Padilla, la familia que sobrevivió en el exilio

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CIUDAD DE MÉXICO, junio 6 (EL UNIVERSAL).- La familia Padilla, cirqueros mexicanos desde hace más de 90 años, encontró en el estado de Morelos un refugio para seguir viviendo. En marzo de 2020, cuando la pandemia llegó, luchó por sobrevivir en la Ciudad de México, pero no había esperanzas.

Después de seis meses decidieron desmontar la carpa y pista de hielo de su circo New York On Ice, que esperaba vacía las risas de los niños pero, cuando estaban a punto de quebrar, una luz amarilla les devolvió la ilusión.

"Estábamos en nuestro negocio pero tuvimos que limitarnos en todos los sentidos, si gastábamos mil o 2 mil pesos en comida o víveres, nos fuimos hasta 200 o 300 pesos. Veíamos televisión, jugabamos futbol, tratabamos de entretenernos para pasar este momento que se alargó, hasta que nos dijeron 'Morelos está bien, ahí ya van para amarillo'; tramitamos permisos, y nos dieron la autorización para empezar a trabajar", contó Humberto Padilla, dueño del circo.

La transición no fue fácil, cuando en diciembre llegaron y montaron su circo el estado volvió a semáforo rojo y estuvieron parados otros cuatro meses; finalmente en marzo pudieron recomenzar. Hoy con semáforo verde pueden recibir a 70% de la capacidad de la carpa, que equivale hasta 800 personas.

"Al inicio teníamos permitido recibir 25% de la capacidad y aunque eran muchas las ganas de trabajar y la necesidad, no alcanzaba para los gastos. Ahora aún es difícil porque la gente tiene miedo, entre semana hemos recibido hasta 20 personas, pero lo importante es avanzar. La gente se da cuenta que es seguro y se pasa la voz, para nosotros es satisfactorio ver las caras de entusiasmo de los niños", afirmó Gigio Padilla, gerente general del circo.

El pasado martes 73 personas entraron a la función de las 20:00 horas y disfrutaron del espectáculo sobre hielo de patinadores y trapecistas como Nancy Peñalosa Almaraz y Rodrigo Llano Cisneros, quienes pertenecen a la sexta generación de la familia y dan vida al show sobre personajes de películas de fantasía como Frozen y Mohana.

La función dura una hora y media aproximadamente y la entrada cuesta 100 pesos el boleto más económico y 300 el más caro. En un futuro, con mejores condiciones, la familia Padilla espera poder volver a la Ciudad de México.