La pelea por Daniel Rafecas: los radicales culpan a Elisa Carrió de haberles complicado la negociación

Jaime Rosemberg
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La decisión de Elisa Carrió de pedir que la oposición acepte la postulación de Daniel Rafecas para procurador es cuestionada por el radicalismo
Fuente: Archivo - Crédito: Télam

Nadie quiere levantar demasiado la voz ni acentuar antiguas y renovadas diferencias. Pero desde la conducción de la UCR creen que la jugada de Elisa Carrió en defensa pública del pliego de Daniel Rafecas a la Procuración terminó por "dinamitar" cualquier chance de acuerdo con el gobierno de Alberto Fernández. La jugada, apoyada el viernes por el jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta y centrada en la teoría del "mal menor", fortaleció -según los popes del radicalismo- la posición de Cristina Kirchner, que con holgada mayoría avanza en el Senado con la reforma de la ley del Ministerio Público Fiscal, cambios en el método de selección y la duración del mandato del procurador resistidos por el propio Rafecas.

La volcánica líder de la CC-ARI, que salió hoy a contestarles vía Twitter, cree que, por el contrario, son los senadores radicales los que deben asumir la "responsabilidad histórica" de no apoyar a Rafecas y permitir que la expresidenta ubique en su lugar a un dirigente de su confianza como jefe de los fiscales.

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Con la sensación de haber perdido la batalla aún antes de jugarla, desde la UCR creen que la postura pública debe ser consensuada desde la mesa de conducción de Juntos por el Cambio, cuya próxima reunión (pautada en principio para el lunes que viene) podría adelantarse para las próximas horas.

Si hace 15 días había algún margen para negociar con el Gobierno una nueva ley para el procurador, hoy esa posibilidad "no existe", se lamentaron dos figuras parlamentarias de los bloques de la UCR, que encabezan Luis Naidenoff (Senado) y Mario Negri (Diputados). "La defensa de Carrió, sin tener en cuenta lo que pasa en el Senado, donde la llave de todo la tiene Cristina, complicó cualquier posibilidad de acordar. Hubo un error de estrategia", resumió otra fuente radical, que sin embargo le dio la razón a la líder de la CC-ARI cuando afirma que la opción Rafecas es "mucho mejor" que un procurador propuesto por la vicepresidenta, como los cristinistas Oscar Parrilli o Graciana Peñafort.

"Lilita tiene razón, pero los acuerdos con el Gobierno llevan tiempo y Cristina maneja a los senadores", terció otra fuente del partido que encabeza el mendocino Alfredo Cornejo, cuyos distintos sectores aparecen alineados en este tema. Las señales desde la Casa Rosada -coinciden dos radicales que conversan con funcionarios del Gobierno- siempre fueron "confusas" en relación con Rafecas, cuyo pliego nunca fue tratado luego de ser propuesto por la Casa Rosada para reemplazar a Eduardo Casal.

Mientras tanto, vislumbran desde la UCR, "quien la tiene clara es Cristina, que evidentemente no lo quiere" a Rafecas y propone modificaciones -como quitar el requisito de los dos tercios de los senadores para elegir al Procurador- que motivarían a Rafecas a declinar su postulación. Como dato recuerdan las palabras del senador camporista Martín Doñate contra Carrió en la sesión del jueves pasado. "Los senadores no aceptamos condicionamientos ni de asesores ni de jueces ni tampoco de aquellos que pretendan condicionar sus pliegos o postulaciones a la confección o tratamiento de determinada ley o que quieran presionar o imponernos condiciones", dijo Doñate en lo que fue leído como una advertencia a Rafecas, y también a Carrió.

"Se venía hablando, aunque muy despacio, con el Gobierno. Ahora Rafecas les renuncia en cualquier momento", dicen cerca de Cornejo, quien durante el fin de semana dejó en claro que la UCR estaba dispuesta a "olvidar" viejas cuentas con Rafecas -procesó a Fernando de la Rúa por el caso de las coimas en el Senado- e impulsar un acuerdo, siempre y cuando tuviera "garantías" del Presidente que hoy no perciben posibles. Una postura diferente a la del ex presidente Mauricio Macri y sus aliados "halcones" de JxC, quienes rechazan cualquier apoyo a Rafecas y critican a Carrió y Rodríguez Larreta por impulsarlo.

A media mañana, y ya conociendo las críticas internas, la propia Carrió reivindicó vía Twitter su derecho a impulsar a Rafecas "sin secretismos", aunque reconoció que "la decisión y responsabilidad histórica en relación con la designación del Procurador General corresponde a los senadores de Juntos por el Cambio", una cámara en la que ni la CC-ARI ni el sector de Rodríguez Larreta tienen representantes. "Este es un tema que no es nuevo, hace meses que lo veníamos hablando", contestaron a LA NACION cerca de la exdiputada, y reafirmaron que más allá de las disidencias "la unidad del espacio está garantizada", pero que "no hay que confundir unanimidad con uniformidad".