Panel de policías sugiere despedir a polémico capitán de Miami a pesar de la decisión de Asuntos Internos

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Un panel compuesto por tres oficiales superiores de la Policía de Miami recomendó degradar —y potencialmente despedir— a un policía veterano que ha acumulado docenas de quejas de los ciudadanos y que ha sido un problema para los jefes del departamento durante varios años.

La determinación del Panel de Recomendación Disciplinaria de la Policía también entra en conflicto con un par de decisiones de Asuntos Internos en 2021, que absolvieron al capitán Javier Ortiz de cualquier infracción en dos incidentes: sus acciones después de detener al conductor de un auto, y una entrega de hojas de horas extras por su trabajo.

El jefe de la Policía de Miami, Manny Morales, puso en marcha el panel de revisión a principios de este año. El grupo revisa y hace recomendaciones sobre cualquier asunto de disciplina que no tenga una sanción específica. Los miembros actuales del panel rotativo son la mayor Chiquita Thomas, el mayor Daniel Garrido y el comandante Winsor Lazano.

El abogado de Ortiz, Rick Díaz, criticó las conclusiones, comparando al grupo con un tribunal ficticio.

“Es como si el fin justificara los medios. Vamos a reunir un panel para obtener el resultado que queremos”, dijo Díaz. “Infringe todas las normas y y es una doble incriminación”.

Las conclusiones del panel, que se emitieron menos de tres meses después que Morales reasignara al comandante que supervisó las investigaciones de Asuntos Internos que absolvieron a Ortiz, pasan ahora al jefe de la división del capitán para que haga una nueva recomendación. Ortiz tiene entonces la oportunidad de contar su historia y solicitar una audiencia ante el Panel de Revisión Disciplinaria de la ciudad, que pasa las recomendaciones al jefe para una decisión final.

Aunque el jefe de la Policía de Miami, Manny Morales, dijo que necesita más información antes de decidir el destino de un controvertido policía suspendido, un panel disciplinario recientemente creado por él recomendó la semana pasada que el capitán Javier Ortiz fuera degradado o despedido por sus acciones en dos casos. En ambos casos, las revisiones internas absolvieron al capitán de cualquier infracción.
Aunque el jefe de la Policía de Miami, Manny Morales, dijo que necesita más información antes de decidir el destino de un controvertido policía suspendido, un panel disciplinario recientemente creado por él recomendó la semana pasada que el capitán Javier Ortiz fuera degradado o despedido por sus acciones en dos casos. En ambos casos, las revisiones internas absolvieron al capitán de cualquier infracción.

Pero despedir a un policía —incluso con el historial de Ortiz, que ha estado en el centro de una serie de controversias e investigaciones— está lejos de ser algo seguro con todas las protecciones concedidas a los agentes.

Los policías despedidos pueden solicitar una audiencia ante un árbitro externo y la Carta de Derechos de las Fuerzas de Seguridad permite a los agentes reunir información, incluso una lista de testigos, antes de los interrogatorios. La doctrina de la “inmunidad cualificada”, creada por la Corte Suprema de Estados Unidos, también exime a la policía y a las ciudades de la mayoría de las responsabilidades financieras derivadas de un incidente en acto de servicio.

Ortiz está suspendido con sueldo desde que Morales sustituyó al despedido jefe de Policía Art Acevedo el pasado otoño. El ex jefe de policía de Houston llegó a la ciudad con una ola de reformas y con la promesa de examinar a fondo al controvertido agente, pero sorprendió a muchos al mantenerlo en el puesto, e incluso al abrazarlo. Ortiz ha estado de baja con sueldo desde que Morales fue nombrado jefe.

Morales se negó a comentar directamente sobre las conclusiones, diciendo que necesita “ver todos los hechos” antes de determinar en última instancia si Ortiz debe ser castigado o despedido.

El primer incidente que el panel abordó fue en julio de 2021, cuando Ortiz, en una motocicleta de la Policía de Miami, detuvo al conductor de un BMW cerca del downtown. Según el informe de Asuntos Internos, Ortiz paró el vehículo por conducir de forma temeraria. Cuando el conductor se negó repetidamente a las órdenes de presentar los documentos y salir del vehículo, Ortiz lo amenazó con una pistola eléctrica, luego lo tiró al suelo y lo esposó.

Aunque Asuntos Internos optó por no sostener una acusación de procedimiento inadecuado, el panel disciplinario de tres miembros recomendó que Ortiz fuera degradado porque no le dijo al conductor que moviera su vehículo a un lugar más seguro.

Asuntos Internos también exoneró a Ortiz de un cargo de alegación indebida de trabajar un número excesivo de horas. Los investigadores determinaron que el capitán entregó su hoja de horas al supervisor que se le había indicado. Pero el panel disciplinario discrepó de la conclusión y dijo que Ortiz debería haberla entregado a su supervisor directo en ese momento, el entonces subjefe Manny Morales.

Por no hacerlo, recomendaron no solo un descenso de categoría, sino el despido. Díaz discrepa de ambas conclusiones.

“Recientemente, seis policías de la Policía de Miami recibieron una suspensión de horas por estar involucrados en una persecución policial no autorizada que resultó en una muerte. Si estacionar en una rampa es más grave que la muerte de una persona, hay que preguntarse quién toma las decisiones”, dijo Díaz. “En cuanto a las acusaciones de horas extras expresada por el comisionado Carollo, la Policía de Miami exoneró completamente al capitán Ortiz, afirmando que siguió todas las políticas y que era un trabajo autorizado”.

Las conclusiones del panel fueron reportadas por primera vez por el Miami New Times.

Ortiz, ex presidente del sindicato de la policía durante tres mandatos y quien no es reacio a usar las redes sociales como arma, ha estado en la línea de fuego en Miami durante años. El año pasado, la Policía Estatal de la Florida (FDLE) hizo pública una investigación estatal y federal de dos años sobre el capitán que estaba llena de acusaciones de brutalidad policial que se remontaban a más de una década. Sin embargo, el capitán no fue acusado penalmente, sobre todo debido a las leyes de prescripción. Tras hacerse público el informe, Ortiz exigió que se le devolviera el empleo.

El informe de la FDLE también le acusaba de ciberacoso y de publicar, sin su permiso, información personal de los civiles que cuestionaban su autoridad o presentaban quejas contra él. No menciona un tenso intercambio en la cámara de la comisión de Miami hace dos años, cuando Ortiz negó ser hispano y dijo al único comisionado afroamericano de la ciudad que era negro, y luego se refirió a los negros como “negroes”. Su declaración provocó una tormenta en la comunidad afroamericana y posteriormente fue suspendido.

Jay Weaver, redactor del Miami Herald, contribuyó a este artículo.

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