Palm vuelve con un smartphone fuera de lo común

Ricardo Sametband

Palm fue pionera en el mundo de la computación de bolsillo, hace más de dos décadas, con las Pilot y los Treo; dominó el mercado, perdió terreno frente a Windows Mobile, tuvo un regreso con gloria pero sin éxito comercial en 2009, con los smartphones Pre... y después sucumbió: se vendió a HP, que probó con una tableta, sin suerte, y luego liquidó la apuesta; el sistema operativo WebOS sobrevive en los televisores de LG. En 2015 la firma china TCL compró la marca (también es la dueña de la licencia de BlackBerry para hacer smartphones) y prometió nuevos equipos, algo que no sucedió hasta ahora: hay una nueva Palm, no tiene nada que ver con la anterior (salvo la marca, que TCL vendió el año pasado) y propone algo... extraño.

El nuevo Palm es un smartphone diminuto, de 96,6 x 50,6 x 7,4 mm (del tamaño de una tarjeta de crédito, aunque mucho más grueso) y una pantalla de 3,3 pulgadas. ¿Se quedó en el tiempo, y es un modelo como los que había hace diez años, de ese tamaño? No: la idea de Palm es ofrecer un teléfono secundario, para esos momentos en que no queremos un dispositivo más grande (y tenemos 350 dólares para invertir en este segundo teléfono). Para salir a correr, tener un fin de semana alejado del trabajo, una salida con un equipo mínimo, pero sin resignar funciones básicas. Corre una versión levemente modificada de Android 8.1 y es compatible con cualquier aplicación de Android, así que es posible tener Whatsapp, Instagram, etcétera. Y funciona (sólo en EE.UU., por ahora) compartiendo una misma línea de teléfono con un smartphone convencional, así que las llamadas, SMS y otros mensajes de chat vinculados a una línea telefónica serán compartidos.

Lo que propone la nueva Palm es un paso intermedio al reloj inteligente con 4G, como ya ofrecen Apple, Samsung, Huawei o LG, pero con la ventaja de incluir una pantalla más grande, una cámara de fotos y cualquier aplicación, dentro de alguna lógica (está claro que no es para correr Fortnite). Es tener una alternativa al uso del modelo de todos los días cuando queremos desconectarnos, pero sin perder el acceso a varios de los servicios digitales que nos vinculan con el mundo (y sin apelar a un teléfono celular como los recientes clásicos renovados de Nokia). De hecho cambia el "modo avión" por el "modo vida": el equipo se desconecta de las redes y reduce su consumo de energía.

El smartphone Palm tiene una pantalla de 3,3 pulgadas, 3 GB de RAM, un chip Qualcomm Snapdragon 435, 32 GB de almacenamiento y 800 mAh de batería. Tiene una cámara frontal de 8 megapixeles y otra trasera de 12 megapixeles, además de 4G, Wi-Fi, GPS, Bluetooth y protección contra agua y polvo.