Pasajes pagos y vouchers para comida: Australia busca cómo recuperar a los trabajadores extranjeros

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Una vista general muestra un restaurante vacío en el área normalmente concurrida de Elizabeth Quay en Perth el 31 de enero de 2021
Una vista general muestra un restaurante vacío en el área normalmente concurrida de Elizabeth Quay en Perth el 31 de enero de 2021

En Australia se buscan criadores de cabras, acupunturistas, cuidadores de zoológicos, mozos y personal hotelero.

Los residentes del país de Oceanía están dispuestas a gastar, tras haber empezado a salir de la pandemia, pero las empresas no pueden dar respuesta a esa demanda: se enfrentan a una crisis laboral casi crónica que les impide mantener sus negocios en funcionamiento, según reportó BBC News.

Es que, desde el momento en el que empezó a expandirse el Covid-19, muchos trabajadores extranjeros -los cuales ocupan buena parte del mercado laboral australiano- regresaron a sus países de origen por los bloqueos, las estrictas disposiciones de aislamiento y cierres de comercios.

“El problema de la dotación de personal es imposible”, dijo al medio británico el famoso chef Neil Perry desde su nuevo restaurante, Margaret, ubicado en el exclusivo distrito de Double Bay, en Sídney.

“Este es el peor momento que he visto en lo que respecta a la escasez de mano de obra en la industria”, agregó.

En algunas ciudades, como Melbourne, que estuvo bloqueada por casi 300 días, las actividades se retomaron hace unas pocas semanas, pero los empleadores enfrentan problemas para cubrir los puestos de trabajo
DANIEL POCKETT


En algunas ciudades, como Melbourne, que estuvo bloqueada por casi 300 días, las actividades se retomaron hace unas pocas semanas, pero los empleadores enfrentan problemas para cubrir los puestos de trabajo (DANIEL POCKETT/)

El personal extranjero ha apuntalado el sector hotelero de Australia durante décadas, pero los bloqueos por coronavirus obligaron a muchos camareros, cocineros, pasteleros, pescadores y carniceros a regresar a sus países de origen.

Y muchos empresarios, como Perry, los necesitan de vuelta.

El chef pide a los políticos australianos que diagramen un plan de gobierno a largo plazo. “El gobierno tiene que verlo como si fuera el final de la Segunda Guerra Mundial”, graficó, y continuó: “Australia se va a construir sobre la base de la calidad de la inmigración que traemos”.

La falta de empleados disponibles para ser contratados es, para Perry, “un freno de mano real”.

Incentivos

Bajo este contexto, BBC News afirma que algunas empresas empezaron a ofrecerse a pagar vuelos para reclutar empleados extranjeros, así como sus hospedajes y vouchers para comida y bebida. Incluso, para ciudadanos del Reino Unido, la empresa gastronómica Australian Venue Co se dispone a colaborar con los costos de las visas de trabajo.

“Esperamos una enorme demanda de los jóvenes británicos”, dijo el director ejecutivo del grupo, Paul Waterson.

Antes de que llegara la pandemia, alrededor de un quinto de los empleados de Waterson eran titulares de visas extranjeras, y ahora el ejecutivo pretende desembolsar tres millones de dólares para llevarlos de regreso a Australia.

Un problema de años

La escasez de mano de obra, sin embargo, no es un desafío nuevo que sacude a la administración del primer ministro Scott Morrison, sino que es un problema que Australia arrastra desde hace décadas, dado que depende en buena parte de la inmigración para llenar las vacantes y hacer funcionar las empresas.

La lista de ocupaciones posibles para los migrantes es variada, e incluye actividades como la instrucción de buceo, el cuidado de perros, la mecánica y el baile.

Para cubrirse, Australia cuenta con un grupo importante de trabajadores sin explotar, quienes podrían empezar a tomar los puestos liberados. Se trata de los refugiados de Irak, República Democrática del Congo, Myanmar y otros lugares, que buscan, con desesperación, trabajar.

Scott Morrison, el primer ministro de Australia
Scott Morrison, el primer ministro de Australia


Scott Morrison, el primer ministro de Australia

Los datos del Instituto Australiano de Estudios Familiares sugieren que solo el 6% de aquel grupo de migrantes encuentra trabajo dentro de los seis meses posteriores a su llegada al país. En dos años, solo una cuarta parte logra conseguir un trabajo formal.

“La economía australiana definitivamente puede beneficiarse al incorporar refugiados a la fuerza laboral. Ha habido una investigación reciente de la consultora Deloitte que mostró que aumentar la entrada de refugiados significaría miles de millones de dólares a favor de la economía australiana”, explicó a BBC News Betina Szkudlarek, profesora asociada de la Escuela de Negocios de la Universidad de Sídney.

La última tasa de desempleo de Australia, registrada en septiembre, fue del 4,6%. Sin embargo, algunos economistas creen que la cifra real puede estar más cerca del 10% porque muchas personas han dejado de buscar trabajo. En cifras concretas, se trata de 1.3 millones de personas sin trabajo, las cuales podrían ayudar al país a recomponer su economía.

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