Ordenaron quitarle la tobillera electrónica a Diego Lagomarsino, procesado como partícipe de la muerte del fiscal Alberto Nisman

Hernán Cappiello
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Diego Lagomarsino está procesado como partícipe necesario del presunto homicidio del fiscal Alberto Nisman. Hace casi tres años le habían puesto la tobillera electrónica
Fuente: LA NACION - Crédito: Ricardo Pristupluk

La Justicia autorizó quitar la pulsera electrónica que controlaba los movimientos de Diego Lagomarsino, el experto en informática que colaboraba con Alberto Nisman y que espera ser juzgado, acusado de ser partícipe en lo que la justicia considera el homicidio del fiscal que denunció a Cristina Kirchner.

La decisión la tomó el juez federal Julián Ercolinia pedido de la defensa de Lagomarsino y no hubo oposición ni del fiscal Eduardo Taiano ni del abogado Pablo Lanuse, que patrocina a la madre de Nisman en la causa.

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Lagomarsino fue procesado por Ercolini en 2017 y desde entonces no puede alejarse de su casa por mas de 24 horas sin notificarlo al juzgado. Debía usar una tobillera electrónica que indicaba su posición y tenía prohibido alejarse a mas de 100 kilómetros de su domicilio.

Ahora le sacarán la pulsera a Lagomarisno, que de todos modos no podrá ausentarse de su casa. Tiene prohibido salir del país y debe presentarse en los tribunales cada 15 días.

Lagomarsino fue quien le llevó a la casa de Nisman la pistola que provocó la muerte del fiscal y para la Justicia fue parte de un plan criminal contra Nisman, quien apareció muerto en el baño de su departamento de Puerto Madero en enero de 2015.

Diego Lagomarsino ya no llevará pulsera electrónica, pero no puede salir del país y debe avisar si se ausenta mas de 24 horas de su casa.
Fuente: Archivo - Crédito: Enrique Villegas

El abogado de Lagomarsino, Gabriel Palmeiro, pidió sacarle la tobillera porque dijo que la llevaba desde noviembre del año 2017, por lo que se superó el límite de dos años de duración que pueden tener las "medidas de coerción procesal de carácter cautelar".

Buena conducta

Argumentó que Lagomarsino cumplió con las órdenes del tribunal. Dijo que por la pulsera, por ejemplo, no pudo concurrir a Colón, Entre Ríos, a ver a sus familiares y que le impidió atender compromisos de trabajo en otras provincias.

El fiscal Taianio dijo que no se oponía al levantamiento de esa medida. No obstante, solicitó reemplazarla por otra. La querella se pronunció en el mismo sentido.

Ercolini mencionó en su decisión, a la que accedió LA NACION, que en este periodo Lagomarsino cumplió las normas, cooperó con la correcta utilización del aparato y asistió regularmente cada 15 días al tribunal. De todos modos mantiene una custodia personal, que continuará con esa tarea.

El juez mantuvo el resto de las medidas que le impuso en 2017.