Países nórdicos: Cómo se enfrentan al coronavirus Suecia, Finlandia y Noruega

LA NACION

ESTOCOLMO.- Líderes en felicidad, educación, seguridad, igualdad y salud. Modelos mundiales en una multiplicidad de temas. Los países nórdicos, sin embargo, aún no han dado en la tecla cuando se trata de contener el avance del nuevo coronavirus. De hecho, Noruega se encuentra número 13 en cantidad de casos positivos con 1802, y Suecia en el puesto 15, con 1439, según la herramienta de monitoreo de la Universidad John Hopkins. Finlandia, mejor posicionada, ocupa el lugar 30 de la lista, con 400 infectados.

Hace solo un par de semanas, la primera ministra finlandesa, Sanna Marin, acompañada por la ministra de Asuntos Sociales y Salud, Aino-Kaisa Pekonen, la ministra de Asuntos Familiares y Servicios Sociales, Krista Kiuru, y la ministra de Finanzas, Katri Kulmuni, participó de una conferencia de prensa y anunció que no había una epidemia en Finlandia y que, por lo tanto, no había mucho por hacer. En ese momento, solo había dos casos confirmados de Covid-19 en el país.

El jueves pasado, sin embargo, las mismas ministras volvieron a hablar con los medios, ahora para anunciar que no se puede detener el brote en Finlandia y que el objetivo es frenar su progreso. El país tiene ahora 400 casos confirmados -aunque ningún muerto-, lo que probablemente sea una subestimación, ya que "los criterios de prueba en Finlandia se han endurecido", según informó el Helsinki Times.

Pero tanto Finlandia como Suecia y Noruega tienen una ventaja: cuentan con sistemas de salud altamente eficaces, calificados entre los mejores del mundo; lo que les facilita la titánica tarea de combatir el virus. Asimismo, los tres está bien abastecidos con equipos de protección personal y medicamentos, según informaron las autoridades.

Finlandia

En las últimas dos semanas, los países nórdicos finalmente endurecieron las medidas de contención. Finlandia declaró "estado de emergencia" el 16 de marzo y puso fin a las críticas emitidas por algunos grupos de oposición, que acusaban a la primera ministra durante días de poner en peligro a los niños al no cerrar las escuelas.

Hasta ahora, esa era una decisión que algunas escuelas o municipios habían tomado individualmente, pero ahora es una orden obligatoria que afecta a todas las escuelas y universidades desde el miércoles 18 de marzo hasta el 13 de abril.

Al mismo tiempo, el gobierno finlandés ha prohibido las reuniones de más de 10 personas y ha ordenado el cierre de lugares de ocio y cultura. También sugirió al sector privado, al tercer sector y a las comunidades religiosas que hagan lo mismo, aunque no es mandatorio y las personas siguen yendo a trabajar.

En lo que refiere a movilidad, el país implementó ayer estrictos controles de sus fronteras y limitó los viajes "no esenciales".

Noruega

Noruega es el país más afectado por la pandemia de los tres, con 1802 infectados y 7 fallecidos, y el que tomó las medidas más drásticas.

La primera ministra Erna Solberg dijo el sábado pasado que las medidas eran consideradas como "las de mayor alcance que la población de Noruega ha experimentado en tiempos de paz".

El país nórdico cerró sus puertos y aeropuertos el 16 de marzo, aunque están exceptuados los noruegos que regresan del extranjero, así como para los bienes. Oslo también aconsejó no viajar a ningún país extranjero e instó a sus ciudadanos a regresar a casa lo antes posible. Como resultado de esta decisión, la entrada será denegada a extranjeros, personas del Espacio Económico Europeo, así como a personas que carecen de permisos de residencia noruegos.

Asimismo, implementó amplios controles de sus puntos de entrada terrestre, pero no cerró su frontera con Suecia.

El gobierno ordenó el cierre de escuelas y universidades y recomendó a los ciudadanos trabajar desde sus hogares, siempre que sea posible.

Suecia

Entre tanto, más permisivas, las autoridades de salud suecas recomendaron el lunes pasado a los ciudadanos de Estocolmo a trabajar desde sus casas, y a las personas mayores evitar salir a la calle. El anuncio se produjo después de que varias compañías, incluidas Spotify e Ikea, pidieron a todos los empleados permanecieran en sus hogares, en especial a los que regresan del extranjero, a quienes les encomendaron una cuarentena de 14 días.

Ese mismo día, el gobierno presentó un paquete de medidas por el valor de 30.000 millones de dólares para apoyar la economía frente a la pandemia de coronavirus, que causó 1439 contagios y 11 muertes en el país.

Por su parte, el gigante automotriz sueco, Volvo, cerró sus fábricas en Torslanda, Skovde, Olofstrom y su planta estadounidense en Carolina del Sur entre el 26 de marzo y el 14 de abril, anunció la compañía.