Paraguay insta a no bajar la guardia sin pacientes en terapia por coronavirus

Asunción, 29 abr (EFE).- El presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, instó a no bajar la guardia en la lucha contra la COVID-19 en momentos en que no hay ningún internado en terapia intensiva, y se comprometió a transparentar el uso de recursos tras las denuncias de corrupción relacionadas con la compra de materiales y sobrefacturación.

Paraguay, que registra 9 muertes y 239 casos confirmados hasta la fecha, pondrá fin este domingo a unas restricciones sanitarias que comenzaron el 10 de marzo para dar paso el lunes 4 de mayo a la primera fase de una "cuarentena inteligente", nombre que ha dado el Gobierno a la flexibilización de las medidas.

"Podemos decir con mucho orgullo y tranquilidad, sin que esto signifique bajar las guardia, que a un mes y un poco más del primer caso, en Paraguay hoy no tenemos una sola persona con coronavirus en nuestro sistema de terapia intensiva", afirmó el mandatario en un declaración sin preguntas en el Palacio de Gobierno.

La ocupación de los cuidados intensivos ha tenido un sostenido descenso con relación a los primeros días del brote, en los que se tuvo hasta cerca de diez pacientes en esas unidades, además de los casos fatales, que no se lamentan desde hace ocho días.

Abdo Benítez destacó en su comparecencia el "desafío compartido, extraordinario y sin precedentes" de los paraguayos para acatar el distanciamiento social y las medidas de higiene durante la cuarentena.

"Tuvimos muchos aciertos, algunos errores, algunas políticas pudimos implementar de manera rápida y con muy buenos resultados, otras con mayor dificultad (...), pero en general creo que hasta hoy el proceso es exitoso", señaló.

El mandatario añadió que las primeras medidas de restricción social y de paro de actividades económicas estaban fundadas en la necesidad de crear conciencia en cuanto se conoció el primer caso positivo, el 7 de marzo, en una persona que viajó a Ecuador.

La cuarentena contribuyó, según el presidente, a construir políticas públicas para mantener "un proceso lento de propagación del virus" mediante el respeto de los protocolos sanitarios, al tiempo de reforzar las capacidades de la sanidad pública.

En este tiempo, el Ejecutivo ha levantado sendos hospitales de contingencia en Asunción y e Itauguá, a 40 kilómetros de la capital, que ya están listos para recibir pacientes, con una capacidad de 100 camas cada uno, de las que 80 serán de cuidados intensivos.

IMPACTO ECONÓMICO Y SOMBRA DE CORRUPCIÓN

Al tiempo que el Gobierno paraguayo limitaba los movimientos de la población para evitar la propagación del virus, también diseñó un paquete de medidas económicas y de contingencia para paliar el impacto de la crisis en la ciudadanía.

Abdo Benítez aseguró que desde mediados de marzo hasta la fecha los distintos programas sociales han dado cobertura a 2,5 millones de paraguayos, incluidos los trabajadores del sector informal.

"Todo este esfuerzo, con todas las dificultades que podamos tener, no queremos que se empañe con el flagelo de la corrupción", aseveró el jefe de Estado.

Las declaraciones del presidente sobre la corrupción llegaron días después de que se destaparan presuntos casos de sobrefacturación en las compras por parte de distintos organismos del Estado.

Además, este miércoles el ministro de Salud, Julio Mazzoleni, también confirmó la llegada de una partida defectuosa de mascarillas, trajes de protección y camas compradas en China.

Aunque sin mencionar estos casos, Abdo Benítez comentó que no le gustaría que los logros en el control del virus se vieran "nublados por las sospechas de corrupción".

Para ello, el Ejecutivo de Paraguay y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) lanzaron este miércoles una herramienta para controlar los recursos públicos destinados a la crisis sanitaria.

El Gobierno de Abdo Benítez consiguió la aprobación del Congreso para solicitar una línea de crédito de 1.600 millones de dólares, en proceso de ejecución, para reforzar el sistema sanitario y proteger los sectores económicos más afectados.

Las denuncias de supuesta corrupción en procesos de compras públicas por vías de excepción y en plena cuarentena han forzado la renuncia de los responsables de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac) y Petróleos Paraguayos (Petropar).

Los casos son investigados por la Fiscalía y la Secretaría Nacional Anticorrupción (Senac), cuyo ministro René Fernández, presentó en el mismo acto una plataforma digital para el seguimiento ciudadano del uso de los recursos.

(c) Agencia EFE