Maduro suspende su participación en cumbre argentina ante pedido de que lo arresten

Ariana Cubillos/AP / Archivo

Treinta y tres países están convocados para participar este martes en la VII Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), en un encuentro organizado en Buenos Aires que se vio ensombrecido por la decisión del gobernante venezolano Nicolás Maduro de no asistir a la cita.

La decisión de no acudir al encuentro presidencial fue anunciada en la tarde del lunes, en medio de protestas realizadas en Argentina por la visita del gobernante venezolano y pedidos de que fuese arrestado tan pronto aterrizara en Buenos Aires.

“En las últimas horas hemos sido informados de manera irrebatible de un plan elaborado en el seno de la derecha neofascista, cuyo objetivo es llevar a cabo una serie de agresiones en contra de nuestra delegación encabezada por el presidente”, señaló en un comunicado el Ejecutivo venezolano.

El mandatario tomó la “decisión responsable” de enviar al canciller, Yván Gil, como “jefe de delegación con las instrucciones de llevar la voz del pueblo de Venezuela” al foro, de acuerdo al comunicado oficial.

Las dudas sobre la participación de Maduro surgieron el lunes luego de que Brasil anunciara que una reunión a ser sostenida en el marco de la cumbre entre el gobernante venezolano y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, había sido suspendida por el régimen venezolano.

Argentina vio el fin de semana una serie de manifestaciones realizadas para protestar la presencia de Maduro en Argentina, al tiempo que dirigentes de la oposición anunciaron que había solicitado a la Agencia Antidroga de Estados Unidos (DEA) que arrestara al gobernante venezolano tan pronto pisara suelo argentino, dado a que es solicitado por la justicia estadounidense bajo cargos de narcotráfico y mantiene una recompensa de $15 millones por información que conduzca a su detención.

Las protestas también han sido realizadas en contra de la participación de Cuba y Nicaragua en la cumbre. Por su parte, el presidente argentino, Alberto Fernández, había dicho que pese a las manifestaciones de rechazo su gobierno recibiría a Maduro con los brazos abiertos. “Está más que invitado”, le declaró a un diario brasileño.

La Celac, impulsada por el fallecido gobernante venezolano Hugo Chávez para sustituir a la Organización de Estados Americanos (OEA) está conformada por todos los miembros de la agrupación multilateral con sede en Washington, con la excepción de Estados Unidos y Canadá.

La cita de esta semana en Buenos Aires es realizada en el marco de una creciente expectativa de que las recientes victorias electorales de Lula en Brasil y Gustavo Petro en Colombia ayuden a dinamizar la estancada integración regional. Las últimas elecciones presidenciales han instaurado partidos de izquierda en la gran mayoría de países de la región.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó a Maduro de convertir a Venezuela en un narcoestado, en cargos judiciales anunciados en marzo del 2020 por el entonces Fiscal General William Barr.

Las autoridades estadounidenses acusan a Maduro de encabezar el denominado Cartel de los Soles, conjuntamente con otros altos integrantes de su régimen, por quienes también han anunciado millonarias recompensas.

El pedido de arresto formulado en Argentina coincide con la solicitud realizada en junio por el senador por Florida Marco Rubio, quien en ese momento instó al fiscal general de Estados Unidos, Merrick Garland, a que tramitara ante Interpol la emisión de una alerta roja contra el gobernante venezolano.

“Como usted sabe, Maduro es un criminal acusado de aliarse con organizaciones terroristas para usar drogas ilegales como armas contra Estados Unidos. En el interés de la seguridad nacional estadounidense y de la estabilidad regional, Maduro debe ser enjuiciado por sus crímenes contra el pueblo venezolano”, escribió Rubio en la carta también dirigida al Secretario del Departamento de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas.