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Pemex generó 21% del costo financiero del sector público en enero-marzo

La deuda de Petróleos Mexicanos (Pemex), una de las petroleras más endeudadas a nivel mundial, absorbió 21 de cada 100 pesos que el gobierno de México destinó al servicio de la deuda pública en el primer trimestre del año, de acuerdo con la información divulgada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Entre enero y marzo de este año, el costo financiero del sector público total fue de 258,296 millones de pesos, 46.3% más en comparación anual, un incremento que se explicó por el endurecimiento de la política monetaria en los últimos meses para combatir los altos niveles de inflación.

Del monto total del costo financiero, 54,579 millones de pesos correspondió al servicio de la deuda de la petrolera a cargo de Octavio Romero Oropeza, es decir, 21.1% del total. El dato es mejor al que se observó en el 2018, último año de gobierno de Enrique Peña Nieto, cuando el costo financiero de Pemex representó 38.3% del servicio total de la deuda pública.

El monto destinado en los primeros tres meses del año es mayor al presupuesto aprobado a la Secretaría de Energía para todo el 2023, que es de 49,351 millones de pesos, además de ser mayor a los recursos que se esperan destinar a la función de recreación, cultura y otras manifestaciones sociales, cuyo gasto aprobado para este año es de 22,718 millones de pesos.

Analistas explicaron que, si bien los factores que aumentan o disminuyen el costo financiero no son controlables, lo que sí es una realidad es que el aumento en este rubro le quita la oportunidad a otras necesidades de gasto de tener un mayor presupuesto, como lo son en salud, educación y otros.

De acuerdo con los últimos datos disponibles, al cierre de 2022 el saldo total de la deuda financiera bruta de Pemex fue de 2.09 billones de pesos, lo que representó 7.3% del Producto Interno Bruto (PIB).

Crece menos

Si bien el costo financiero de Pemex incrementó en el periodo, el aumento fue mucho menor al que se observó en el servicio de la deuda total del sector público, lo que analistas explicaron que fue, en parte, por el llamado súperpeso.

“El efecto en el costo financiero es consecuencia del proceso de refinanciamiento de deuda y del pago de los vencimientos que enfrenta Pemex año con año, y ambos están sujetos a diferentes riesgos de carácter financiero donde sobresalen el tipo de cambio y las tasas de interés”, explicó Víctor Gómez Ayala, catedrático del ITAM.

En este sentido, aunque existe una parte de la deuda de Pemex contratada en moneda nacional, la mayoría se encuentra adquirida en el extranjero, por lo que la apreciación del peso frente al dólar al inicio de este año ayudó a que el aumento del servicio de la deuda no fuera tan grande.

La estructura de la deuda de Pemex, agregó, la hace más susceptible al tipo de cambio, por lo que la apreciación en el primer trimestre del año neutralizó el alza en las tasas de interés, pese a que desde un punto de vista de administración de riesgos es más riesgoso tener deuda en dólares, por lo que una depreciación del peso puede jugar en contra.

En comparación con el primer trimestre del 2018, el costo financiero de la petrolera ha disminuido en 12.3%, lo cual se explica también por el tipo de cambio, en donde en los últimos años el peso ha logrado apreciarse frente al dólar.

Otro motivo que ayudó a que el costo financiero de Pemex no aumentara de manera significativa fue que gran parte de la deuda está contratada a tasa fija, por lo que los incrementos en la tasa de interés no afectan considerablemente, explicó Héctor Villarreal, catedrático del Tec de Monterrey.

Necesario, un plan de negocios convincente

Héctor Villarreal explicó que, en el mercado, Pemex puede conseguir buenas condiciones para su deuda ante el respaldo público que ha expresado el gobierno actual; sin embargo, éste tiene un costo grande para el erario, ante las transferencias que se le han hecho a la petrolera, así como las reducciones del Derecho a la Utilidad Compartida (DUC).

Por lo anterior, señaló que es necesario que la empresa presente un plan de negocios consistente y viable, que logre mandar una señal de tranquilidad en el mercado de deuda pero, hasta la fecha, no se ha logrado presentar un plan “medianamente congruente”.

De acuerdo con el Plan de Negocios 2023-2027 de Pemex, será hasta el 2027 cuando se alcance un balance financiero positivo, de alrededor de 36,200 millones de pesos. En tanto, para este año prevé quedarse en ceros, y luego reportar números negativos de 69,649 millones de pesos en el 2024.

ana.martinez@eleconomista.mx