Osmel Sousa, el regreso del "Zar de la belleza" sin una Miss venezolana

POR Adriana Terán H.- Ha transcurrido un poco más de un año desde la hecatombe que tuvo como consecuencia la suspensión temporal del concurso Miss Venezuela.

Fue en primavera de 2018 cuando el tema de farándula trascendió al ámbito político, pues en el gran escándalo de proxenetismo y corrupción dentro del Miss Venezuela estaban implicados los más altos niveles del régimen de Nicolás Maduro, revelando una intrincada trama que se había convertido en la base de operación de una de las empresas más eficientes de Venezuela y uno de los iconos de su gentilicio. Como señala la escritora Tal Abbady en un artículo de opinión para el New York Times, Miss Venezuela era motivo de orgullo nacional, “una exportación a la que alguna vez se pensó que ni la corrupción ni la política tocaban”.

Tras la publicación del libro Muñecas de la corona de la periodista Ibéyise Pacheco, surgieron testimonios, miles de rumores, confesiones y hasta señalamientos entre exconcursantes, que conformaron una sola voz que amenazaba con la destrucción total de la institución. Y en el trayecto que recorría aquella wrecking ball estaba Osmel Sousa, quien poco antes del gran escándalo había renunciado a su cargo de presidente de la organización en la cual trabajó durante 40 años.

El exdirector de Miss Venezuela Osmel Sousa, durante una conferencia de prensa. (AP Photo/Fernando Llano)

Aunque fue acusado de recibir importantes sumas de dinero por las transacciones entre los “padrinos” y las misses, y de dirigir esta vitrina de carnicería, no se encontraron pruebas de que fuese culpable de delito alguno.

Mientras tanto, el portal venezolano Efecto Cocuyo publicó una serie de reportajes que revelaban minuciosos detalles respaldados con solidez, y reunían testimonios sobre el caso; diarios como El País profundizaron en el tema, e incluso, al poco tiempo, Osmel fue retirado de un reality show hispano en Estados Unidos del que era uno de los jurados principales. Más recientemente, organizó en Venezuela un certamen denominado El Concurso, que llenó de expectativas al público en 2018, pero hasta octubre de este año aún no se concretaba su transmisión planificada en streaming que finalmente está realizándose en Globovisión.

Parecía que la disminución del “Zar de la belleza” era evidente. Pero llegó el Miss Universo 2019 y lo trae de vuelta con dos bandas puestas, pues ha seleccionado y preparado a Miss ArgentinaMariana Valera, y a Miss Uruguay, Fiona Tenuta, para participar en el certamen que se llevará a cabo este 8 de diciembre en Atlanta, Georgia.

Para algunos este sería el resurgir el ídolo de la belleza latinoamericana, para otros simplemente se trata de un contrato más, que no representa el renacimiento del Ave Fénix desde sus propias cenizas.

William Guzmán, coordinador de Farándula del diario venezolano Meridiano, y una auténtica autoridad en materia de espectáculos en Venezuela señala que “esto no es ningún resurgir, simplemente fue contratado para escoger y preparar a las representantes de Argentina y Uruguay en el Miss Universo... Argentina no es un país con cultura de certámenes, con lo cual la selección se le hizo muy cuesta arriba. Se realizaron tres o cuatro castings, mientras que en Venezuela en una sola convocatoria asisten 500 mujeres. En Uruguay ocurrió lo mismo, pero la participante, Fiona Tenuta, no quedó dentro de la lista de favoritas anunciada por Missosology”. Vale agregar que la participante venezolana tampoco.

Por su parte, Iván Dumont, reconocido fotógrafo radicado en España, pupilo de Sousa y preparador de la polémica Miss España 2018, Ángela Ponce, asegura que hablar de una caída de Osmel es no conocer ni el contexto ni la realidad.

“La salida de Osmel de la Organización Miss Venezuela ciertamente sorprendió a todos, pero quienes hemos estado cerca sabemos que esa situación estaba por darse y no por escándalo alguno, sino porque, en su caso, su nombre y trabajo trascendió toda estructura corporativa y eso para los dueños de cualquier empresa representa un conflicto de intereses. Osmel es una marca reconocida mundialmente que llegó a ser hasta más poderosa que la marca Miss Venezuela. Además con un componente adicional: su gran habilidad para manejarse en aguas turbulentas y de saber convivir con Dios y con el diablo. Quienes quisieron verlo desterrado y destruido no lo conocen”.

Para Dumont, quien además sigue desempeñándose como fotógrafo y coach de misses en distintos países, Osmel solo ha sincerado ese trabajo solapado que hacía preparando mujeres de otros países. “Ahora lo hace de frente, cobra por ello, sigue dando guerra y con el reconocimiento internacional impoluto. Negar sus aportes y legado en la construcción de una filosofía de la belleza es, por lo mínimo, una mezquindad”, sentencia.

El exdirector de Miss Venezuela Osmel Sousa, durante la preparación de la gala, el 3 de octubre de 2016 en Caracas

“Parece ser que la interrogante ya no está sobre la capacidad de Osmel de construir reinas de belleza, sino en demostrar que es capaz de seguir obteniendo triunfos en zapatos de mujeres de distintas naciones, que si bien pueden ser muy bellas, no tienen ese factor X que caracteriza a las venezolanas”, finaliza Dumont.

En una reciente entrevista que le realizara el periodista Rodner Figueroa para Al Rojo Vivo, Osmel Sousa habló por primera vez de su participación en el certamen como preparador de Miss Argentina, y dio su opinión sobre Thalía Olvino, la primera Miss Venezuela en el certamen internacional que no fue no formada bajo sus designios.

“Yo le deseo a la niña venezolana toda la suerte del mundo, que lo haga muy bien… Al final ella no tiene la culpa de nada. La preparan tres reinas que yo tuve, que tienen mi escuela... una escuela que no va a morir nunca”.

Con relación a una posible confrontación en el cuadro final entre Miss Argentina y Miss Venezuela, Sousa señaló con total tranquilidad que él estaba preparado para eso, pues en años anteriores ya ha tenido experiencias similares: “Yo preparé a República Dominicana y a Venezuela, y al final, quedaron las dos agarradas de la mano. A mí no me dio un infarto, de casualidad”. Fue en el Miss Universo 2003 cuando la dominicana Amelia Vega se impuso como ganadora ante Mariángel Ruiz.

Osmel Sousa no ha escatimado en elogios para “sus reinas”, Mariana Valera, Miss Argentina, y Miss Uruguay, Fiona Tenuta. Desde Atlanta ha posteado en sus redes sociales cada paso que han dado en la competencia demostrando su compromiso por el logro.

Tendremos que ver este domingo 8 de diciembre, si las representantes de Argentina, Uruguay y Venezuela clasifican entre las finalistas, y efectivamente dos de ellas quedan tomadas de las manos ante la emoción de obtener la corona de Miss Universo 2019.