OPINIÓN: López Obrador nos lleva camino a la crisis

Por primera vez en una década, la economía mexicana ha ingresado en la ruta hacia una crisis económica.

Las crisis de final/inicio de sexenio han dejado una muy profunda huella en la mente de los mexicanos. El último desplome de la economía mexicana fue en 1995, luego del llamado error de diciembre. El equipo del gobierno encabezado por Ernesto Zedillo Ponce de León cometió una serie de errores para enfrentar los graves desbalances, como la pérdida de reservas internacionales, lo que derivó en una caída del PIB del 6.2% y una inflación anual superior al 45%.

Antes de las elecciones que eligieron a Andrés Manuel López Obrador como Presidente de la República se daba prácticamente por descontado que no habría crisis en el cambio de sexenio. Este buen ánimo no solo se sustentaba en las declaraciones del presidente electo o el nombramiento de un equipo económico razonable, sino en hechos concretos.

El presidente electo de México, Andrés Manuel Lépez Obrador, explica su plan de seguridad nacional en ciudad de México, el 14 de noviembre de 2018. REUTERS/Henry Romero

Los datos son positivos

La inflación se ubica en el rango de 4.9% y el PIB crece a una tasa ligeramente superior al 2.1% y acumula 35 trimestres consecutivos creciendo a tasa anual.

A lo largo de los años las finanzas públicas acumularon una larga serie de fortalezas. La deuda como porcentaje del PIB es del 45% y disminuyendo (Este rango es menor al de países como Estados Unidos, Alemania, Canadá o Francia).

De acuerdo con la CEPAL las reformas estructurales han logrado que las finanzas públicas sean menos dependientes del petróleo. El fondo de estabilización petrolera, destinado a dar apoyo a las finanzas públicas en caso de una caída del precio del petróleo supera los 317,000 millones de pesos, cuando al cierre del sexenio pasado eran de 50,000 millones de pesos.

Las reservas internacionales en Banco de México superan los 173,000 millones de dólares, más líneas contingentes como la del Fondo Monetario Internacional.

Golpe a la confianza en México

En contra del buen sentido común, a partir de mediados de octubre el presidente electo y el partido en el gobierno, Morena, se han dedicado consistentemente a minar la confianza de los mercados y sembrar dudas en torno al manejo de la economía.

Primero fue la decisión de no continuar con la construcción del aeropuerto de Texcoco a través de un proceso poco claro y cambiarlo por una idea que, al menos hasta el momento, no han logrado clarificar.

Mucho más allá de la construcción de una terminal aérea, López Obrador envió un poderoso mensaje: las decisiones políticas estarán por encima de los razonamientos económicos y financieros.

El mensaje fue recibido y dos de las tres principales calificadoras internacionales pusieron a revisión la deuda soberana de México con tendencia a la baja, lo que ha desatado una oleada de inestabilidad económica.

Desde entonces el peso cotizado consistentemente por arriba de 20 por dólar (en todas las ocasiones anteriores que superó esta barrera psicológica provino de cuestiones internacionales como la elección de Donald Trump o la negociación del T-MEC). Puedes seguir aquí la cotización del peso.

Comportamiento del peso mexicano durante 2018. Fuente: Yahoo Finanzas.

La segunda bomba en contra de la estabilidad económica estalló el 8 de noviembre cuando Ricardo Monreal, coordinador de los senadores del partido hegemónico, Morena, amagó con la presentación de una iniciativa que tendría como finalidad prohibir a los bancos cobrar comisiones por 17 conceptos, lo que fue leído por los mercados como una señal verdaderamente grave, el comienzo de un camino que buscaría el control de precios.

Explicaciones que no convencen

La caída de la Bolsa Mexicana de Valores y del peso en un solo día obligó al presidente electo, así como a quien ocupará la Secretaría de Hacienda, Carlos Urzúa, a enviar mensajes que buscaron tranquilizar a los mercados en el sentido de que no habría ningún cambio fiscal, económico y financiero en los primeros tres años de la próxima administración: no lo lograron porque ninguna de las dos explicaciones es buena.

La primera posibilidad es que, como ha dicho el propio Monreal y ha sido ratificado en privado por Urzúa, que los senadores actuaron por su cuenta sin consultar con el gobierno. Esto implicaría que López Obrador no tiene un control monolítico sobre su gobierno o que hay una fuerte pugna entre los radicales de Morena en contra de los técnicos representados por quien encabezará la oficina de la Presidencia de la República y quien será su Secretario de Hacienda.

La segunda alternativa no es menos preocupante. Se trata de una acción coordinada de quien asumirá el primero de diciembre como Presidente de la República para generar caos entre los agentes económicos, puesto que se les golpea sin reconocerlo plenamente.

La versión cobra fuerza cuando se analizan ciertas acciones que se hacen pasar por errores legislativos cuando, en el fondo, mandan señales peligrosas a los mercados. Hace unas semanas el coordinador de los diputados del partido en el poder, Mario Delgado, presentó una iniciativa de ley para el sector energético que, en los hechos, eliminaría la autonomía constitucional de los órganos reguladores del sector energético, la Comisión Nacional de Hidrocarburos y la Comisión Reguladora de Energía.

A pesar de que se retiró esta parte de la iniciativa, quien ocupará la Secretaría de Energía, Rocío Nahle, presionó hasta lograr la renuncia de Juan Carlos Zepeda a la CNH y sostiene una lucha frontal en contra de los comisionados de la CRE.

Han creado un clima de crisis

Todas estas acciones han generado una gran desconfianza sobre el futuro de la economía mexicana. El bono mexicano a 10 años ha incrementado su rendimiento en casi 70 puntos base al cotizarse por arriba de 9%.

El Udibono, que da rendimientos descontando la inflación, ha subido 50 puntos base y se habla de una salida de capitales en el último mes del orden de 11,000 millones de dólares ante la desconfianza sobe el futuro de la economía.

En menos de un mes y a pocos días de asumir como Presidente de México, López Obrador y quienes le acompañan en el gobierno se han encargado de generar un clima de crisis y desconfianza sobre la economía mexicana, la pregunta que se desvelará en el corto plazo es si habrá crisis de inicio de sexenio o podrán contenerla hasta mediados de su administración.

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Esta columna no necesariamente refleja la opinión de la junta editorial o de Yahoo Finanzas.