Pasquel se mete en la piel de una López Portillo

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CIUDAD DE MÉXICO, septiembre 11 (EL UNIVERSAL).- A Margarita López Portillo, hermana del presidente de la República que gobernó entre 1976 y 1982, se le consideraba "la mano que mece la cuna": impulsora de la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía, se convirtió en quien manejaba la televisión pública, las políticas de apoyo para el cine mexicano y daba recomendaciones a los medios de comunicación.

Pero casi no hay material audiovisual de ella, así que para Sylvia Pasquel, quien deberá interpretarla en la nueva temporada de la serie "Un extraño enemigo", las complicaciones fueron mayores.

En la nueva entrega, que estrena el 30 de septiembre, se abacará al sexenio de Luis Echeverría Álvarez, con quien el hermano de Margarita fue titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

"La hermana lo manipulaba muy cabrón", dice Pasquel. "Aquí sale poco, pero es importante. Para interpretarla tuve que ver todo lo que había escrito sobre ella, ver cómo lo decía y veía que traía perlas (al cuello), cosas de la boca, las cejas y la verdad es que me vistieron súper bien, apegado a lo que era ella", agrega.

Gabriel Ripstein, director de la serie que transmite Amazon Prime Video, le indicó que ella sería uno de los personajes principales en la tercera temporada, que se estaría preparando sobre el sexenio Lópezportillista.

"Desde que hice el casting por zoom le hablé dándole la bienvenida a mi casa como si fuera ella y quedó encantando", expresa la actriz.

La serie es encabezada por Daniel Giménez Cacho, como el responsable de la seguridad nacional, y quien durante la primera entrega es pieza fundamental en la represión estudiantil de 1968 y quien ayudó a Echeverría a llegar al poder. Ahora, intentará hacerse de la candidatura presidencial a costa de todo.

En reality

Luego del estreno de Un extraño enemigo, casi inmediatamente después llegará el reality Siempre reinas, en donde participa junto con Lucía Méndez, Lorena Herrera y Laura Zapata.

Destaca que el programa de Netflix se denomina reality porque se verá la vida real, pero no fue un proyecto en el que la cámara se metiera a casa de ellas. En ocasiones estará cada una sola, acompañada o en grupo.

"Mi plumaje salió ileso, no soy peleonera, entonces creo me vi mediadora (risas). Me van a conocer como persona; se cree que por ser artista se tienen coche, novios, millones de pesos y casa y no es así", comenta.