Organismos de DDHH piden esclarecer la muerte de niñas argentinas en Paraguay

Agencia EFE
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Buenos Aires, 28 ene (EFE).- Diversos organismos de derechos humanos en Argentina reclaman el esclarecimiento de la muerte en Paraguay de Lilian Mariana Villalba y María Carmen Villalba, dos niñas de once años y con nacionalidad argentina abatidas durante un enfrentamiento en septiembre pasado entre las fuerzas de seguridad paraguayas y la guerrilla.

En declaraciones a Efe, la referente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora Nora Cortiñas definió estas muertes como un "crimen de lesa humanidad", cometido con "alevosía" y "perversión".

"Fue realmente un infanticidio, un crimen horrendo de lesa humanidad que el Gobierno (paraguayo) no quiere reconocer", señaló este jueves Cortiñas, que forma parte de la histórica organización de derechos humanos integrada por las madres que buscan a sus hijos desaparecidos durante la última dictadura cívico-militar que gobernó en Argentina entre 1976 y 1983.

Lilian Mariana Villalba y María Carmen Villalba, que eran primas, murieron el pasado 2 de septiembre en dos choques entre la guerrilla Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), de orientación marxista y que dice proteger al campesinado más pobre, y la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), compuesta por militares y policías, en el norteño departamento de Concepción.

El Ejecutivo paraguayo sostiene que las niñas nacieron en Paraguay y que crecieron en Argentina (la Cancillería de ese último país aseguró en septiembre que ambas contaban con nacionalidad argentina), desde donde salieron en noviembre del 2019 para visitar a sus padres en el campamento guerrillero.

En ese sentido, Nora Cortiñas argumentó que las dos niñas acudieron al campamento para "encontrarse con su padre" y que no tenían ningún tipo de militancia política, al contar con apenas once años de edad.

Asimismo, la activista aseguró que desde los organismos de derechos humanos en Argentina seguirán denunciando este caso "imperdonable" porque "puede pasar con otra gente" en un futuro.

"Ya es hora de que esto se esclarezca, se hagan responsables y permitan la investigación exhaustiva de este crimen horrendo, porque además las quemaron, cambiaron su ropa, las lavaron... Es terrible", aseveró la referente de 90 años.

LA CARTA DE PÉREZ ESQUIVEL

El pasado 22 de enero, Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz en 1980, envió una carta al presidente paraguayo, Mario Abdo Benítez, pidiéndole que ponga en manos de la Justicia a los responsables.

En la misiva, firmada de forma conjunta por más de un centenar de personalidades y organizaciones de derechos humanos, el Nobel denunció que el Gobierno paraguayo "presentó" estos hechos como un "enfrentamiento" entre fuerzas del orden y guerrilleros sin serlo.

"Esa forma de actuar fue utilizada por el ejército colombiano con los 'falsos positivos', asesinando a jóvenes y vistiéndolos como guerrilleros para justificar lo injustificable", apuntó Pérez Esquivel, quien recordó que la Cancillería argentina pidió información acerca de estas muertes y no obtuvo respuesta.

El activista también exigió el hallazgo con vida de Carmen Elizabeth Oviedo Villalba, de 14 años, desaparecida hace meses, subrayando que la "desaparición forzada de personas es un crimen de lesa humanidad que no prescribe en el tiempo".

"Señor Presidente, usted conoce perfectamente los hechos que señalo brevemente, que violan los derechos humanos y de los pueblos, es un retroceso en la vida democrática de un país que pone en peligro la seguridad de la población, aplicando métodos aberrantes utilizados por las dictaduras y que son condenados en todo el mundo", manifestó el Nobel argentino en su carta.

A principios de diciembre, la organización de derechos humanos Human Rights Watch (HRW) aseguró que las autoridades de Paraguay destruyeron "pruebas fundamentales" y cometieron otras "graves irregularidades" en la investigación de la muerte de las dos niñas.

En un informe, la organización no gubernamental indicó que la muerte de las menores fue causada por agentes de fuerzas de seguridad del Estado y que las autoridades paraguayas violaron tanto sus propios protocolos de investigación como las normas internacionales en materia de derechos humanos.

Entre otras irregularidades, el informe apunta a que "se apresuraron a enterrar a las víctimas sin realizar una autopsia", quemaron las ropas de las niñas, le prohibieron a un representante de los familiares estar presente en un examen forense de los restos y le negaron acceso a la investigación.

LA VERSIÓN DEL GOBIERNO PARAGUAYO

Por su parte, el Ejecutivo paraguayo sostiene que las niñas tomaron parte en los enfrentamientos, responsabilizando de sus muertes al EPP por reclutar en sus filas a menores de edad.

Como ejemplo, el Gobierno paraguayo mostró el 29 de diciembre una serie de documentos que atestiguan que la guerrilla emplea menores en sus filas, crecidos y educados en Argentina y luego devueltos a los campamentos de la guerrilla donde nacieron.

Ese esquema, presentado por altas autoridades del país, entre ellas por el entonces canciller paraguayo, Federico González, incluía a Lilian Mariana Villalba y María Carmen Villalba, que tenían nacionalidad argentina según la documentación enviada entonces por Argentina.

Sin embargo, González dijo entonces que las pruebas presentadas muestran que se trata de "documentos auténticos de contenido falso".

De acuerdo con esos materiales, una de las niñas era hija de Osvaldo Villalba, considerado el actual jefe del EPP, y la otra de Liliana Villalba, hermana de este y también miembro del grupo armado.

En cuanto al operativo en el que murieron las niñas, el general Héctor Grau presentó una lista incautada en ese lugar en la que se detalla el reparto de las guardias de vigilancia del campamento de ese día, en donde figura el nombre de una de las menores muertas.

"Esta prueba y muchas otras demuestran las falsas acusaciones contra el Estado paraguayo (..) Es el EPP el que secuestra y asesina, no el Estado paraguayo", manifestó González en ese acto.

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