Opositor boliviano Camacho promete volver a La Paz por renuncia de Morales

José Arturo Cárdenas, Francisco JARA
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Manifestantes en La Paz, el 5 de noviembre de 2019

Manifestantes en La Paz, el 5 de noviembre de 2019 (AFP | JORGE BERNAL)

El líder opositor boliviano Luis Fernando Camacho anunció este martes que volverá el miércoles a La Paz, y todas las veces que sea necesario, para entregarle al presidente Evo Morales una carta de renuncia para que la firme, tras fracasar en su primer intento.

"El día de mañana (miércoles), a las dos y media de la tarde (18h30 GMT), retorno a la ciudad de La Paz y así será todos los días, hasta que yo llegue a entrar a palacio de gobierno" a entregarle a Morales la carta de dimisión para que la firme, dijo Camacho a su regreso a Santa Cruz (este), la ciudad más rica de Bolivia y bastión opositor.

La frustrada visita de Camacho a La Paz fue la acción más desafiante de la oposición para conseguir la renuncia del presidente izquierdista indígena, a quien acusan de cometer un "fraude" para reelegirse en los comicios del 20 de octubre.

"La historia se repite", declaró Morales en un mitin en una plaza de La Paz, recordando que hace cuatro décadas el general golpista Luis García Meza le llevó una carta de renuncia a la presidenta Lidia Gueiler (1979-1980), instaurando una dictadura.

Morales, quien cerró su discurso gritando "¡Patria o muerte!", llamó a sus seguidores a "enfrentar y rechazar el golpe de Estado de los racistas que intentan recuperar el poder político".

La noche del martes en La Paz hubo choques entre manifestantes opositores y policías cerca de la céntrica Plaza San Francisco, la misma donde Morales encabezó un acto al mediodía.

La policía empleó carros lanzaaguas y gases lacrimógenos contra los manifestantes, que encendieron fogatas en las calles, observó un periodista de la AFP. Los disturbios duraron más de tres horas y causaron el cierre de la principal avenida de La Paz. Al menos dos personas fueron detenidas, según medios locales.

En dos semanas de protestas y paros cívicos "el país ha perdido 167 millones de dólares, aproximadamente 12 millones diarios", señaló el ministro de Economía y Finanzas, Luis Arce Cataroca, en rueda de prensa.

- Apoyo de Mesa -

Tras proclamar el lunes en un mitin en Santa Cruz que le llevaría a Morales la carta de dimisión, Camacho llegó al aeropuerto de El Alto, que sirve a La Paz, pero no pudo salir de la terminal, copada por enfurecidos manifestantes oficialistas, algunos provistos de palos.

Camacho dijo que fue obligado por policías y militares a abordar una avioneta de la Fuerza Aérea para retornar a su ciudad (distante a 900 km de La Paz).

Morales, en el poder desde 2006, fue elegido para un cuarto mandato, pero la oposición exige su dimisión, la anulación de los comicios y la convocatoria a nuevas elecciones sin que él sea candidato.

Desde que comenzaron las protestas, al día siguiente de la votación, se han registrado dos muertos y unos 140 heridos, según la Defensoría del Pueblo.

Camacho, un abogado de 40 años, es el presidente del Comité Cívico de Santa Cruz (derecha) y se ha convertido en el rostro más visible de la oposición boliviana tras los comicios, aunque no fue candidato a la presidencia, opacando al expresidente centrista Carlos Mesa (2003-2005), que segundo en la votación.

Mesa expresó su solidaridad con Camacho, afirmando que "se le impidió lo que no se le puede impedir a ningún ciudadano boliviano".

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, pidió en tanto en Twitter a las autoridades bolivianas que aseguraran la "libertad de movimiento y circulación" de Camacho. El organismo continental realiza desde la semana pasada una auditoría del proceso electoral boliviano.

La oposición sostiene que esta auditoría es "una maniobra distraccionista para mantener a Morales en el poder" y recuerda que el mandatario desconoció un referendo de 2016, en el que los bolivianos rechazaron la reelección indefinida. Aunque luego, un polémico fallo en 2017 de un tribunal constitucional afín le permitió ser nuevamente candidato.

- Denuncia en la OEA -

En Washington, el canciller boliviano, Diego Pary, denunció el lunes "un golpe de Estado en camino" en una sesión extraordinaria de la OEA por la crisis boliviana.

Pary citó entre las evidencias de ello "la conminatoria bajo amenaza al presidente Morales de dejar el gobierno en 48 horas" de Camacho, que había lanzado el ultimátum el sábado y llamado a las Fuerzas Armadas a intervenir en la crisis política desatada tras las cuestionadas elecciones.Las Fuerzas Armadas se han mantenido sin embargo al margen del conflicto político.