Opinión: Hasta los errores ortográficos de Trump en Twitter son parte de una estrategia

Emily Dreyfuss
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Una red de operadores y activistas de derecha, así como el presidente, han difundido desinformación sobre Joe Biden con una etiqueta que parece un error a simple vista.

El 4 de noviembre por la tarde, con la carrera presidencial sin resolver, un manifestante en Nevada interrumpió la conferencia de prensa de un funcionario electoral gritando: “¡La familia criminal Biden se está robando las elecciones!”.

Ese momento no fue casual. #BidenCrimeFamily es parte de una campaña efectiva de desinformación de alrededor de un año de duración contra Joe Biden; una campaña que fue difundida por las redes sociales, los influencers políticos y el propio presidente.

En los días finales de la contienda presidencial, se usó la etiqueta en Twitter y Facebook, así como en las partes más oscuras de internet, incluyendo a 4chan y Parler. Fue repetida en el ecosistema de medios de derecha, como el pódcast de Steve Bannon y The Gateway Pundit.

En el último mes, tan solo en Facebook tuvo al menos 277.000 “interacciones” (como reacciones y comentarios), según la herramienta de análisis de datos CrowdTangle, y esa cantidad únicamente se refiere a páginas no privadas. Sin la etiqueta, el eslogan ha tenido más de un millón de interacciones públicas este mes en Facebook.

Y el presidente Trump hizo su parte. A las 2:32 a. m., hora del Este, del 30 de octubre, les dijo a sus 87,3 millones de seguidores en Twitter: “¡Tenemos una gran ventaja en Texas! ¡Miren la Gran Ola Roja!”.

Minutos después, tuiteó la etiqueta #BidenCrimeFamiily (familia criminal Biden) con un error de dedo en la palabra “family”. Eso fue todo. Sin contexto ni vínculo.

#BidenCrimeFamily y el dedazo son un curso intensivo de cómo captar simpatizantes con una teoría de conspiración y al mismo tiempo neutralizar los intentos de las compañías de redes sociales de detenerla. Con la campaña #StoptheSteal (#DetenganelRobo) Trump ha usado esta misma táctica para sembrar dudas sobre los votos por correo y la integridad de la elección.

Es efectiva porque es sencilla. La etiqueta tomó un tema complicado con preguntas legítimas sobre los negocios de Hunter Biden con Ucrania y China, y lo redujo a un eslogan que podría usarse para difundir falsedades sobre Joe Biden. (Una investigación realizada en el año electoral dirigida por republicanos en el Senado no encontró evidencia de influencia inapropiada o actos ilícitos por parte de Biden).

La repetición constante hace que las acusaciones contra Hunter Biden suenen verdaderas, en tanto que desvían la atención de las acusaciones de comportamiento poco ético contra los propios hijos de Trump. Con la etiqueta, Trump encontró una manera de decirles a sus simpatizantes: aquí está todo lo que necesitan saber sobre el candidato demócrata.

¿Y el dedazo de Trump? Seguramente no fue accidental. Esa “i” adicional elude los esfuerzos de Twitter de esconder la etiqueta en los resultados de búsqueda. Llamada #typosquatting (#OcupaciónMedianteDedazo), esta táctica a menudo es usada por troles y manipuladores de medios para no seguir las reglas de las plataformas de redes sociales.

Para entender el poder de esta campaña de desinformación, estudiemos su ciclo de vida.

Etapa 1: Orígenes

Durante más de un año, medios y partidarios de derecha han impulsado “la familia criminal Biden” como un eslogan viral. Habitualmente, unos cuantos operadores con un objetivo definido conjuran las campañas de manipulación de medios en lugares pequeños y ocultos. Sin embargo, en este caso, fueron medios influyentes y personalidades políticas las que hicieron que todo comenzara.

En ese momento, Biden no había obtenido la candidatura a la presidencia por el Partido Demócrata y, con tantos otros posibles contendientes, la desinformación sobre él tendía a permanecer en el ecosistema de medios de derecha.

A medida que la campaña de Biden cobraba fuerza, el eslogan comenzó a aparecer más en la primavera y el verano de 2020 en los programas de análisis de la radio y en las redes sociales.

Etapa 2: Poner la semilla en las redes sociales

En cualquier campaña de manipulación, la segunda etapa involucra que operadores de campaña difundan de manera estratégica la etiqueta a través del ecosistema de medios.

En este caso, la etiqueta sirvió para dos propósitos: hizo que la misma frase fuera más común y amplificó el reportaje sobre la computadora portátil de Hunter Biden en The New York Post.

A principios de octubre, Rudy Giuliani, el abogado personal del presidente, usó la etiqueta en repetidas ocasiones, como un adelanto de lo que de manera posterior revelaría el Post: que el FBI había decomisado una computadora que supuestamente pertenecía a Hunter Biden.

El tuit de Giuliani, con la etiqueta, sirvió como un conducto para la historia. Las personas que compartieron el artículo del New York Post usaron la etiqueta para reunir toda la información de las diversas plataformas de redes sociales.

La etiqueta se implantó en sitios alternativos de redes sociales. Fue popular en Parler, que se promueve como un hogar para las personas censuradas por las redes sociales tradicionales. Para el lunes, había 21.000 “parleys”, o publicaciones, que usaban el término. Se volvió viral en Gab, otra red social marginal popular entre la derecha, y fue mencionado en el foro Politically Incorrect de 4chan, un refugio de activistas de extrema derecha, en Facebook, Reddit y thedonald.win, un popular subreddit que fue expulsado de la plataforma.

El esfuerzo se volvió más urgente cuando Twitter tomó la medida poco común ese día de bloquear las publicaciones con el vínculo al artículo del Post debido a que este contenía información privada y documentos obtenidos mediante hackeo, lo que viola las políticas de la compañía (Twitter posteriormente revirtió su decisión). La gente empezó a tuitear #BidenCrimeFamily, acusó a Twitter de censura y, en algunos casos, puso enlaces a otro sitio informativo, GNews, que también había estado impulsando desinformación sobre Hunter Biden.

GNews es parte de GTV Media, que está relacionada con Bannon y el multimillonario Guo Wengui, un opositor del Partido Comunista de China. Cuando el reportaje del Post despertó relativamente poca atención, GNews lo impulsó con más fuerza.

En las dos últimas semanas, GNews difundió teorías de conspiración procaces sobre Hunter Biden, con videos y fotografías. Cuentas de Twitter que tenían la palabra “Himalaya” en el nombre de usuario usaron la etiqueta #BidenCrimeFamily para difundir esas fotografías a través de Twitter. Muchas de esas cuentas ahora están suspendidas.

El 16 de octubre, The Daily Beast reportó que esas cuentas con Himalaya eran una red afiliada con Bannon. Twitter confirmó a la revista Foreign Policy que había desactivado una red de cuentas conectadas que impulsaban desinformación sobre Hunter Biden.

Etapa 3: Amplificación por parte de periodistas, políticos y activistas

A pesar de la popularidad de la etiqueta entre la derecha, recibió poca atención en los medios tradicionales. Esto se conoce como “viralidad escondida”, lo que significa que algo bastante popular en una parte de internet pasa inadvertido para los medios noticiosos convencionales.

Esta asimetría de la atención fue similar a la de la historia de la computadora portátil de Hunter Biden: mientras la prensa de extrema derecha le daba una generosa cobertura, las publicaciones de noticias convencionales fueron mucho más cuidadosas, principalmente porque la mayoría de las salas de redacción no tuvieron acceso a los documentos. Las pocas que lo tuvieron, como The Wall Street Journal, concluyeron que el material no era tan significativo.

Sin embargo, desde el 14 de octubre, los programas de entrevistas conservadores de radio usaron el eslogan en más de 150 transmisiones. Un segmento de Larry Elder del 28 de octubre simplemente se tituló: “The New York Post vs. the Biden Crime Family”. Los medios conservadores de noticias usaron el eslogan en encabezados. Los comentaristas lo usaron en televisión. La frase, que se repitió una y otra vez, taladró en la cabeza de la gente la idea de la corrupción de Joe Biden.

Etapa 4: Mitigación

Cuanto más escucha algo la gente, más probable es que se lo crea, sin importar si es cierto o no. Y las noticias falsas pueden diseminarse más y mucho más rápido que la verdad, en especial en las redes sociales. Trump parece entender esto.

Por ello es fundamental encontrar maneras de romper el circuito de desinformación. En algún momento entre el 14 y el 16 de octubre, Twitter intentó hacerlo.

Aunque los usuarios podían seguir tuiteando la etiqueta #BidenCrimeFamily, Twitter dejó de mostrar resultados si se le buscaba o se le daba clic. Esta estrategia, llamada desindexación, se acerca a la censura y puede ser una herramienta poderosa para reducir la capacidad de una etiqueta para propagar desinformación específica y volverse un punto de encuentro para la acción coordinada. Twitter no respondió a preguntas sobre esta acción.

Sin embargo, parece que la mayoría de las redes sociales no implementaron ninguna medida. No encontramos evidencia de estrategias similares en YouTube, Facebook, TikTok ni tampoco en espacios menos moderados, como Parler, Gab y 4chan o 8kun (antes conocido como 8chan), que en conjunto han tenido miles de publicaciones sobre la “familia criminal Biden”. Raki Wane, una vocera de Facebook, dijo que la empresa no había puesto en marcha medidas directas contra la etiqueta. Todas las plataformas dificultan la medición del alcance de una etiqueta como esta, lo cual no nos permite saber qué tan lejos se difundió ni a quiénes.

A partir del 29 de octubre, Instagram suprimió los resultados recientes de todas las etiquetas y solo muestra las publicaciones más importantes en lugar de todo, lo cual consiguió hacer más lenta la propagación de #BidenCrimeFamily en los últimos días de las elecciones.

Etapa 5: Adaptación

El sello distintivo de una campaña de desinformación exitosa es la adaptación: cuando quienes proponen la campaña ajustan sus tácticas para evadir los esfuerzos de periodistas, funcionarios gubernamentales o empresas de tecnología para contener su diseminación. El 16 de octubre, los operadores de campaña comenzaron a adaptarse a los frenos de Twitter.

Por último, Trump tuiteó la etiqueta con el error ortográfico el viernes anterior al día de las elecciones.

Los creyentes de QAnon y los troles anónimos sin duda recibieron el mensaje. Los miembros de QAnon, apasionados de la numerología, leyeron el tuit de Trump como una carta del tarot e interpretaron su significado en hilos de 8kun.

Aunque ni Parler ni Gab censuraron la etiqueta original, los usuarios también publicaron ahí la versión de la etiqueta con “ii”. Como sucede con todos los grandes memes, solo los enterados los entienden, mientras que para los demás es solo un error tonto.

En las últimas semanas, se han usado adaptaciones del eslogan en publicaciones en las redes sociales. Se ha visto la etiqueta con dos “l”, #BidenCrimeFamilly, con una palabra adicional, #BidenCrimeFamilyExposed, y con el cambio de una palabra #BidenCrimeSyndicate.

El día de las elecciones, 17.000 personas publicaron la etiqueta #BidenCrimeFamily en Facebook. Para el mediodía, el eslogan se estaba publicando en Twitter 3500 veces por hora.

Emily Dreyfuss (@EmilyDreyfuss), periodista que trabaja en Media Manipulation Casebook del Centro Shorenstein de Harvard, es exdirectora editorial de Protocol y escritora en Wired.

This article originally appeared in The New York Times.

© 2020 The New York Times Company