Opositor Gandhi advierte de ola de COVID "explosiva" que amenaza a India y el mundo

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Por Nivedita Bhattacharjee y Anuron Kumar Mitra

BENGALURU, India (Reuters) - El principal líder de la oposición india, Rahul Gandhi, advirtió el viernes que, a menos que se controle la segunda ola mortal de COVID-19 que azota el país, ésta lo devastará y amenazará al resto del mundo.

En una carta, Gandhi imploró al primer ministro Narendra Modi que prepare otro confinamiento nacional, acelere un programa de vacunación en todo el país y haga un seguimiento científico del virus y sus mutaciones.

Gandhi dijo que el segundo país más poblado tenía la responsabilidad, en "un mundo globalizado e interconectado", de detener el crecimiento "explosivo" del COVID-19 dentro de sus fronteras.

"En India vive uno de cada seis seres humanos del planeta. La pandemia ha demostrado que nuestro tamaño, diversidad genética y complejidad hacen de India un terreno fértil para que el virus mute rápidamente, transformándose en una forma más contagiosa y peligrosa", escribió Gandhi.

"Permitir la propagación incontrolada del virus en nuestro país será devastador no sólo para nuestro pueblo, sino también para el resto del mundo".

La variante B.1.617 del COVID-19, altamente infecciosa, ya se ha extendido a otros países, y muchas naciones han tomado medidas para cortar o restringir los movimientos desde India.

El primer ministro británico, Boris Johnson, dijo el viernes que el gobierno tenía que manejar con mucho cuidado la aparición de nuevas cepas de coronavirus en la India que han empezado a propagarse en el Reino Unido.

Mientras tanto, han comenzado a llegar a los hospitales de Delhi toneladas de equipos médicos procedentes del extranjero, lo que podría aliviar la presión sobre un sistema sobrecargado.

NUEVO RÉCORD DE CASOS

En la última semana, India ha notificado 1,5 millones de nuevas infecciones y un número récord de muertes diarias. Desde el inicio de la pandemia, se han contado 21,49 millones de casos y 234.083 muertes. Actualmente, hay 3,6 millones de casos activos.

Modi ha sido muy criticado por no haber actuado antes para contener la segunda oleada, después de que las fiestas religiosas y los mítines políticos atrajeron a decenas de miles de personas en las últimas semanas y se convirtieron en eventos "súper contagiosos".

Su gobierno -que impuso un estricto confinamiento en marzo de 2020- también ha sido criticado por levantar las restricciones sociales demasiado pronto tras la primera ola y por los retrasos en el programa de vacunación del país.

El gobierno se ha mostrado reacio a imponer un segundo confinamiento por el temor a los daños que pueda sufrir la economía, pero muchos estados han anunciado sus propias restricciones.

Goa, un centro turístico en la costa oeste donde hasta una de cada dos personas sometidas a pruebas de coronavirus en las últimas semanas ha dado positivo, anunció el viernes estrictas restricciones a partir del domingo.

Si bien la India es el mayor fabricante de vacunas del mundo, está luchando teniendo dificultades para producir y distribuir suficientes dosis para frenar la ola de COVID-19.

El país ha administrado al menos 157 millones de dosis de vacunas, pero su tasa de inoculación ha disminuido considerablemente en los últimos días.

El jueves, la India vacunó a 2,3 millones de personas, la mayor cantidad de este mes, pero todavía muy por debajo de lo necesario para frenar la propagación del virus.

RÉCORD DE INFECCIONES

India comunicó el viernes otro aumento diario récord de casos de coronavirus, a 414.188, lo que eleva el total de nuevos casos de la semana a 1,57 millones. Las muertes por COVID-19 llegaron a 3.915, hasta 234.083.

Los expertos médicos afirman que es probable que el alcance real del COVID-19 sea mucho mayor que las cifras oficiales.

(Gráfico de epidemia en la India: https://tmsnrt.rs/3ux7GwL)

El sistema sanitario de la India se desmorona bajo el peso de los pacientes, y los hospitales se quedan sin camas y sin oxígeno médico. Los depósitos de cadáveres y los crematorios no pueden atender el número de muertos y las piras funerarias improvisadas arden en parques y aparcamientos.

Las infecciones se están extendiendo desde las ciudades superpobladas hasta las aldeas rurales más remotas, donde vive casi el 70% de los 1.300 millones de habitantes.

Si bien las zonas del norte y el oeste de la India son las más afectadas por la enfermedad, el sur parece estar convirtiéndose en el nuevo epicentro.

En la ciudad sureña de Chennai, sólo una de cada cien camas con soporte de oxígeno y dos de cada cien camas en unidades de cuidados intensivos (UCI) estaban vacantes el jueves, frente a una vacancia de más del 20% cada una hace dos semanas, según datos del gobierno.

En Bengaluru, la capital tecnológica de la India, también en el sur, sólo 23 de las 590 camas de las UCI estaban vacías.

El porcentaje de personas que se someten a las pruebas y que resultan ser portadoras de la enfermedad en la ciudad de 12,5 millones de habitantes se ha triplicado hasta alcanzar casi el 39% el miércoles, frente al 13% de hace dos semanas, según los datos.

(Reporte de Tanvi Mehta and Neha Arora en Delhi, Shilpa Jamkhandikar en Mumbai, Sudarshan Varadhan in Chennai, Sachin Ravikumar y Sethuraman en Bengaluru; Editado en español por Javier López de Lérida)