Pareja de lesbianas son expulsadas de un Uber por besarse

La pareja formada por dos chicas lesbianas, Emma Pichl, de 24 años de edad, y Alex Iovine, de 26 años, vivió un incidente que jamás habían experimentado en sus dos años de relación. Un conductor de Uber les expulsó del auto en el que viajaban en Nueva York por besarse en la parte trasera y la discusión posterior quedó inmortalizada en un vídeo grabado por una de ellas.

Ambas salían de una fiesta de cumpleaños en torno a las cinco de la tarde para dirigirse a otra celebración. Según defendió Pichl, ambas viajaban a cada lado del asiento trasero.

“Cuando pasamos por Manhattan Bridge me apoyé en ella y le di un beso. Fue muy rápido”, aseguró la joven al New York Post.

Poco después, el conductor, Ahmad El Boutari, se echó a un lado y les dijo que abandonaran el auto.

“No deberían hacer eso… no hagan eso”, afirmó según las chicas antes de abrirles la puerta para que se marcharan ante la estupefacción de unas chicas que pensaban que el conductor estaba de broma.

La pareja clamó que no estaban ebrias y cuando se bajaron del coche comenzaron a graban un vídeo publicado en Youtube que poco después fue eliminado. En él se puede ver al conductor defendiendo que aquel beso fue “irrespetuoso” e “ilegal”, algo que ellas rebatieron hasta la saciedad como se percibe en un fragmento de la conversación.

Pichl: ¿Es ilegal besarse en un Uber?

Conductor: Sí, es ilegal

P: No lo es.

C: No puedes hacer eso aquí en el auto.

C: ¿De que estás hablando. ¿Estás enfermo?

El conductor quiso zanjar el asunto exclamando que se marcharan del auto, momento en que Iovine insistió.

“No entiendo. ¿Qué hicimos mal? No es ilegal besarse en Nueva York.

La pareja trabaja para una compañía de tecnología y confesaron que quedaron en shock ante lo que calificaron como un “incidente discriminatorio”.

“Estábamos temblando y muy enfadadas. Siempre pensamos que vivimos en una ciudad intocable como es Nueva York donde la comunidad LGBTQ es aceptada. Nunca pensamos que algo así nos acabaría pasando. No parecía real”, argumentó Pichl.

Ambas se quejaron a Uber ya que, además, el conductor cobró la suma total de servicio a pesar de no haberlo terminado. Desde la compañía aseguraron que les devolverían el dinero íntegro.

“Uber no tolera ninguna forma de discriminación”, aseguró un vocero según el New York Post.

Aunque el conductor también reportó el incidente, la empresa se puso del lado de las dos chicas.