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Parejas homosexuales y sus hijos vislumbran "un día histórico" en Grecia

Una pareja homosexual participa en el Desfile del Orgullo Gay de Atenas el 23 de junio de 2007 (Louisa Gouliamaki)
Una pareja homosexual participa en el Desfile del Orgullo Gay de Atenas el 23 de junio de 2007 (Louisa Gouliamaki)

"Mi segunda madre ha sido hasta ahora como un fantasma a los ojos de la ley. Ella no aparece en ninguna parte en ningún documento oficial", lamenta el joven griego Yannis Belia.

Pero para este adolescente y sus madres, Stella y Haris, la situación cambiará pronto.

Los diputados griegos se disponen a legalizar el miércoles o jueves el matrimonio homosexual y la adopción por parte de parejas del mismo sexo.

Hasta ahora, solo el progenitor biológico de las parejas homosexuales tiene derechos sobre los niños en Grecia.

- "Cambiar mi vida" -

El joven de cabello revuelto vive en las afueras de Atenas con su madre biológica, Stella Belia, una profesora de unos 50 años, y pasa los fines de semana con Haris, su "segunda madre" y expareja de Stella, de quien está separada.

"Esta ley va a cambiar mi vida", celebró Yannis, quien tiene un hermano gemelo, Antonis, ambos concebidos por reproducción asistida.

Actualmente, "si mi madre Stella muriera, no podría dejarme con mi segunda madre. Es un miedo que siempre me ha rondado la cabeza", expresó Yannis, de 16 años.

"Por fin todos los niños tendrán los mismos derechos", añadió su gemelo.

Con la legislación vigente, en caso de muerte de un padre biológico, el Estado retira automáticamente la custodia al otro progenitor.

Cuando sus hijos se enferman, los padres no biológicos no tienen derecho a decidir qué procedimientos médicos aplicarles.

Además, los hijos no pueden recibir herencias de sus padres no biológicos.

En cuanto a los hijos de dos hombres, ni siquiera pueden inscribirse en el registro civil, en el cual es obligatorio anotar el nombre de una madre.

- Situaciones dramáticas -

El primer ministro conservador, Kyriakos Mitsotakis, promovió este proyecto de ley para poner fin a estas situaciones grotescas y a veces dramáticas.

"Las parejas del mismo sexo tienen niños (...) pero los niños no tienen los mismos derechos", lamentó Mitsotakis al anunciar su proyecto, para el cual asegura contar con una mayoría en el Parlamento ya que varios partidos de oposición manifestaron su intención de apoyarlo.

Anna Leventou y su pareja Nancy apenas tuvieron tiempo de celebrar el nacimiento de su hija en Atenas. Complicaciones durante el parto obligaron a Nancy a permanecer varios días hospitalizada.

"Entré en pánico", relató Anna, de una treintena de años. "Trasladaron a mi pareja a urgencias y no pude llevar a mi hija a casa" porque, al no ser la madre biológica de la recién nacida, no tenía derechos sobre ella.

"Afortunadamente, gracias a la buena voluntad del médico y de la clínica, pude llevarme a mi niña pero debía tener a uno de los padres de mi pareja como avalista", explicó la joven en una conferencia de prensa organizada por la asociación "Familias Arco iris".

"¿Qué habría pasado si los padres ya no estaban con nosotros?", preguntó.

Stella Belia, integrante de Familias Arco iris, dibujó un vivo relato de la sociedad griega, con sus tabúes y el silencio en torno a las parejas del mismo sexo.

"Lo que ha prevalecido hasta ahora es la regla del silencio", comentó irónicamente. "Era frecuente escuchar 'es mejor (...) no decir que tienes una relación con una mujer'. Pero nunca tuvimos que escondernos".

Esta ley "será un avance enorme para Grecia", afirmó Stella, aunque destacó sus "deficiencias".

Por ejemplo, las parejas del mismo sexo no podrían recurrir a la fecundación asistida o a una madre de alquiler.

La adopción del niño por el segundo padre no será automática incluso si la pareja está casada, sino que se hará después del nacimiento.

Para Konstantinos Androulakis, un griego exiliado en Londres, donde vive desde 2002 con Michael y sus dos niños de 6 y 11 años, la votación en el Parlamento será "un día histórico" para Grecia.

Tiene previsto viajar a Atenas para conversar con varios diputados antes de la votación.

"No podíamos imaginar criar a nuestros hijos en Grecia sin sus derechos fundamentales", expresó en una conversación telefónica con AFP.

Pero con la adopción de la ley, "todo vuelve a ser posible", declaró entusiasmado.

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