Otra terrible secuela del zika: alertan de epilepsia y convulsiones en bebés nacidos de madres infectadas

Jesús Del Toro

A los estragos asociados al virus zika en bebés cuyas madres se infectaron por ese microorganismo –especialmente la microcefalia, una grave anormalidad cerebral– se añaden ahora nuevos riesgos de padecimientos neurológicos, un panorama ominoso dado que el zika es un virus que se propaga de modo rápido y extenso vía la picadura de mosquitos y contacto sexual con personas infectadas.

Ahora, como indicó The Miami Herald, las autoridades de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), la máxima autoridad en su ramo en Estados Unidos, han alertado a los médicos para que presten atención y en su caso identifiquen señales o síntomas de epilepsia y convulsiones en bebés nacidos de madres que se infectaron con zika durante el embarazo.

Además de microcefalia, hay datos que vinculan convulsiones y epilepsia a bebés nacidos de madres infectadas por el virus zika. (AP)

Así, como señaló una investigación médica publicada en The Jama Network, se ha identificado que bebés que presumiblemente estuvieron expuestos a infección del virus zika durante la gestación presentan daño neurológico y varios han sido diagnosticados con epilepsia. Eso implica que aunque un bebé no haya desarrollado microcefalia, podría tener otros padecimientos y anormalidades graves del cerebro a causa de la infección contraída por sus madres cuando estaban embarazadas.

El CDC emitió esa petición dado que, al parecer, en ocasiones los médicos no identifican convulsiones en bebés o niños pequeños como epilepsia o las diagnostican como otro problema, lo que evita que se les dé a los pequeños el tratamiento apropiado a su padecimiento.

Tan solo en Florida, en 2016 las autoridades de salud registraron 1.440 casos de infecciones de zika, 292 de ellos en mujeres embarazadas, de acuerdo al Herald. La mayoría de esos casos serían de personas que contrajeron el virus fuera de Estados Unidos, pero 37 infecciones, 20 de ellas en mujeres gestantes, se dieron en territorio estadounidense y en el sur de la Florida –en el área de Miami– se detectaron en 2016 focos de mosquitos portadores del virus.

En total, de acuerdo a la radio pública NPR, en ese periodo 51 bebés nacieron en Estados Unidos con defectos vinculados al zika (43 de ellos con microcefalia) y fueron detectados 1.300 casos de mujeres embarazadas infectadas con ese virus, en 44 estados del país.

La picadura de mosquito es la principal vía de transmisión a humanos del virus del zika. El contacto sexual con personas infectadas es otra forma importante. (AP)

De acuerdo al CDC, en todo Estados Unidos se han detectado, entre el 1 de enero de 2015 y el 12 de abril de 2017, 5.234 casos de infección por zika, 4.935 de ellos en viajeros que regresaron de zonas con presencia del virus, 223 por transmisión en Florida y Texas vía picadura de mosquito y 76 por otras vías (contacto sexual o por vía congénita de madre a bebé sobre todo). Y en Puerto Rico la cantidad de infecciones de zika registradas en ese periodo ascendió a 35.937.

Conforme avance la primavera y las temperaturas suban, la presencia de mosquitos y, en ellos, del zika crecerá presumiblemente en Estados Unidos, con alta probabilidad en las áreas donde ya se confirmó su presencia en 2016 pero también en otras áreas del sur del país, en Puerto Rico y en gran parte de América Latina, dada la amplia presencia del mosquito transmisor.

Actividades de fumigación y control de mosquitos portadores del zika se han realizado en el área de Miami. (Getty Images)

Por ello, el control del mosquito, la prevención ante el contagio por vía sexual y el constante monitoreo de mujeres embarazadas y de los bebés nacidos de madres que estuvieron expuestas al zika es imperativo. Los médicos han reiterado, además, que las mujeres embarazadas no deben viajar a zonas con presencia de zika, una situación que es complicada si se considera la amplia difusión geográfica del virus en gran parte del Continente Americano y otras zonas del mundo.

Y, ante la posibilidad de que formas de epilepsia sean también secuelas del zika en bebés, la población potencialmente afectada por este virus podría ser aún mayor.

La presencia y las infecciones por ese virus, como han indicado las autoridades, no son un fenómeno pasajero sino un problema de salud pública que llegó para quedarse y que requiere continuos esfuerzos de vigilancia epidemiológica, políticas públicas, acción ciudadana y concientización.

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