"Pedimos ayuda y nadie nos auxilió: "Gritones" de la Fenapo

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SAN LUIS POTOSÍ, SLP., agosto 17 (EL UNIVERSAL).- La zona trasera de la Feria Nacional Potosina (Fenapo) luce un panorama desolador, un rostro muy distinto al que refleja el nuevo acceso a la Feria con fuente e iluminación escénica; restos de cientos de cajas de cartón, ropa aún mojada por doquier, cobertores y cobijas tendidos en los techos, además de cestos llenos de lodo, es sólo un poco de los estragos que la tromba que se registró el martes por la noche dejó a su paso.

Erika Antonio, originaria del Estado de México, acude desde hace más de una década junto con toda su familia a vender ropa en la Fenapo, cada año paga su lugar en la zona de los "gritones", y aunque en otros años también se han registrado las lluvias de temporada, jamás habían vivido un desastre como el que se suscitó el martes y que hoy los ha dejado con incalculables perdidas.

Mientras exprime la poca ropa que logró rescatar, narró a EL UNIVERSAL que fue en cuestión de minutos que la zona se convirtió en una laguna, una alberca enorme en donde todos luchaban por lograr retener su mercancía para que no fuera arrastrada por la corriente.

"Aunque arreglaron otras zonas, nosotros quedamos peor, bardearon todo y no dejaron salida de agua, nuestra mercancía y nuestras cosas personales se las llevo el agua, perdimos muchas cosas y la verdad se echó a perder mucho, veíamos como se iban las blusas, pantalones, mucha se la llevó el agua, mucho se fue", agregó.

Hubo gritos y desesperación, sin embargo, la ayuda se concentró únicamente en desalojar a las personas del Teatro del Pueblo dejando a su suerte a los vendedores, mismos que con "mazos" hicieron hoyos a la pared para que el agua pudiera salir, pues toda la corriente del teatro del pueblo fue a dar a esta área.

"Abrieron una compuerta para desfogar el agua de la parte alta y toda nos bajo a nosotros, nos cansamos de pedir ayuda y Protección Civil nunca llegó, el agua en esta zona en cuestión de minutos nos llegó hasta el pecho, entre nosotros los mismos puesteros nos pusimos a hacer un hoyo con el riesgo de quedar electrocutados porque la energía está abajo", detalló el señor Cesar Castro, comerciante originario del estado de Tlaxcala.

La familia Castro ha acudido a vender cobijas y peluches en la Fenapo desde hace 17 años y este año tenían altas expectativas de que sus ventas los ayudarán a recuperarse de la crisis que arrastran desde el 2020 cuando llegó la pandemia, sin embargo, con este hecho la situación para ellos se ha complicado y los ha dejado no sólo con pérdidas, sino con deudas por pagar a los proveedores.

Los locatarios estiman que será hasta el jueves o viernes cuando puedan retomar su actividad comercial y definir qué tanta mercancía se logró rescatar, en este sentido, invitan a las familias potosinas a qué se solidaricen y acudan a comprar, incluso prometen descuentos en la mercancía que quizá pueda estar con un poco de lodo o manchas de lluvia.

Hasta la tarde de este miércoles, ninguna autoridad del Patronato se había presentado con los comerciantes para dialogar sobre algún posible apoyo por las afectaciones.