El Papa cumple 84 años y recibe un regalo simbólico de veteranos de Malvinas

Elisabetta Piqué
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ROMA.- El papa Francisco cumple hoy 84 años sin festejos especiales, salvo las tortas que suele recibir en la fecha, junto a mensajes de buenos deseos y felicitaciones desde todo el mundo, trabajando como siempre, en un año distinto, marcado a fuego por la pandemia de coronavirus.

"En estas horas se multiplican los deseos y muestras de cariño dirigidos al Papa con motivo de su 84° cumpleaños, este 17 de diciembre. Un 'mural de afecto' que llega al Pontífice en el dramático y "estático" año de la pandemia", subrayó Vatican News, el portal del Vaticano, que para la ocasión elaboró un video que ilustra los momentos más bellos e intensos de su pontificado como si de un álbum de fotos se tratara.

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"El papa Francisco celebrará su cumpleaños con gratitud y simplicidad, como en los años pasado, en la oración con las otras personas con las que comparte la residencia en Casa Santa Marta", dijo Matteo Bruni, director de la Sala de Prensa de la Santa Sede. Bruni contó que un grupo de pobres le hizo llegar al Pontífice, a través del Limosnero pontificio, un ramo de girasoles, que fueron colocados en la capilla de Santa Marta, alrededor del Santísimo. "Recuerdan la necesidad de orientar siempre la vida hacia el Señor, presente en los más débiles", indicó. Bruni informó, además, que hoy el Papa enviará 4 ventiladores a Venezuela para niños especialmente afectados por patologías pulmonares.

En su octavo cumpleaños como jefe máximo de la Iglesia católica, desde la Argentina, donde nació el 17 de diciembre de 1936, Alejandro Marmo, artista muy cercano a Francisco, inaugurará esta tarde una obra de la serie Cristo Obrero junto a los veteranos de Malvinas de la localidad bonaerense de Navarro, como regalo simbólico.

Construida en hierro, de diez metros de altura y cuatro metros de ancho, la obra, realizada con material de descarte, presenta un diseño exclusivo para la causa Malvinas y contó con la participación de los veteranos de Navarro, contó a LA NACION el artista. El monumento ha sido emplazado en el predio de los ex combatientes de Malvinas, que no ocultaron su emoción: "En Malvinas rezábamos el rosario y le pedíamos a Cristo todas las noches, porque necesitábamos el don de la fortaleza", evocó Daniel Torres, presidente del Centro Combatientes de Malvinas de Navarro.

"El Cristo Obrero con veteranos de Malvinas en Navarro cierra una serie, la simbología de la iglesia que mira al sur, que iniciamos con Jorge Bergoglio en 2011 en Villa Soldati, pasando por el Cristo Obrero que desde el 2014 está en el Vaticano, que son obras que transmiten la estética de la esperanza para transformar aquello aparentemente inútil y despreciado en el universo social", destacó Marmo, en diálogo telefónico con LA NACION. "A nivel social es una obra que se construyó, con el consenso de los veteranos y del municipio, como un regalo simbólico al Santo Padre y hoy en el acto de inauguración los protagonistas van a ser los veteranos de Malvinas, yo simplemente voy acompañar", puntualizó, al precisar, por otro lado, que el Cristo Obrero es más un símbolo espiritual que religioso, abierto, "que en verdad une muchas creencias".

Preguntado por cómo lo ve al papa Francisco en este aniversario, Marmo no dudó: "Lo veo adelantado al tiempo, él está dejando sembrado un mundo nuevo, un modo de pensar y de sentir que tiene que ver con lo que viene". "Y tal vez en la Argentina lo entenderemos dentro cuarenta o cincuenta años... Hoy creo que sigue siendo un pensamiento que no ha penetrado del todo en acciones concretas, hay mucha tibieza respecto de la interpretación del pensamiento de Francisco... Mucha pose de título... Pero creo que está sembrando esas semillas que van a dar frutos dentro de un par de décadas en la Argentina", agregó.

No es la primera vez que Marmo participa en regalos simbólicos al Santo Padre:el 17 de diciembre de 2018 inauguró en un hall del aereopuerto de Fiumicino un Abrazo, otra escultura simbólica, realizada con hierro descartado.

En coincidencia con este nuevo aniversario, el Vaticano difundió hoy el mensaje del papa Francisco para la Jornada Mundial de la Paz, que se celebra el 1 de enero. En este documento, que suele entregarle a los jefes de Estado y de Gobierno que recibe, Francisco llama a la paz y a la fraternidad a través de "la cultura del cuidado", como hizo en su última encíclica, Fratelli Tutti. Por supuesto en el texto menciona desde el principio la gran crisis sanitaria de Covid-19, "que se ha convertido en un fenómeno multisectorial y mundial, que agrava las crisis fuertemente interrelacionadas, como la climática, alimentaria, económica y migratoria, y causa grandes sufrimientos y penurias". Y renueva su llamado a los responsables políticos y al sector privado "para que adopten las medidas adecuadas a fin de garantizar el acceso a las vacunas contra el COVID-19 y a las tecnologías esenciales necesarias para prestar asistencia a los enfermos y a los más pobres y frágiles".

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En el texto lamenta, por otro lado, el hecho de que "están cobrando un nuevo impulso diversas formas de nacionalismo, racismo, xenofobia e incluso guerras y conflictos que siembran muerte y destrucción". "Estos y otros eventos, que han marcado el camino de la humanidad en el último año, nos enseñan la importancia de hacernos cargo los unos de los otros y también de la creación, para construir una sociedad basada en relaciones de fraternidad. Por eso he elegido como tema de este mensaje: La cultura del cuidado como camino de paz. Cultura del cuidado para erradicar la cultura de la indiferencia, del rechazo y de la confrontación, que suele prevalecer hoy en día".