Igor Matovic: conservador eslovaco que promete acabar con la corrupción

Agencia EFE

Praga, 29 feb (EFE).- El conservador Igor Matovic, el político más votado en las elecciones legislativos de este sábado en Eslovaquia, es un empresario de medios de comunicación que logró acaparar el voto de protesta con su apuesta contra la corrupción y poner así fin a dos décadas de hegemonía socialdemócrata en las urnas.

Con su partido OLaNO ("Lista de gente corriente y personalidades independientes"), del que es líder y fundador, en la campaña ha predicado nula tolerancia con la corrupción reinante que quedó brutalmente de manifiesto tras el asesinato del periodista de investigación Jan Kuciak hace dos años cerca de Bratislava.

Nada más conocerse el triunfo claro que le vaticinaron los sondeos a pie de urna, Matovic, de 46 años, prometió formar un Gobierno que "en primer lugar, no servirá a los intereses del diez por ciento más pudiente, sino de 5,4 millones de personas, donde la justicia será para todos y todos seremos iguales ante la ley".

La votación de hoy confirmaría que el popular líder político ha conseguido convencer a gran parte de la ciudadanía.

Y es que este propietario de RegionPRESS, una cadena de 36 semanarios regionales que traspasó a su mujer mientras dura su actividad política, comenzó ya mucho antes, hace diez años, a denunciar la estela de corrupción dejada por la socialdemocracia.

Considerado por muchos como un populista impredecible, en los pilares del programa de su partido defiende el estado de derecho, la familia, los valores cristianos y la educación en el patriotismo.

Aboga además por restringir la ley del aborto, una postura que, al igual que sus reticencias a los derechos de las personas LGBTIQ, encuentra eco entre sus connacionales, de mayoría católica.

Reconoció que, con sus potenciales aliados liberales de gobierno, tendrá que "aparcar otros cuatro años intereses particulares de los socios de coalición", entre los que citó las uniones civiles de homosexuales.

En el pasado, Matovic condicionó una eventual coalición de gobierno con la alianza electoral Eslovaquia Progresista/Unidos, de donde proviene la actual presidenta del país, Zuzana Caputova, si esa formación se desdice de su postura a favor las uniones civiles de homosexuales.

"Va contra los ciudadanos LGBTIQ y da prioridad a la extensión del odio y valores clerofascistas", dice sobre el partido OLaNO dicha alianza en su perfil de Facebook.

Otros, como algunos miembros de la formación liberal Libertad y Solidaridad (Sas), con la que obtuvo su primer escaño parlamentario en 2010, le han achacado a Matovic un desmedido afán por aparecer en los titulares de prensa.

"No conozco a otra persona con tanto placer en exhibirse en los medios", comentó Richard Sulik, actual líder de SaS, de donde Matovic fue expulsado.

"Y cuando dejó de ser interesante por sus críticas a (el líder socialdemócrata Robert) Fico, pasó a criticar a gente de sus propias filas", glosó Sulik en su blog los motivos de la expulsión de Matovic.

El polémico empresario tampoco ha conseguido mantener la unidad OLaNO en esta última legislatura.

"No es suficiente gritar dos o tres eslóganes vacíos, sino que es necesario tener gente competente y capaz, que trabaje siete días a la semana, veinticuatro horas al día, para que Eslovaquia tenga resultados", comentó Veronika Remisova, ex miembro de OLaNO y hoy muy crítica de su antiguo jefe de partido.

Ahora, la incógnita es si Matovic logrará forjar una alianza de partidos que cuente con el necesario apoyo parlamentario para gobernar en coalición y convertirse así en primer ministro de su país.

"No creo que (Matovic) sea el mejor candidato para primer ministro, y él es suficientemente autocrítico y se da cuenta", señaló a Efe Grigorij Meseznikov, analista del instituto IVO de Bratislava.

Gustavo Monge

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