Opositores acusan a Maduro de buscar marginarlos con el plan de "petróleo por vacunas"

Luc Cohen
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Trabajadores se encargan de un cargamento de la vacuna rusa Sputnik V contra la enfermedad del coronavirus (COVID-19) en el aeropuerto, en Caracas, Venezuela.

Por Luc Cohen

29 mar (Reuters) - El plan del presidente venezolano, Nicolás Maduro, para pagar vacunas contra el COVID-19 con envíos de petróleo busca marginar a la oposición del país, que había avanzado en la obtención de las dosis, dijeron el lunes analistas y dirigentes opositores. Maduro propuso el domingo un acuerdo de "petróleo por vacunas", sin ofrecer detalles sobre cómo funcionaría el esquema. Las exportaciones de crudo del país de la OPEP, asolado por una crisis económica, se han desplomado desde que Estados Unidos sancionó a la petrolera estatal Petróleos de Venezuela en enero de 2019.

A principios de marzo, la oposición venezolana, reconocida por Washington y otras democracias occidentales como el gobierno legítimo del país, dijo que intentaría usar fondos de la petrolera que están congelados en Estados Unidos para pagar las vacunas del programa COVAX, de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que proporciona dosis a las naciones pobres.

El gobierno de Maduro dijo más tarde que no daría luz verde a la vacuna de AstraZeneca, la principal inoculación usada por COVAX en América Latina, citando efectos secundarios. Críticos argumentaron que la medida oficial tenía la intención de torpedear el acuerdo para evitar darle a la oposición una victoria política.

"Es todo un jueguito para encubrir el acto criminal que significa impedir el acuerdo del COVAX", dijo el dirigente opositor Luis Stefanelli, en una entrevista telefónica sobre la propuesta de pagar con crudo las vacunas.

El Ministerio de Información no respondió de inmediato una solicitud de comentarios.

Un portavoz del Departamento de Estado dijo que Estados Unidos esperaba que las negociaciones venezolanas por el sistema de COVAX funcionen.

"Lo tomamos como una señal positiva de que todas las partes acordaron enfrentar el desafío", dijo el vocero. "Solo pueden hacerlo con éxito si todos los participantes se involucran en estas charlas de buena fe", agregó.

Maduro, acusado de corrupción, violaciones de derechos humanos y manipulación de su reelección de 2018, permanece en el poder a pesar de la campaña de dos años respaldada por Estados Unidos para sacarlo del poder.

Algunos legisladores estadounidenses han expresado su preocupación de que las sanciones exacerben una crisis económica de varios años y perjudique a los venezolanos.

El gobierno culpa a las sanciones por las dificultades de Venezuela para pagar los bienes humanitarios. El país ha recibido menos de un millón de dosis de vacunas de sus aliados Rusia y China a medida que se acelera una segunda ola del virus que abruma a un frágil sistema de salud.

El ministro de Salud, Carlos Alvarado, dijo que arribaron el lunes al país otras 50.000 dosis de la vacuna rusa Sputnik V con las que seguirán inoculando al personal médico y que ahora incorporarán a personas mayores de 60 años que tengan alguna enfermedad como hipertensión y diabetes, entre otras.

"Ya hemos inmunizado 98.000 trabajadores y trabajadoras de la salud con la Sputnik V en Venezuela (...) estamos todavía comenzando", agregó el ministro en declaraciones divulgadas por la televisión estatal.

Más tarde, la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, dijo que llegaría también a Venezuela la vacuna rusa EpiVacCorona, la segunda en registrarse en Rusia.

La EpiVac "llega a Venezuela (...) va a ser autorizada", dijo la vicepresidenta a la televisión estatal al presentar el balance diario de casos de Covid-19. La funcionaria no dio detalles ni cuándo ni cuántas de esas vacunas arribarían al país.

Agregó que la nación reportó 1.288 nuevos contagios y 12 fallecidos, para un total de 157.943 casos y 1.577 muertos por el virus.

Para facilitar el acceso a las vacunas, la oposición y el principal gremio de empresarios del país han desarrollado alternativas diseñadas que eviten que el gobierno pague directamente por las dosis. Si bien las sanciones de Estados Unidos eximen a los bienes humanitarios, los bancos a menudo se muestran reacios a manejar las transacciones. Los opositores dicen que las sanciones evitan que el gobierno de Maduro "saquee" los recursos naturales del país.

Maduro "quiere elevar el costo más de los que vayan en contra de que se pueda exportar", Antero Alvarado, director para Venezuela de la consultora energética Gas Energy Latin America, dijo sobre el anuncio de Maduro sobre el plan. "Es hacerse obviamente la víctima". Algunos políticos y economistas de la oposición han propuesto en el pasado un esquema de "petróleo por alimentos" para disminuir el impacto humanitario de las sanciones y evitar la corrupción que plagó un programa similar, administrado por las Naciones Unidas para Irak, cuando estaba bajo las sanciones de la ONU hace dos décadas. Francisco Rodríguez, un economista venezolano que ha abogado un arreglo, dijo que es poco probable que la propuesta de Maduro prospere sin la participación de la oposición liderada por Juan Guaidó.

"Es un intento equivocado porque la solución a este problema requiere negociaciones con Guaidó", dijo Rodríguez.

(Reporte de Luc Cohen en Nueva York. Reporte adicional de Daphne Psaledakis en Washington y Vivian Sequera en Caracas.)