Organizaciones argentinas violan cuarentena para exigir medidas contra crisis

Agencia EFE

Buenos Aires, 6 may (EFE).- Organizaciones sociales argentinas rompieron este miércoles la cuarentena para encabezar protestas en diversas ciudades en las que exigieron a las autoridades que intensifiquen las medidas contra los efectos que el parón económico está teniendo en los sectores más vulnerables de la sociedad.

En el caso de Buenos Aires, varias decenas de personas, con tapabocas o mascarillas y tratando de mantener el distanciamiento social, se congregaron junto al céntrico obelisco -habitual lugar de protestas antes de la pandemia delcoronavirus- con la consigna "Con hambre no hay cuarentena".

También se escucharon cánticos como "Vení Alberto (Fernández, el presidente del país), vení a escuchar, no hay cuarentena si no hay para morfar (comer)" y se vieron carteles con lemas como "Si pagamos la deuda externa, no comemos", en referencia a las negociaciones que para la reestructuración de la alta deuda externa del país, que arrastra ya dos años en recesión.

Si bien en la capital la protesta se desarrolló sin inconvenientes, en provincias como la norteña Chaco, según alertaron diversos algunos dirigentes de izquierda, se produjeron detenciones por romper el aislamiento social obligatorio que rige desde el 20 de marzo, con el que se busca frenar la propagación de la COVID-19.

MEJOR REPARTO DE ALIMENTOS

"Estamos exigiendo que nos den los alimentos para poder cocinar en los barrios y eso está escaseando mucho. Esta crisis es muy parecida a la del 2001 (la peor de la historia reciente del país) por la falta de trabajo, por la caída económica, por este amesetamiento económico que hay en todo el mundo, pero los que más están sufriendo esta crisis son la clase trabajadora", dijo a Efe Gabriela de la Rosa, del Polo Obrero.

En las manifestaciones, las agrupaciones reclaman, entre otras medidas, un mayor, mejor y más rápido reparto de alimentos a los comedores populares de las zonas con más carencias y mayor respuesta a los sectores más postergados, tras más de 45 días en cuarentena.

Desde el 20 de marzo, el país, que ya antes de la aparición de la COVID-19 se encontraba en una complicada situación social -la pobreza afectaba a finales del año pasado al 35,5 % de la población- se encuentra con la actividad económica prácticamente paralizada.

El próximo día 10 vence la última de las prórrogas de la cuarentena dispuestas por el Ejecutivo, y se espera que volverá extenderse, pero flexibilizando algunos sectores, principalmente en zonas del país donde hay menor número de contagios.

"La realidad es que en las villas (barrios miseria) de la capital ya hay muertes por coronavirus, hay una espiral de contagio que va avanzando cada vez más y nos vamos a terminar contagiando todos si el Gobierno no se hace cargo de brindarle agua a la gente", agregó De la Rosa.

REUNIÓN CON LAS AUTORIDADES

En medio de la protesta, representantes de las organizaciones fueron invitados a reunirse con funcionarios del Ministerio de Desarrollo Social y tratar de llegar a un entendimiento.

Fuentes oficiales explicaron a Efe que el Gobierno entiende los reclamos que piden al Estado que aporte más alimentos, pero insistieron en que existen otros mecanismos de asistencia alimentaria.

Además del traspaso de fondos o de alimentos a organizaciones sociales que tienen comedores y merenderos, el Ejecutivo impulsó hasta ahora la entrega directa a las familias de un total de 1,5 millones de tarjetas para adquirir comida, y transferencias económicas a provincias y municipios para conseguir alimentos y artículos de limpieza.

"Estamos en crisis, nos dan tarjeta alimentaria y todas esas cosas, pero no le llega realmente al que necesita", cuestionó durante la manifestación en Buenos Aires Claudia Rivera, del Movimiento Teresa Rodríguez, quien también criticó la metodología para el acceso al Ingreso Familiar de Emergencia dispuesto por el Gobierno desde el inicio de la pandemia.

UNA SITUACIÓN CRÍTICA

El Ejecutivo de Fernández reconoce que la situación social es crítica pero reitera la envergadura de la asistencia económica que está desplegando para enfrentar los efectos de la pandemia.

Entre marzo, cuando comenzaron las medidas de aislamiento, y abril, el Estado inyectó a través de políticas de ingresos, fomento, créditos y facilidades financieras montos que equivalen a en torno al 3,3 % del producto interior bruto, y planea alcanzar el 5,6 % en junio.

(c) Agencia EFE