Opinión | El último debate EU-energía; ¿qué se dijo?

Ramsés Pech / @economiaoil
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TRAS EL ÚLTIMO DEBATE rumbo a las elecciones estadounidenses fue clara y contundente la forma en que Estados Unidos está por iniciar la segunda fase de su autosuficiencia energética. La misión es un mejor aprovechamiento de las energías primarias y eficientar la utilización de la conversión de estas en un largo plazo al incorporar una economía circulante.

Esta es la nueva visión del país, y cada uno de los candidatos ha tomado parte de ella de acuerdo con los tiempos que ellos creen conveniente que pueden trascender. Conforme a sus propuestas, en la parte energética cada uno reflexionó de la siguiente manera a cómo se puedo observar.

PRESIDENTE DONALD TRUMP

Influir en un corto y mediano plazo sobre la forma de utilizar los recursos naturales y su transformación dentro de la economía de Estados Unidos, basado en la industria de hidrocarburos y específicamente en la transformación del crudo. Su posición tiene que ver con la contracción económica mundial y dentro del país; es más urgente el no perder la posición ante el mundo y la autosuficiencia energética lograda en 2015. Esto ligado a que ciertos sectores de la población están preocupados por tener el dinero suficiente y trabajo para continuar con el poder adquisitivo que tenían antes de la pandemia.

Referente a la forma de transición energética en la utilización de las energías primarias y que estas pasen a secundarias como la electricidad, están en un segundo plano en el corto plazo. El concepto está con base en la salida del acuerdo sobre el cambio climático, argumentando que ciertos países como China entrarían en vigor para ellos partir del 2030, y Estados Unidos porque tiene que ayudar a otros que contaminan y no cuidan su propio entorno.

La política en el corto plazo pretende dejar las bases de economía circular fundamentada en cómo construyen los equipos y cómo se reciclarán al término de la vida útil los componentes que se utilizan para generar la energía secundaria y mejorar la calidad de los combustibles al dar un mejor rendimiento, principalmente en el transporte, y migrar a autos de una mayor cantidad del tipo híbridos.

VICEPRESIDENTE JOE BIDEN

La política energética por conceptualizar pretende un tiempo de mediano a largo plazo, dejando en forma natural el corto plazo. La política contempla la utilización de las energías primarias para ser transformadas principalmente en portadoras de energía, como la electricidad, con tecnologías renovables.

La idea es implementarlo a un nuevo mercado económico que pueda generar una mayor cantidad de empleos especializados o adaptar los actuales en el sector energético y que no tendrán que ver en gran porcentaje con la transformación de la energía primaria, sino con cómo crear procesos que ayuden a controlar las emisiones de contaminantes a la atmósfera, limpiar lo ya contaminado e implementar dentro de los proyectos la forma de reducir la cantidad de materia prima, reutilizar cada parte que emane de industria la energética, reciclar y remover cada contaminante que afecte el ciclo natural para tener aire limpio.

El concepto general en el futuro es tener la habilidad de respirar un aire adecuado.

El fin es crear una economía circular en crecimiento que envuelva la utilización, transformación y limpieza del planeta tomando los recursos o materias primas de la naturaleza, invirtiendo en avances tecnológicos y en personas que generen una economía alterna a la actual en el ámbito energético, la cual solo está basada en tomar y no en el saber para qué fue tomado, bajo el concepto no solo de producir, sino de ser limpios y regenerativos en forma continua para y por la energía.

DE CARA AL FUTURO

El tiempo tomado hace unos días por los candidatos define en su totalidad el cómo Estados Unidos hará frente a la energía en las siguientes cuatro décadas, en donde cada uno tomará el tiempo que le conviene de acuerdo con su visión. Trump de corto y Biden de mediano plazo, dejando al largo que las condiciones del mercado mundial se acomoden.

La política energética de Estados Unidos en su totalidad podría resumirse de la siguiente forma: en el corto plazo, continuar aprovechando la energía primaria para mantener la económica de Estados Unidos dentro del ámbito mundial en el próximo lustro y, en forma paralela, tener el suficiente recurso económico para la implementación de 2021 a 2031 de una economía circular con un nuevo mercado, basado en reducir, reusar, reciclar y remover. El objetivo es tener una eficiencia energética que radica en eliminar en el futuro el tomar grandes cantidades materia prima o recursos de la naturaleza para su transformación en energía secundaria y saber el cómo mantener un mayor tiempo viva esta energía; todo dejando una menor cantidad de contaminantes, y con esto el ser humano pueda tener una mejor habilidad de respirar ante los cambios que el planeta ha tenido y tendrá.

En México es tiempo de sentarnos y ponernos de a cuerdo sobre qué es lo mejor para la nación a mediano y largo plazo, debido a que el tiempo no para y a muchas de nuestras futuras generaciones las estamos condenando a la codependencia energética por tener una visión de corto plazo.

El futuro no es de nosotros, pertenece a las generaciones que debemos educar bajo un concepto de una mejor utilización de la energía.

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Ramsés Pech es analista y asesor de la industria energética y en economía. Los puntos de vista expresados en este artículo son responsabilidad del autor.