Opinión: ¿Por qué Elon Musk, el supuesto defensor de la libertad de expresión, me bloqueó en Twitter?

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La verdad es que no sé por qué y no sé cuándo.

Tengo que suponer que no tiene nada que ver con el dinero; después de todo, él es el hombre más rico del mundo. Yo no lo soy.

Me estoy devanando los sesos para pensar en algo malo que haya dicho del hombre. Como todos saben, soy la misma alma alegre en redes sociales que en la vida real. (Bueno, eso podría ser demasiado).

Sin embargo, en resumen, Elon Musk, el director general de Tesla y conocido mago de la tegnología, aspirante a superhéroe de la vida real de nuestra era, me bloqueó en Twitter.

No representa mayor dificultad. Alguien más puede contarme lo que dice el hombre de 50 años, en caso de que necesite saberlo (En realidad, como mi editor, de manera bastante mezquina pero acertada, señaló, tomarse el tiempo de bloquear a un humilde reportero de mi tipo parece un trabajo por debajo del nivel de Musk). Sin embargo, todo se siente un poco extraño dado que Musk, quien acaba de pagar US$44 mil millones por Twitter, prometió establecerlo como salvaguarda de la libertad de expresión.

“La libertad de expresión es la base de una democracia que funciona, y Twitter es la plaza pública digital donde se debaten temas vitales para el futuro de la humanidad”, anunció cuando se hizo pública la venta. “También quiero que Twitter sea mejor que nunca, mejorando el producto con nuevas funciones, haciendo que los algoritmos sean de código abierto para aumentar la confianza, derrotando a los bots de spam, y autenticando a todos los humanos”.

Desde que se anunció que el hombre que quiere ayudar a colonizar Marte iba a comprar Twitter, han abundado los rumores de que ya se había modificado el algoritmo del sitio, permitiendo que los tuits de algunos derechistas, como la conservadora Michelle Malkin, aparecieran en los feeds de las personas por primera vez en mucho tiempo. ¿Quién sabe si esto realmente es así?

Estoy seguro de que en el futuro próximo tendrán lugar todo tipo de cambios, algunos más rápido que otros. Sabemos, por ejemplo, que Musk quiere implementar una función de “editar” en el sitio. Pero bloquear reporteros no es algo bueno, para nadie.

No son solo periodistas, tampoco. Musk ha bloqueado a Public Citizen, un órgano de control de Washington DC que dice que ha estado “enfrentándose al poder corporativo y responsabilizando al gobierno por 50 años”. La organización sin fines de lucro tuiteó el miércoles que el bloqueo de Musk “no nos impedirá romper las grandes tecnológicas, luchar contra el poder corporativo y responsabilizar a los ricos”. Utilizaron las noticias de su exclusión de la cuenta de Musk como una oportunidad para recaudar fondos, agregando: “Contribuye con US$1, US$5 o más, y ayuda a frenar a las grandes tecnológicas”.

Como dije, no sé por qué Musk me bloqueó. No soy un escritor de tecnología, pero ocasionalmente cubro lo que hace y el poderoso control que tiene sobre nuestra sociedad.

El lunes por la noche, después de que se anunciara que la venta se estaba llevando a cabo, retuiteé una publicación del fundador de Amazon, Jeff Bezos, quien a su vez había retuiteado un tuit que señalaba que China era el segundo mercado más importante para Tesla, y que desde 2009, cuando Twitter fue prohibido en el país, las autoridades chinas no tenían influencia sobre la plataforma. ¿Va a cambiar eso? “Una pregunta interesante”, escribió Bezos. “¿Acaba de ganar el gobierno chino un poco de influencia sobre la plaza pública?”.

Mi anotación a las palabras del fundador de Amazon parecía bastante inofensiva: “El segundo hombre más rico del mundo comenta sobre la compra de Twitter por parte del más rico”.

¿Musk leyó de alguna manera ese comentario inocuo y luego presionó el botón de bloqueo? ¿O tiene un equipo de redes sociales que hace ese trabajo por él?

Desafortunadamente, no lo sabemos. La oficina de prensa de Twitter no respondió a las preguntas de The Indepedent sobre por qué el propietario de la empresa bloqueó a uno de sus reporteros y si dio un mal ejemplo.

Los hombres ricos (y a veces las mujeres ricas) siempre han sido dueños de la mayor parte de nuestros medios. Las corporaciones, junto con los magnates y los empresarios (personas como Musk y Mark Zuckerberg, y Bezos, quien en 2013 compró el Washington Post) han sido durante generaciones propietarios de las empresas que controlan nuestros periódicos, cadenas de televisión y sitios web. Está lejos de ser ideal, por decir lo menos.

Y su propiedad de las redes sociales, algo que uno podría esperar que fuera más libre y más democrático, también irrita. Hay algo que decir sobre los nuevos modelos de propiedad y control colectivo que están siendo probados por sitios como Mastodon, “el Twitter descentralizado”, como lo expresó un titular.

Mientras tanto, tenemos lo que tenemos. Y si Elon Musk realmente quiere mejorar Twitter, entonces es hora de ponerse en forma. Podría empezar por desbloquearme.

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