El Papa traslada residencia de jóvenes en el Vaticano implicada en juicio por abusos sexuales

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Por Philip Pullella

CIUDAD DEL VATICANO (Reuters) - El papa Francisco ordenó que una residencia para monaguillos que ayudan en las misas que se realizan en la Basílica de San Pedro sea trasladada fuera del Vaticano, después de que la casa se convirtió en el centro de un juicio por abusos sexuales.

En un comunicado el martes, el Vaticano no mencionó el juicio en curso. Dijo que el Sumo Pontífice ordenó a su rector, el padre Angelo Magistrelli, que encuentre un nuevo local en Roma, fuera de los muros del Vaticano, antes de septiembre, ya que sería más conveniente para los jóvenes.

El padre Magistrelli, a quien no fue posible contactar inmediatamente para solicitarle comentarios, no está involucrado en las acusaciones de abuso.

El Preseminario San Pío X fue fundado en 1956 por el Papa Pío XII para albergar a los monaguillos que participan de las misas en la Basílica de San Pedro y que consideran asumir el sacerdocio. Viven en un edificio del Vaticano mientras asisten a escuelas fuera de sus muros en Roma.

El comunicado del Vaticano dice que se ha estudiado "desde hace tiempo" la posibilidad de trasladar la residencia, para que los chicos puedan estar más cerca de sus colegios y actividades deportivas.

Últimamente el preseminario ha estado en el centro de la atención por supuestos abusos sexuales ocurridos entre 2007 y 2012, antes de que Francisco fuera elegido Papa.

Dos sacerdotes están siendo juzgados, uno acusado de abusos y el otro de encubrirlos.

La presunta víctima, que ahora tiene 28 años y se identifica solo como L.G., ha declarado que Gabriele Martinelli, ahora de 28 años y sacerdote, le obligó en repetidas ocasiones a mantener relaciones sexuales, sobre todo cuando ambos eran menores de edad en el seminario.

El padre Enrico Radice, de 72 años y quien era rector en ese momento, está acusado de encubrir los presuntos abusos.

Tanto Martinelli como Radice niegan haber actuado mal.

La acusación afirma que Radice no impidió que Martinelli se convirtiera en sacerdote a pesar de conocer los abusos. Radice, quien había dado a Martinelli responsabilidades de supervisión sobre los otros chicos, lo niega.

El juicio, que comenzó en 2020, es el primero que se celebra en relación con abusos sexuales que supuestamente se produjeron en territorio vaticano.

El año pasado, los jueces aceptaron una petición de la fiscalía para incluir a la Opera Don Folchi, una orden católica de sacerdotes y monjas que dirige el seminario, para que se añadiera como acusada por cargos de negligencia.

Se espera que el juicio finalice este año.

(Reporte de Philip Pullella; Editado en Español por Ricardo Figueroa)