“El orgullo de cocinarle al Presidente es incomparable”, dice Beti

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CIUDAD DE MÉXICO, julio 28 (EL UNIVERSAL).- Para doña Beatriz Gómez, dueña de la Tamalería Nativitas, “el orgullo de que el presidente Andrés Manuel López Obrador, haya comido de sus tamales es incomparable”.

Cuando se enteró de que prepararía estos platillos para un banquete en Palacio Nacional, la mujer originaria del Sur de México, se apresuró a pedir los ingredientes directo de Chiapa de Corzo para darle “un gusto inolvidable” al paladar del mandatario.

“Nos levantamos a las seis de la mañana para trabajar y entregar fresco el pedido esa tarde. Una prima que tengo en Chiapas nos hizo el favor de mandarnos el queso chiapaneco y las hojas de chipilin para no perder el sabor original”, narró Doña Beti a EL UNIVERSAL.

Este negocio, que abrió sus puertas en el patio de la casa de la familia Gómez en 1999, también ha complacido a los paladares de ministros, senadores y embajadores.

“Fue de boca en boca. Se dio naturalmente con algunos vecinos de la colonia que trabajan en la política y me encargaban pedidos para el Congreso el día de la Candelaria o Navidad. De pronto ya tuve aquí al asistente de Andrés Manuel”, explicó la señora Gómez.

Asegura que el esmero lo pone en la preparación de cada tamal, no solo en encargos presidenciales. Invita a los capitalinos a probar la receta que dejó encantado al presidente y a hacerlo temprano, pues el inventario se le termina muy rápido.

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