El Papa criticó el documento que rechazó las bendiciones a parejas del mismo sexo

Elisabetta Piqué
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Una imagen distribuida publicada por la oficina de medios del Vaticano el 7 de marzo de 2021 muestra al Papa Francisco hablando en la Iglesia católica siríaca de la Inmaculada Concepción (al-Tahira-l-Kubra), en la ciudad predominantemente cristiana de Qaraqosh (Baghdeda), en Nínive. provincia, a unos 30 kilómetros del norte de Mosul de Irak.
VATICAN MEDIA / AFP

ROMA.- En forma elíptica, el papa Francisco criticó hoy el documento de la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF) que el lunes pasado creó gran revuelo en el mundo, en el que el organismo que custodia la ortodoxia católica sentenció taxativamente que “no son lícitas” las bendiciones a las parejas gay. Algo que cayó como una bomba en las comunidades homosexuales y que contradice la pastoral abierta e inclusiva del Papa hacia ellos, que fueron tachados de “pecadores”.

Al reflexionar sobre el Evangelio del día durante la tradicional oración mariana del Angelus, el papa Francisco comentó que “también hoy mucha gente, a menudo sin decirlo implícitamente, quisiera ver a Jesús, encontrarlo, conocerlo”. “Nosotros también debemos responder con el testimonio de una vida que se entrega en el servicio, de una vida que toma sobre sí el estilo de Dios —cercanía, compasión y ternura— y se entrega en el servicio. Se trata de sembrar semillas de amor no con palabras que se lleva el viento, sino con ejemplos concretos, sencillos y valientes, no con condenas teóricas, sino con gestos de amor”, dijo, en palabras que agregó al texto que tenía preparado y en lo que pareció una clara alusión al “responsum” -–documento con el que suele darse una respuesta- de la CDF. “Entonces el Señor, con su gracia, nos hace fructificar, incluso cuando el terreno es árido por incomprensiones, dificultades o persecuciones, o pretensiones de legalismos o moralismos clericales. Esto es terreno árido”, agregó.

Aunque no mencionó al documento de la CDF, consciente de que se trata de un tema delicadísimo a nivel interno, donde se libra una batalla entre ultraconservadores y progresistas, con estas palabras el papa Francisco pareció distanciarse del texto, que cayó pésimo entre los fieles homosexuales, que se sintieron de repente traicionados. El “responsum”, en efecto, aseguró que la Iglesia no puede bendecir las uniones de personas del mismo sexo, “porque no puede bendecir al pecado”. Recordó que para la doctrina de la Iglesia el único matrimonio sacramental posible es la unión indisoluble entre el hombre y la mujer y jamás entre personas del mismo sexo, uniones consideradas “no ordenadas al designio de Dios”.

Si bien el Papa “fue informado y dio su asentimiento” al “responsum” en cuestión, que fue escrito en respuesta al hecho de que sacerdotes alemanes ya suelen bendecir a las uniones de parejas gay, el documento llamó la atención al quedar en evidente contradicción con la pastoral abierta a los homosexuales que Jorge Bergoglio tuvo desde el principio de su pontificado, marcado de gestos y palabras de cercanía y apertura hacia ellos. A partir del “¿quién soy yo para juzgar a un gay?” de julio de 2013, encuentros varios y a sus dichos a personas gay, como por ejemplo a la víctima chilena de abusos, Juan Carlos Cruz, a quien recibió en el Vaticano en mayo de 2018. “El Papa me dijo: ‘Juan Carlos, el hecho de que seas gay no importa. Dios te ha hecho así y te quiere así, el Papa te quiere así y tú te tienes que quererte a tí mismo’”, reveló entonces Cruz, en una frase que hizo sentir por primera vez a los homosexuales no rechazados por la Iglesia católica. O la frase que hace unos meses el Pontífice le dijo a un grupo de padres de personas LGTB que saludó al término de una audiencia general: “El Papa ama a sus hijos así como son porque son hijos de Dios”.

Una alta fuente del Vaticano consultada por La Nación, que pidió el anonimato, consideró “muy posible” que el Papa se refiriera durante el Angelus al “responsum” del lunes pasado de la CDF. Aseguró, en efecto, que las tres palabras mencionadas por el Papa, “cercanía, compasión, ternura” son “las verdaderas bendiciones de la Iglesia y de su pastor, para cada situación”. “Estas palabras son la verdadera medida del verdadero magisterio cuando iluminan las conciencias y guían a los fieles. Cualquier responsum y la doctrina que lo envuelve deberían elevarse a esa medida”, agregó.

Coincidió otra fuente, que subrayó que el “responsum” de la CDF del lunes pasado choca evidentemente con esa Iglesia como “hospital de campaña después de la batalla, que debe curar las heridas de todos”, a la que desde el principio llamó y anhela el papa Francisco, “que debe incluír a todos, incluso miembros de la comunidad LGTB”.

Lo cierto es que el “responsum” del lunes pasado de la CDF que, en forma categórica le gritó al mundo que “la Iglesia no dispone, ni puede disponer, del poder para bendecir uniones de personas del mismo sexo” y explicó los motivos –una victoria del ala ultraconservadora-, desencadenó una verdadera “rebelión en la granja” católica.

Voces muy críticas se levantaron desde Alemania, donde en un sínodo –reunión de obispos y de laicos- está en debate el tema de las bendiciones y donde varios sacerdotes, en forma directa, adelantaron que van a desobedecerle a la CDF y van a seguir dándole su bendición a parejas gay. “A la luz del rechazo de la CDF a bendecir uniones homosexuales, levantamos la vos y decimos: seguiremos acompañando a las personas que se comprometen en una unión duradera y bendeciremos su relación. No nos negamos a celebrar una bendición”, advirtieron através de sus redes sociales los sacerdotes Burkhard Hose y Bernd Moenkebuescher. “Lo hacemos asumiendo nuestra responsabilidad de pastores que prometen a las personas en momentos importantes de su vida una bendición que solo Dios da”, explicaron. “Respetamos y apreciamos su amor y, además, creemos que la bendición de Dios está con ellos. Los argumentos y profundizaciones teológicas son suficientes. No aceptamos que una moral sexual excluyente y superada deba ser llevada sobre las espaldas por personas y amenace nuestro trabajo de cuidado pastoral”, agregaron.

Palabras del mismo tenor se oyeron desde sacerdotes austriácos, como estadounidenses.