La pandemia plantea otro desafío para el acceso al aborto en Europa

Por Catarina Demony
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FOTO DE ARCHIVO: Una mujer participa en una protesta contra el fallo del Tribunal Constitucional de Polonia en Gdansk, Polonia, el 28 de octubre de 2020

La pandemia plantea otro desafío para el acceso al aborto en Europa

FOTO DE ARCHIVO: Una mujer participa en una protesta contra el fallo del Tribunal Constitucional de Polonia en Gdansk, Polonia, el 28 de octubre de 2020

Por Catarina Demony

LISBOA, 16 nov (Reuters) - Los servicios telefónicos de asistencia de toda Europa han registrado una mayor demanda, mientras la pandemia de coronavirus suma otro obstáculo más para el acceso al aborto para muchas mujeres.

Aunque el aborto es legal en la mayor parte de Europa, algunas mujeres han tenido dificultades para conseguir citas en unos sistemas de salud pública abrumados por la pandemia. Otras, en cambio, no pudieron escapar del abuso de sus parejas debido al confinamiento, dijeron a Reuters algunas organizaciones no gubernamentales y mujeres que eligieron abortar.

En países donde el aborto está muy restringido, como Polonia, las mujeres no pudieron viajar al extranjero para interrumpir el embarazo a causa de la falta de vuelos y el cierre de fronteras.

"En algunos casos, el aborto se complicó de forma catastrófica", dijo Mara Clarke, directora de la Red de Apoyo al Aborto (ASN, pos sus siglas en inglés), con sede en el Reino Unido, que ayuda a las mujeres a abortar en el extranjero.

El envío de anticonceptivos de emergencia o píldoras abortivas por correo, una práctica común de las organizaciones que ayudan a las mujeres en lugares donde no está ampliamente disponible, fue además complicado debido a retrasos en la entrega de paquetería.

Ania, madre de dos hijos residente en Varsovia, dijo que había sufrido dos abortos y que no era el momento adecuado para tener otro bebé cuando se enteró en abril que estaba embarazada.

"Fue intenso... muy duro", dijo. "Si no fuera por la pandemia me habría ido a otro país, a Eslovaquia o a la República Checa."

Ania, que se negó a dar su apellido por miedo al estigma, finalmente logró interrumpir su embarazo con la ayuda de Women on Web, una ONG que apoya a las mujeres en su situación.

Ella es una de las miles de personas que ahora protestan en Polonia contra el fallo judicial anunciado el mes pasado que podría equivaler a una prohibición casi total del aborto en un país fervientemente católico.

"PELIGROSO"

Abortion Without Borders (Aborto sin Fronteras), un servicio telefónico de asistencia en Polonia que se puso en marcha en diciembre de 2019, ha recibido cerca de 2.300 llamadas este año, con un aumento de las solicitudes de ayuda desde que entró en vigor el confinamiento más estricto.

Las mujeres en Malta, el único país de Europa donde el aborto está prohibido y donde el aeropuerto estuvo cerrado durante meses debido a la COVID-19, fueron las más afectadas, dijo Clarke.

Las llamadas desde el archipiélago al servicio de ayuda de ASN prácticamente se duplicaron, pasando de 44 en 2019 a 83 este año.

En Rumania, donde el aborto es legal dentro de las primeras 14 semanas, algunas mujeres tuvieron dificultades para acceder a estos servicios ya que el Gobierno lo consideró un "procedimiento no esencial" mientras su sistema de salud hacía frente a la pandemia, según dijeron grupos de derechos de la mujer.

FILIA, con sede en Rumania, dijo en abril que sólo el 11% de los 112 hospitales públicos encuestados practicaban abortos y ninguno de ellos en la capital, Bucarest.

Los expertos temen que las restricciones para hacer frente a una segunda ola de coronavirus en Europa creen más desafíos, especialmente en países donde los sistemas de salud no cuentan con recursos suficientes.

Marie Stopes International, una organización sin ánimo de lucro que proporciona servicios de anticoncepción y aborto, ha estimado que se producirán otros 2,7 millones de abortos peligrosos en todo el mundo por las alteraciones en los servicios médicos.

"La pandemia tuvo un impacto en la salud reproductiva en su conjunto, porque no se consideró una prioridad", dijo una de las principales tocólogas de Portugal, Teresa Bombas.

Rebecca Gomperts, fundadora de Women on Web, dijo que el teletrabajo y el confinamiento también crearon problemas con compañeros sentimentales controladores de algunas mujeres, ya que éstas no podían salir de casa.

Algunos gobiernos han tomado medidas para abordar el asunto. En Reino Unido, donde el aborto es legal en Inglaterra, Escocia y Gales en las primeras 24 semanas, las mujeres pueden ahora tomar las píldoras abortivas en casa en lugar de ir al hospital y algunas consultas se han realizado a través de Internet.

"Hemos visto ventajas tan colosales", dijo Jonathan Lord, director médico de Marie Stopes UK, quien espera que la medida se vuelva permanente.

Pero grupos de derechos afirman que muchas más mujeres deberán enfrentarse a dificultades en los próximos meses debido a los daños económicos causados por la pandemia.

"La mitad de todos los embarazos no son planificados y la gente ahora echará un ojo al futuro económico y decidirá no seguir adelante con ello", dijo Clarke. "Nos espera un 2021 muy duro".

(Información de Catarina Demony; información adicional de Justyna Pawlak en Varsovia; editado por Ingrid Melander y Janet Lawrence; traducido por Andrea Ariet en Gdansk)