Opositores bielorrusos buscan refugio en Ucrania

Leópolis (Ucrania), 9 ene (EFE).- A medida que crece la represión contra la sociedad civil en Bielorrusia sus activistas encuentran refugio en Ucrania, donde apoyan los esfuerzos del país para capear la agresión rusa y ayudar a forjar lazos más profundos entre los dos países.

"Se necesita coraje para hablar bielorruso en la Bielorrusia de hoy", dice a Efe Alina Rudina, jefa del Centro de Información de Bielorrusia, periodista experimentada y editora de redes sociales, que se vio obligada a abandonar su país después de la represión de las protestas masivas en 2020 y desde entonces ha vivido en Ucrania.

En 2020, cientos de miles de bielorrusos salieron a las calles para protestar contra el fraude electoral perpetrado por el régimen de Alexandr Lukashenko.

El régimen respondió con arrestos masivos, torturas y palizas y cinco de los colegas de Rudina fueron detenidos.

Rudina dice que alrededor de 500 ONG han sido reprimidas en Bielorrusia desde 2020, ya que el estado tomó medidas drásticas contra todas las formas de movimientos de base independientes, viéndolos como una amenaza.

Según el centro de derechos humanos "Viasna", unos 6.380 bielorrusos fueron detenidos en 2022, entre los que cerca de 900 fueron encarcelados por sus opiniones políticas, en muchos casos recibiendo sentencias de años de cárcel por hechos como volver a publicar un mensaje en las redes sociales o vestir de azul y blanco o con cintas amarillas en apoyo de Ucrania.

En Ucrania, Rudina finalmente cambió a hablar bielorruso, mientras que el estado bielorruso desalentó el uso del idioma bajo el gobierno del prorruso Lukashenko.

Mientras Lukashenko permitía que las tropas rusas lanzaran la invasión desde el territorio de Bielorrusia, además de usar sus aeródromos y otra infraestructura civil y militar, las redes creadas por miles de emigrados bielorrusos comenzaron a funcionar de inmediato para apoyar la defensa de Ucrania.

Rudina dice que recibió a decenas de ucranianos en su departamento cuando huían de sus hogares bombardeados en los primeros meses de la invasión.

A medida que disminuía el flujo, comenzó a ayudar a tejer máscaras de camuflaje para los soldados ucranianos en el frente, para "al menos hacer algo".

Cuando el papel de Bielorrusia en la invasión se hizo evidente y decenas de civiles fueron asesinados por misiles rusos lanzados desde su espacio aéreo, un estallido de sentimientos anti-bielorrusos se hizo visible en Ucrania.

Rudina subraya, sin embargo, que no ha encontrado ni rastro de hostilidad entre sus conocidos ucranianos que sabían bien de su situación.

Los dos países, según Rudina, solían saber muy poco el uno del otro y mucho de lo que ha estado haciendo está dirigido a cerrar la brecha entre los estereotipos y el conocimiento de los hechos sobre el terreno.

Junto con sus amigos bielorrusos y ucranianos, Rudina ha trabajado para aumentar la conciencia sobre las similitudes entre la historia ucraniana y bielorrusa.

"Por ejemplo, al igual que les sucedió a los intelectuales más destacados de Ucrania, más de 100 escritores, científicos y artistas bielorrusos fueron ejecutados por el régimen soviético en 1937 en lo que se conoce como la "Noche de los poetas", explica Rudina, quien co-organizó la Noche de Poesía en Leópolis en octubre para conmemorar la tragedia.

Varios emigrantes bielorrusos han informado de dificultades para obtener o prolongar los permisos de residencia en Ucrania.

Los representantes del Centro Bielorrusia Libre y el regimiento Kastus Kalinouski, compuesto en combatientes bielorrusos voluntarios en el ejército ucraniano, discutieron el asunto en diciembre con el defensor del pueblo ucraniano Dmytro Lubinets y 10 diputados del grupo "Por una Bielorrusia Democrática".

Rudina dice que espera que pronto se pueda lograr un progreso para asegurar un estatus especial en Ucrania para aquellos que tuvieron que huir de Bielorrusia y oponerse al régimen de Lukashenko.

Al igual que otros bielorrusos en Ucrania, cree que el futuro de su país depende del resultado de la guerra en Ucrania, y que la victoria de este país allanaría el camino para una Bielorrusia libre.

Rostyslav Averkuk

(c) Agencia EFE