La pareja de millonarios que se vacunó con dosis para indígenas podría ir a prisión

M. J. Arias
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Rodney y Ekaterina Baker, una pareja de millonarios canadienses, tiene a casi todo un país en contra. Pero, sobre todo, a la comunidad de residentes en el territorio de Yukon, al que viajaron en avión para ser vacunados contra el coronavirus con unas dosis destinadas a la población indígena y ancianos. La multa impuesta ha parecido poco a las autoridades y ahora se enfrentan a un posible pena de cárcel.

Alquilaron un avión y se hicieron pasar por trabajadores de un motel para recibir la vacuna del coronavirus. (Foto: Getty Images)
Alquilaron un avión y se hicieron pasar por trabajadores de un motel para recibir la vacuna del coronavirus. (Foto: Getty Images)

El escándalo saltó esta misma semana cuando, como informa el diario británico The Guardian, salió a la luz que esta pareja había viajado en secreto a una comunidad remota, se hizo pasar por trabajadores de un motel y fueron vacunados contra el coronavirus. Las dosis que ellos recibieron estaban destinadas a residentes indígenas vulnerables y a ancianos.

Los Barker, un empresario del sector de los casinos y una actriz, alquilaron un avión y se presentaron en el lugar. En un primer momento, cuando se supo de su artimaña para saltarse los turnos de la vacuna, se les impuso una multa de 2.300 dólares canadienses (1.484 euros) por infringir la Ley de Medidas de Emergencia Civil de Yukon.

Sin embargo, tras pasar unos días, la sanción puede ser mucho mayor. El citado medio británico asegura que el matrimonio puede enfrentarse a una sentencia de cárcel por violar las reglas de salud pública. Han sido los líderes de la comunidad quienes han insistido en que para los Baker la multa sería ‘insignificante’. Sobre todo si te tiene en cuenta que él, que renunció el pasado domingo a su cargo como ejecutivo de un casino, habría ganado en los últimos 13 meses alrededor de 45.9 millones de dólares.

La pareja ha visto como, en respuesta a su infracción, se les han cancelado los billetes y se les ha hecho entrega de un aviso para que comparezcan ante el tribunal. De ser considerados culpables por el juez, podrían enfrentarse a una pena de hasta seis meses de cárcel. Están acusados de no cumplir la cuarentena impuesta de 14 días a quienes llegan a Yukón y de no actuar como figuraba en sus declaraciones a la llegada. La cita judicial es el 4 de mayo.

El ministro John Streicker se declaraba “indignado por este comportamiento egoísta. Todos nosotros, como habitantes de Yukon, estamos indignados. Me parece inquietante que la gente opte por poner en riesgo a otros canadienses de esta manera”.

La Policía Montada de Canadá está investigando los hechos. Los Baker se vacunaron dentro del plan de vacunación por el cual se envió a Beaver Creek un equipo móvil para atender a la población del lugar, en su mayoría pertenecientes a White River First Nation, quienes, ha criticado Streicker, no han recibido ningún tipo de disculpa por parte de la pareja.

Este incidente ha hecho que las autoridades cambien los criterios para administrar la vacuna. Ahora ya no basta con la tarjeta sanitaria. Cualquiera que acuda a recibir la dosis con una emitida fuera del territorio en el que va a recibirla deberá adjuntar una prueba de que reside en él.

Por su parte, el ministro de Servicios Indígenas de Canadá, Marc Miller, fue más allá asegurando que “entiendo que estas personas son ricas y no les diré qué hacer con su dinero, pero, ya sabes, quizás las reparaciones deban en algún nivel”.

Hace unos días, The Telegraph, publicaba la noticia de que la asociación exclusiva Knightsbridge Circle había lanzado unos paquetes vacacionales de tres semanas que incluían, por el precio de 48.200 euros, la estancia en un hotel de lujo en Abu Dabi, el billete de avión, una prueba PCR, los traslados y, además, la vacuna del coronavirus. La primera dosis la recibirían al llegar y la segunda, antes de irse. De ahí que la estancia dure 21 días.

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