La OTAN pide una "pausa humanitaria de los combates" en Afganistán

Un voluntario se prepara para participar en una campaña preventiva contra el coronavirus COVID-19 el 18 de marzo de 2020 en Kabul (AFP/Archivos | Wakil Kohsar)

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, pidió el domingo una "pausa humanitaria de los combates" en Afganistán, un país "muy afectado", según él, por la pandemia del coronavirus.

"Hay una necesidad urgente de hacer una pausa humanitaria en los combates, para contener la amenaza que representa el coronavirus para el país", declaró el responsable al diario dominical francés Journal du Dimanche.

"La violencia y la inestabilidad reinan aún en Afganistán. Es una situación muy complicada sobre todo porque el país también se ve muy afectado por el nuevo coronavirus", estimó.

Afganistán ha registrado oficialmente dos muertos por COVID-19 y 80 casos de contagio.

Pero la realidad podría ser mucho peor en este país de 35 millones de habitantes con capacidades médicas y de higiene muy limitadas después de 40 años de conflicto. El hecho de ser vecino de Irán, país donde ya hay más de 2.600 muertos, solo empeora las cosas.

Vista la situación de emergencia, las autoridades afganas han anunciado que liberarán en los próximos días a 10.000 presos para evitar la propagación del virus en los centros penitenciarios.

Desde la firma de un acuerdo con Estados Unidos el 29 de febrero con el fin de avanzar hacia un proceso de paz duradero, los talibanes han incrementado sus ofensivas contra las fuerzas de seguridad afganas.

La OTAN tiene un dispositivo de 16.000 personas en Afganistán y sus responsables han recalcado que el proceso de paz será "duro, largo" y estará plagado de "decepciones".

"Pero no hay otra solución más allá de la solución política. Los talibanes deben cumplir su promesa de reducir sus activos violentos, implicarse en las negociaciones con el gobierno afgano y crear las condiciones para una tregua duradera", dijo Stoltenberg.

Hasta ahora, los talibanes se han negado a encontrarse con miembros del gobierno del presidente Ashraf Ghani, al que califican de marioneta de Estados Unidos.