Opinión: Soy médica: ver a los antivacunas asaltar una instalación del NHS me dio náuseas

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Soy médica. También estoy escribiendo esto en el pico de una infección de covid-19. Es una lucha; incluso con tres vacunas, es muy desagradable. Pero esa no es la razón por la que es tan difícil explicar la exacta naturaleza del nudo que se formó en mi garganta al ver a un grupo de manifestantes antivacunas irrumpir en un centro de prueba y rastreo en Milton Keynes ayer (pensaron que era un centro de vacunación, tontos).

Piers Corbyn, que no estaba en el video, los había llevado por la ciudad en el llamado “mitin por la libertad”, aunque el activista antivacunas fue fotografiado en el camino, incluyendo cuando se dirigía a la multitud, que “se abrió paso a la fuerza” en el Milton Keynes Theatre.

Fue difícil para mí ver al grupo arrasando con el lugar, causando caos. Me recordó a una especie de película de terror casera. Está grabado temblorosa, confusamente, y alcanza su punto máximo con la grotesca sonrisa de una mujer que aparece ante la cámara mientras roba orgullosamente suministros médicos (que luego se encontraron botados en un contenedor).

Hay gritos, cánticos salvajes y acusaciones infundadas contra el personal del NHS (Servicio Nacional de Salud del Reino Unido) de “asesinato” y “genocidio”. Los equipos del NHS (mis colegas) son obligados a esconderse. De cierta manera, me alegra no haber tenido que verlos en persona siendo victimizados. No estoy segura de que mi frágil versión pandémica hubiera podido soportarlo en absoluto.

Como trabajadores del NHS, entendemos el miedo. Entendemos que abunda la desinformación, que hace que esta época sea aún más aterradora de lo necesario. Empatizamos con la ansiedad en torno a la vacuna.

Sin embargo, lo que no entendemos es la burla, el atacar a la gente cuando está indefensa (en este caso, las mismas personas que trabajan duro para protegerlos). Y en cuanto a todo este sinsentido conspiranoico... nadie tiene tiempo para eso, estamos muy ocupados tratando de mantenerlos vivos.

Se vuelve cansado tener que sobreponerse a todo eso, no es lo que acordamos. Es tan tonto que tengamos que obligarlos a mantenerse seguros. Son tan afortunados. A la mayor parte del mundo le encantaría estar en su posición. ¿No deberían tomarlo con amabilidad? ¿No deberían estar felices de que un equipo tan grande esté tratando de protegerlos?

Bien, si no quieren la vacuna, no se la pongan. Aunque es una oportunidad real de ser parte del equipo, vacunarse y proteger al frágil y sobrecargado NHS.

La medicina se trata de no juzgar, pero a veces esto no es fácil. Siempre recuerdo a un amigo que me decía cómo le costaba trabajo atender al mismo tiempo a la víctima de abuso doméstico, luchando por sobrevivir a sus heridas, y a su victimario, que presentaba una herida menor en los nudillos tras golpearla repetidamente.

Mi amigo luchaba por no juzgar para poder dar una atención buena y equitativa a ambos. Conforme pasan los años, me he encontrado con mis propias cruces que cargar. Sin embargo, algo bueno sobre el NHS es que siempre los atenderemos, sin pedir nada a cambio. No tendríamos que pedirlo. ¿Qué tal ser amable y maduro?

Seguramente deberían estar orgullosos de respetar a otro ser humano, ¿no? No menos importante, uno que está luchando por ustedes y entregando sus habilidades y talentos para ayudarlos. Y, seguramente, en estos tiempos, ¿no estarían interesados en recibir información de un verdadero experto? ¿Una persona que estudió todo esto durante años, para que no tuvieras que intentar entenderlo todo en 10 minutos?

Los médicos, médicas y otro personal sanitario de primera línea no tienen por qué tolerar el abuso. Sufrimos microagresiones todos los días, mientras la frustración por la vida en pandemia crece y crece. No necesitamos que la hagan más grande. Dennos un descanso por una vez, tan solo un día sencillo en dos años.

Si entendieran lo peligroso que esta época ha sido, no actuarían así. No: tienen la responsabilidad de comportarse mejor. De obtener información de calidad antes de hacer un berrinche.

La preocupación, la ansiedad y el desacuerdo respetuoso están bien, pero háganlo con dignidad y respeto. No con esa actitud infantil que mostraron aquí. Este tipo de video del Milton Keynes simplemente muestra abuso. Abuso de un sistema, y abuso de una fuerza laboral.

En el NHS somos muy buenos en “hacer mitines”. El enfoque del “espíritu blitz” está tan bien ensayado para nosotros como una secuencia de baile de Fred Astaire y Ginger Rogers. Ahora, sin embargo, mis colegas han perdido por completo su brillo. Yo, por mi parte, me preocupo por que se produzca un gran éxodo en el NHS: no quedaría nadie al mando.

Y videos como este nos dicen que no somos valorados. Se vuelve más difícil pensar en este tipo de comportamiento como “ignora a los idiotas porque no saben lo que hacen”.

Nunca afirmamos ser héroes, esa fue una narrativa que otros nos colocaron. Lo que somos, sin embargo, es un montón de seres humanos dando lo mejor de sí. Y así es como merecemos ser tratados.

Lo que hemos visto suceder en Milton Keynes es una vergüenza. Los responsables no han fomentado el debate, simplemente han provocado caos y malestar.

Si estuvieron involucrados: tal vez, algún día, verán este video y lo miren como nosotros, crudamente y profundamente poco impresionante.

La doctora Katie Rogerson es médica en un hospital de Londres y codirectora del grupo de campaña NHS Million

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