Los parlamentarios se convierten en blanco de las protestas en Francia

LA NACION

PARÍS.- Casi tres meses después del comienzo de las protestas contra el gobierno en Francia, los parlamentarios se convirtieron también en objeto de la furia de la calle, entre ellos el propio presidente de la Asamblea Nacional, Richard Ferrand, cuya casa sufrió un intento de incendio.

El ataque fue descubierto el viernes pero habría ocurrido hace varios días y sucedió en una residencia secundaria del legislador situada en la localidad de Montreff, en la región de Bretaña (oeste del país).

Mientras la policía se lanzaba a conducir una investigación especial, el incidente contra la propiedad de Ferrand, el cuarto en la línea de sucesión presidencial, recibió la solidaridad de toda la clase política francesa.

"Nada legitima la violencia o la intimidación sobre una persona electa en la república", dijo el presidente Emmanuel Macron, contra quien se centran las protestas sociales.

Los apoyos a Ferrand llegaron incluso de más allá de la esfera política. El líder de la central sindical CFDT, Laurent Berger, llamó a "condenar" actos que tienen como único objetivo "golpear a la democracia".

El fiscal Jean-Phillipe Récappé dijo que hasta ahora nadie reivindicó el incendio ni "hay ningún elemento que permita ligar este hecho a cualquier grupo". Pero el incidente se inscribe en una serie de actos violentos y amenazas contra diputados de la bancada oficialista, desde que en noviembre pasado manifestantes en cólera salieron a las calles en un movimiento que se dio a conocer como los "chalecos amarillos".

Según informaciones del Parlamento francés, entre 50 y 60 legisladores del partido oficialista, La República en Marcha, ya fueron víctimas de amenazas o agresiones. Incluso algunos de ellos pasaron a recibir protección temporaria. En las protestas del sábado pasado se registraron daños contra las residencias de por lo menos tres legisladores oficialistas.

"Después del ataque a un ministerio, daños a residencias parlamentarias, cartas de odio y racismo contra los diputados, ¿hasta dónde llegarán contra los legisladores", dijo la diputada oficialista Sandrine Morch.

Más de 50.000 "chalecos amarillos" se movilizaron hoy en toda Francia. Como en otras oportunidades, se registraron incidentes y actos de violencia en París, en particular el ocurrido en las proximidades de la Asamblea Nacional en la que un manifestante fue herido gravemente en una mano.

Los "chalecos amarillos" tienen múltiples reivindicaciones, que van desde una mejora del poder adquisitivo a una mayor justicia social y fiscal, pasando por una democracia más horizontal o la exigencia de referéndums ciudadanos.

Agencias AFP y ANSA