Gaseosas: un estudio reveló cómo pueden impactar dos vasos por día

Larisa Serrano

Los resultados de un estudio publicado la semana pasada son contundentes: dos vasos diarios de gaseosa se asocian a un riesgo de mortalidad prematura un 17% mayor y esto apunta tanto a las bebidas azucaradas como a las endulzadas con edulcorantes artificiales, conocidas como "light" o "zero".

Se trata de un estudio publicado en la revista JAMA Internal Medicine que se hizo sobre casi medio millón de europeos. Si bien no es un análisis concluyente (es decir que no es posible establecer una relación de causa y efecto), lleva el sello de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), institución que depende de la Organización Mundial de la Salud (OMS), razón por la que es conveniente tener en cuenta las observaciones de este estudio.

Según esta investigación, consumir dos o más gaseosas al día, tanto las que contienen azúcar como las endulzadas artificialmente, se ha asociado con un mayor riesgo de muerte general en comparación con quienes consumen un vaso al mes. Así lo respalda el trabajo que se hizo sobre una amplia muestra de 451.743 personas de 10 países europeos (Dinamarca, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Países Bajos, Noruega, España, Suecia y Reino Unido), a quienes se les hizo un seguimiento promedio de 16 años.

Los expertos pusieron su atención en el consumo de bebidas gaseosas, endulzadas con azúcar o con edulcorantes artificiales, y en las causas de las 41.693 muertes ocurridas en el período que duró la investigación. ¿Qué descubrieron? Que los hombres y mujeres que bebían dos o más vasos de cualquier tipo de gaseosa al día tenían un mayor riesgo de morir por cualquier causa de muerte que las personas que bebían menos de un vaso o nada de este tipo de bebidas al mes.

La Asociación Internacional de Endulzantes (ISA), frente a estos resultados, en línea con la abrumadora cantidad de evidencia científica disponible, reitera la seguridad de todos los edulcorantes bajos en calorías aprobados y que ha sido consistentemente confirmada por las autoridades reguladoras de todo el mundo.

Entre las conclusiones de la investigación, los expertos de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer determinaron un mayor riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares asociadas con el consumo de dos o más vasos de gaseosa por día, y un mayor riesgo de muerte por enfermedades digestivas. Pero no pudieron establecer una relación entre el consumo de este tipo de bebidas y la muerte general por cáncer. El consumo total se asoció también con un mayor riesgo de enfermedad de Parkinson, pero no con Alzheimer.

Si bien este estudio y otros que se hicieron en los últimos años, no encontraron relación entre las gaseosas y el cáncer, sí lo hizo otra investigación publicada en julio por BMJ journal, la revista médica de la Asociación Médica Británica. En esta seguían a más de 100.000 adultos franceses y descubrieron que beber solo un pequeño vaso de una bebida azucarada por día aumentó un 18% el riesgo general de cáncer y un 22% el riesgo de cáncer de mama.

Avances de la industria

Según el Consejo Internacional de Asociaciones de Bebidas (ICBA), la industria de los refrescos en Ame´rica Latina y en el mundo, reconoce que tiene un papel que desempen~ar para ayudar a combatir el sobrepeso y la obesidad. Por eso, ha liderado la reduccio´n de azu´car en las bebidas e incorporado cada vez ma´s opciones reducidas o sin calori´as. Adicionalmente, la seguridad y calidad de los productos comercializados y de sus ingredientes, incluyendo los endulzantes no calo´ricos, cuentan con el aval de las autoridades nacionales e internacionales de seguridad alimentaria y las organizaciones de salud a nivel global.

Explica Santiago López J., directo ejecutivo de ICBA Latinoamérica: "Dada la naturaleza observacional de este estudio, que no puede probar causa y efecto, los hallazgos deben interpretarse con precaucio´n. Se debe considerar la probabilidad de confusio´n residual por factores de riesgo de mortalidad y la contribucio´n de la causalidad inversa a esta asociacio´n".

Destacan además ciertas limitaciones del estudio, también descritas por sus propios autores, Además, como por ejemplo, la ingesta dietética y los datos de estilo de vida se recopilaron solo al inicio del estudio, lo que no tiene en cuenta los cambios en el consumo, el estilo de vida u otros factores que pueden haber impactado en la mortalidad.