El papa Francisco sobrevolará la Argentina camino a Chile y enviará un telegrama "interesante"

LA NACION

ROMA.- El Boeing 777 de Alitalia que llevará el lunes próximo al papa Francisco a Santiago de Chile sobrevolará la Argentina, país al que Francisco le enviará un "interesante" telegrama, como es costumbre del protocolo del Vaticano.

Así lo aseguró hoy el vocero papal Greg Burke, al ilustrar los detalles del vigésimo segundo viaje internacional de Francisco, que lo llevará a Chile y Perú, muy cerca de su madre patria, que sigue esperando una visita del ex arzobispo porteño.

NOTICIAS EN 1 MINUTO - 11 enero 2017

Preguntado sobre por qué el Pontifice aún no ha viajado a la Argentina, Burke, consciente de que se trata de un tema delicado, fue muy cauto. "Digamos que para los detalles es mejor que dejemos que sea el Pontífice quien responda", dijo.

"Pero el hecho es que debemos pasar sobre la Argentina, por lo tanto debe enviar un mensaje y entonces será un telegrama interesante", agregó, sin dar más precisiones.

El Papa Francisco vuelve a saltear Argentina en su visita por Latinoamérica

Es una norma del protocolo del Vaticano que cada vez que un Pontífice sobrevuela el espacio aéreo de un país, durante sus viajes apostólicos, se envíe un telegrama de salutación a sus autoridades y a su pueblo. Burke dejó entender, sin embargo, que en esta ocasión, tratándose del país del Santo Padre, el telegrama que enviará a la Argentina tendrá un carácter menos formal y más especial.

Más detalles de la gira

Al margen de esto, Burke adelantó detalles de la gira -la sexta del Papa a América latina después de Brasil (2013); Ecuador, Bolivia y Paraguay (2015); Cuba (2015); México (2016) y Colombia (2017)- que no se conocían. Uno de ellos es que al final de la misa que el Papa celebrará el jueves próximo en la ciudad de Iquique, al norte de Chile -y última etapa en el país trasandino- "saludará a dos personas que fueron víctimas de la represión de los años '70, que le entregarán una carta", según dijo.

Por otro lado ante una pregunta Burke no descartó que Francisco pueda llegar a reunirse en Chile con víctimas de abusos sexuales. "No está en el programa, pero no es imposible", afirmó, al admitir que "claramente, se trata de un tema importante" y al evocar que "los mejores encuentros (del Papa) siempre se dan en forma privada".

El escándalo de abusos sexuales de menores por parte de sacerdotes marcará el viaje a Chile, país ya visitado por Juan Pablo II en 1987, donde sacerdotes, diáconos y una monja completan una lista de casi 80 religiosos acusados de abusar sexualmente de menores desde el año 2000, según una base de datos difundida ayer en Santiago por la ONG estadounidense Bishop Accountability. El caso más emblemático es el del sacerdote Fernado Karadima, denunciado en 2010 por varias de sus víctimas y condenado por el Vaticano.

En este marco, cuando se le preguntó a Burke si espera protestas y teme problemas de seguridad, contestó que no había ninguna preocupación especial y que se iba a tener el "máximo respeto" ante cualquier manifestación ya que "cada uno es libre de hacer lo que quiere". Por otro lado, recordó que en vísperas del viaje de Benedicto XVI, papa emérito, al Reino Unido, en septiembre de 2010, también había habido polémicas; entonces también se esperaban protestas de partes de gays, ateos, secularistas y demás grupos que rechazan posiciones del Vaticano sobre temas de bioética, contracepción y aborto, manifestaciones que finalmente fueron muy pequeñas.

El vocero papal volvió a utilizar la misma frase, "no está en la agenda, pero no es imposible", cuando se le preguntó si iba a reunirse con laicos de la ciudad chilena de Osorno, que nunca digirieron la designación del obispo Juan Barros, prelado en su momento muy cercano a Karadima, también sospechado de abusos sexuales, aunque jamás incriminado.

Burke tampoco descartó que el Papa pueda reunirse, en Perú, con familiares de víctimas de abusos contra los derechos humanos, que pidieron un encuentro con él para manifestarle la "injusticia" que significó el indulto recientemente concedido al ex presidente, Alberto Fujimori. "No está en la agenda, pero no es imposible", reiteró.

El vocero sí negó, en forma tajante, que Francisco vaya a hablar durante el viaje del reclamo a Chile por parte de Bolivia de una salida al mar. Nadie se olvida de que en julio de 2015, durante su viaje a Bolivia, el Papa sí toco este tema de altísima susceptibilidad, cuando aseguró que "el diálogo es indispensable" y reconoció que era "justo" el anhelo de una salida al mar de Bolivia, en declaraciones que cayeron pésimo en Chile. El presidente boliviano, Evo Morales, de hecho, en 2013 demandó a Chile ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya. En la segunda mitad del siglo XIX, después de una guerra con Chile en la que también participó Perú, Bolivia perdió 400 kilómetros de costa y 120.000 km2 de territorio que lo dejaron sin salida al mar. En noviembre último el embajador de Chile ante la Santa Sede, Mariano Fernández, advirtió ante periodistas que "no sólo al Papa, sino a cualquier persona, Chile le pide que se abstenga de dar opiniones sobre el problema con Bolivia hasta que se expida el tribunal de La Haya, a fines de 2018".

Encuentro con Scholas Occurrentes

En el marco de una gira más que intensa -en la que Francisco pronunciará 9 discursos, 6 homilías, 4 saludos y pronunciará un Angelus-, Burke también adelantó que el Papa se reunirá con un grupo de la Fundación Pontificia Scholas Occurrentes en Trujillo, ciudad del norte de Perú golpeada el año pasado por terribles inundaciones, que visitará el sábado 20, en su última etapa antes de emprender al día siguiente el regreso a Roma desde Lima.

"Será una gira muy exigente", aseguró el vocero papal, que recomendó a los periodistas que seguirán al Papa "dormir mucho" este fin de semana. Al margen de las 16 horas de vuelo que habrá el lunes desde Roma hasta Santiago de Chile, dentro de una viaje apostólico con un "objetivo pastoral" Francisco estará tan sólo tres días en Chile -pisando Temuco, al sur, Santiago de Chile, al centro, e Iquique, al norte- y otros tres en Perú.

En lo que represemta otro punto clave de la gira, en ambos países se encontrará con comunidades indígenas. Viajará a la Araucanía chilena y, en Perú, se convertirá en el primer Pontífice que visita el corazón de la Amazonía cuando, el próximo viernes, se desplazará desde Lima hasta Puerto Maldonado, pequeña localidad en plena selva.

Así como en Temuco el miércoles próximo Francisco se encontrará con la comunidad mapuche -ya que almorzará con ocho miembros de esta comunidad-, después de una "animada" misa en la que se oyerán lenguas y músicas indígenas, detalló Burke, en Puerto Maldonado el ex arzobispo de Buenos Aires será recibido por una familia indígena y se reunirá con los pueblos de la Amazonia. "Esto abrirá una ventana" para el próximo Sínodo para la Región Panamazónica que convocó el Papa para octubre octubre de 2019, y por ello en esta oportunidad se sumarán al séquito papal el cardenal Lorenzo Baldisseri, secretario general del Sínodo de Obispos y el cardenal brasileño Claudio Hummes, arobispo emérito de San Pablo y presidente de la comisión episcopal para la Amazonia y de la Red Ecelesial pan-amazónica.

Finalmente, Burke precisó que en la maratón sudamericana el Papa usará tres papamóviles en Chile, de los cuales dos ya utilizados en Estados Unidos y otro en Bolivia; y otros tres en Perú, que ya fueron utilizados en el viaje a Colombia, de septiembre pasado.