"Le otto montagne", un relato de la amistad masculina emociona en Cannes

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Cannes (Francia), 19 may (EFE).- Los belgas Félix Groeningen y Charlotte Vandermeersch han conmovido a la crítica en el Festival de Cannes con el largometraje "Le otto montagne", un profundo relato sobre la amistad masculina con el telón de fondo de las sobrecogedoras montañas alpinas.

Groeningen, que se dio a conocer internacionalmente en 2012 con la nominación al Oscar por "Alabama Monroe" (2012) y en 2018 debutó en Hollywood con "Beautiful boy", codirige este tercer largometraje junto a Vandermeersch, una de las cinco mujeres directoras en competición por la Palma de Oro.

"Para mi es una película que habla de una tierna amistad, de la fragilidad, es una oda a la vida", ha dicho Vandermeersch en una rueda de prensa en la que todo el equipo fue recibido con un largo y cálido aplauso.

"A mi me daba igual que fueran hombres o mujeres, les podía comprender perfectamente, el respeto que se tienen, el hecho de que a veces no encuentren palabras para hablarse pero aún así se entiendan y que no haya rivalidad entre ellos", ha precisado.

La película se basa en la novela homónima del italiano Paolo Cognetti y recorre 30 años de amistad entre Paolo y Bruno, dos niños que se conocen en un pueblo de los Alpes a mediados de los años 80. Bruno es el último niño que vive allí y Paolo, que vive en Turín, acude en verano con sus padres para pasar las vacaciones.

Tras años distanciados vuelven a encontrarse ya convertidos en adultos que han evolucionado de formas muy distintas pero a los que sigue uniendo un sólido vínculo.

"Leímos el libro hace tres años y tuvimos claro que queríamos hacerla en Italia y con actores italianos, los nombres vinieron enseguida porque son los más talentosos de su generación", explicó Groeningen en alusión a los actores que interpretan a Paolo y Bruno de adultos.

Se trata de Alessandro Borghi, conocido por la serie "Suburra" y Luca Marinelli, ganador de la Copa Volpi de Venecia en 2019 por "Martin Eden".

Rodaron cinco meses en Los Alpes, con el propio Paolo Cognetti como guia en las montañas. En busca de la máxima verosimilitud los actores construyeron de verdad la casa que sus personajes levantan en medio de la montaña, un símbolo de su amistad y un lugar donde reencontrarse periódicamente.

La película también habla de las relaciones paterno filiales y de cómo se bifurcan los caminos en la búsqueda de un lugar en el mundo.

El título alude a una leyenda nepalí, donde transcurre una pequeña parte de la trama, según la cual unas personas eligen explorar el mundo y otras quedarse en un solo lugar desde donde lo divisan todo y que simboliza las diferencias entre los dos personajes principales.

(c) Agencia EFE

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