El papa Francisco suspendió su reunión con Santiago Cafiero por problemas de salud

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El Papa Francisco durante su audiencia general semanal en el Aula Pablo VI, en el Vaticano, hace dos semanas
Europa Press/Contacto/VaticanMed

El papa Francisco suspendió todas las audiencias previstas para mañana, incluida la reunión con el canciller argentino Santiago Cafiero, por “razones de salud”, informó la Oficina de Prensa del Vaticano.

El pontífice continúa aquejado de los dolores en su rodilla derecha, por los que ya se ha sometido a controles médicos para ver los pasos a seguir con vistas a su recuperación.

Francisco, de 85 años, arrastra el dolor en la rodilla derecha desde comienzos de este año y ya debió cancelar varias actividades en las últimas semanas.

El domingo pasado, durante la bendición Urbi et Orbi que el Santo Padre encabezó en la Plaza San Pedro ante más de cien mil fieles, Francisco no pudo leer todo su discurso de pie y debió sentarse en medio del mensaje pascual.

El sábado, en tanto, el dolor en la rodilla le impidió celebrar la ceremonia de la Vigilia Pascual en la basílica de San Pedro, por lo que se limitó a leer la homilía, bautizar a un grupo de personas y siguió la misa sentado en un sillón.

Un día antes, el Papa tampoco pudo arrodillarse en el suelo de la basílica de San Pedro por la Pasión del Señor, durante el Viernes Santo, cuando la Iglesia recuerda el calvario y muerte de Cristo en la Cruz.

A causa del dolor, el Papa debió ausentarse, además, de la procesión del último Domingo de Ramos, el 10 de abril.

Ante la cancelación de la audiencia de mañana, el canciller Cafiero le hizo llegar a Francisco deseos de una “pronta recuperación” y confía en que lo podrá ver cuando su salud lo permita.

El canciller tiene previstas reuniones en Roma con el canciller italiano Luigi Di Maio, con empresarios y con autoridades de la FAO, el programa mundial de alimentos, en el contexto de la crisis de seguridad alimentaria global, como consecuencia de la guerra en Ucrania

“Salud caprichosa”

El 3 de abril, al regresar de un viaje de dos días a Malta, el Papa planteó en un encuentro con periodistas que su salud “es un poco caprichosa”. “Tengo este problema en la rodilla que provoca problemas de deambulación, en el caminar, es un poco molesto, pero va mejorando, al menos puedo andar”, dijo entonces, y aseveró: “Hace dos semanas no podía hacer nada. Es algo lento; veamos si vuelve a estar como antes, pero está la duda. A esta edad no se sabe cómo terminará el partido, esperemos que vaya bien”.

El último 26 de enero, Francisco explicó por primera vez que tiene inflamado un ligamento en la rodilla que lo obliga a reducir sus movimientos, aunque calificó a la dolencia como “algo pasajero”. “Me han dicho que le pasa sólo a los viejos, así que no sé por qué me ha pasado a mi”, planteó el pontífice durante la Audiencia General en el Vaticano.

A mediados de enero, Jorge Bergoglio ya había tenido que leer un discurso sentado ante un grupo católico por molestias en la pierna.

“Perdónenme si permanezco sentado, pero tengo un dolor en la pierna. Hoy me duele si me quedo de pie, así es mejor para mi”, planteó el pontífice al recibir en el Vaticano a un grupo de la revista “Tierra Santa”.

El año pasado, el Papa fue intervenido en el colon, en una operación por la que estuvo diez días internado en el hospital Gemelli de Roma, en el período más largo que pasó fuera de su casa de residencia Santa Marta desde que fue elegido pontífice en marzo de 2013.

A fines de 2020, el Papa suspendió algunas actividades por una “dolorosa ciática” que le traía molestias para desplazarse y caminar.

Con información de la agencia Télam

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