¿Peña Nieto privatizó el agua durante el partido México -Alemania?

Enrique Peña Nieto, presidente de la República, encabezó la promulgación de la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable y la firma de Decretos de Reserva de Agua, con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, el 5 de junio de 2018.. El mandatario decretó como reserva a 10 cuerpos de agua en el territorio mexicano, entre los que destacan los ríos Santiago; Ameca; Pánuco; Papaloapan, y Actopan, por mencionar algunos. | FOTO: GALO CAÑAS /CUARTOSCURO

El agua es un tema que nos une a todos. Es un bien público y por ello llama la atención que en días recientes se desatara un rumor, en redes sociales, relacionado con la intención del gobierno de Enrique Peña Nieto de privatizar el agua.

Esto sucede cuando México se encuentra en medio de un proceso electoral en el que la baja aceptación de la figura presidencial y de su partido, el PRI, dicen los expertos, ha sido factor para que su candidato, José Antonio Meade, no avance en las preferencias electorales.

El pasado 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, el presidente Enrique Peña Nieto promulgó la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable y firmó diez decretos del Programa Nacional de Reserva de Agua.

En su discurso el presidente Peña dijo que el objetivo de estas acciones es promover el ordenamiento y la regulación del manejo integral y sustentable de los recursos forestales e hídricos del país pues su cuidado es hoy una política de Estado.

LEER | AMLO, el ‘Trump mexicano’, según The Washington Post

“La política ambiental es un buen ejemplo de que los objetivos nacionales solo se pueden alcanzar con visión de futuro por encima de coyunturas políticas, calendarios electorales y ciclos de gobierno”.

Con la firma de los diez decretos del Programa Nacional de Reserva de Agua se llegó a 274 cuencas protegidas y se alcanzará al final del sexenio 295; 56 por ciento más que la meta impuesta en 2012. (Excelsior, 6 de junio de 2018)

Los decretos de reserva de agua corresponden a las cuencas del Río Santiago, del Río Ameca, de Costa de Jalisco, de Costa Grande de Guerrero, de Costa Chica de Guerrero, de San Fernando Soto la Marina, del Río Pánuco, del Río Papaloapan, del Río Actopan y Río Antigua, y del Grijalva-Usumacinta.

La firma de los diez decretos del fue interpretada por algunos grupos ambientalistas como parte de “la última etapa de impulso a las reformas energéticas del gobierno federal, pues se podrá explotar por parte de la industria minera, el fracking o extracción de hidrocarburos, pues se favorece el uso
doméstico y público urbano del recurso natural.” (Publimetro, 19 de junio de 2018)

El profesor de la UAM, Pedro Moctezuma Barragán, e integrante de la iniciativa Agua para Todos, Agua para la Vida, aseguró que “Este decreto da un gran poder a los gobernadores para dar concesiones a empresas privadas, lo que puede ser algo terrible, pues lucran dando la espalda al derecho humano.

LEER | #LadyFacturas, el indignante caso que exhibe el abusivo gasto del Senado en México

“Se debe abrogar porque se vendió como ambiental, pero sólo abre la puerta a las malas prácticas y legalizar el despojo del agua; promoviendo los negocios y las mega obras privadas”.

La coordinadora del Grupo de Hidrología Isotópica del Instituto de Geofísica de la UNAM, Alejandra Cortés Silva, señaló que los decretos carecen de claridad ya que no dan el nombre de las cuencas involucradas. “El problema de la sobre explotación en México es de gestión política, y si continúa traerá problemas estructurales, económicos, ecológicos y sociales a muchos de los estados” .(Publimetro)

La interpretación de los grupos ambientalistas se difundió el pasado domingo en redes sociales, luego del partido de fútbol entre México y Alemania. El mensaje circuló en Facebook y Twitter, decía que mientras los mexicanos celebraban el triunfo de la selección nacional, el presidente Peña Nieto autorizó a particulares la explotación de las cuencas que contienen 55 por ciento de las aguas superficiales del territorio.

Los grupos ambientalistas consideran que los decretos abren la oportunidad para que el agua se utilice con fines lucrativos, privatizando su manejo por parte de operadores empresariales, municipales o concesionando el agua a distintas empresas extractivas del país, como son minería, hidrocarburos, turística o inmobiliaria, a costa de los derechos de los pueblos indígenas, núcleos agrarios, comunidades rurales y sectores populares urbanos. (Regeneración, 18 de junio de
2018)

La interpretación de los ambientalistas fue desmentida por la Comisión Nacional del Agua que señaló que cualquier interpretación contraria a los 10 Decretos de Reserva de agua publicados el pasado 6 de junio en el Diario Oficial de la Federación “solo busca desorientar y mal informar a la población”. (Excelsior, 19 de junio de 2018)

Destacó que en esos decretos claramente se expresa el destino medio ambiental y de uso público urbano que garantiza el consumo humano de 18 millones de habitantes en una proyección a 50 años. Con esto y con diversas medidas, destacó la Conagua, México supera en 12 por ciento las recomendaciones internacionales en cuanto al volumen de agua asociado a caudal ecológico, colocando al país entre naciones previsoras ambientalmente.

El agua es una gran herramienta de propaganda en tiempos electorales, el rumor de su privatización se inscribe en la estrategia disuasiva de los partidos. Utilizar la figura presidencial para afectar a su candidato y hacerlo a través de las redes sociales equivale a lanzar la piedra y esconder la mano. Es parte de la guerra sucia. Solo una pregunta ¿este rumor a quién beneficia?