Podría haber sido uno de los principales lugares de reunión de la Guardia Nacional”, dijo el abogado del damnificado.

Sabores de antes: las golosinas que se volvieron clásicos

De acuerdo con el periódico británico, los militares encargados del operativo se sorprendieron con la fuerza de la detonación que provocó una enorme columna de humo y fuego disparado al aire. A pesar de la situación aterradora, Osborne dijo: “Estábamos esperando con anticipación para ver qué tan grande iba a ser la explosión. Fue increíble, muy emocionante para los niños”.