Así operaba call center en Tultitlán desde donde se cometían fraudes

TULTITLÁN, Méx., octubre 31 (EL UNIVERSAL).- Un centro de comunicaciones, donde a través de llamadas telefónicas y otras acciones se cometían fraudes, fue asegurado por agentes de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) y de la Dirección de Seguridad Pública y Tránsito de Tultitlán.

Luego de la detención de tres hombres en una acción conjunta entre la FGJEM y Policía Municipal de Tultitlán, fue posible ubicar un inmueble desde donde estos individuos al parecer realizaban llamadas telefónicas con la finalidad de cometer fraudes.

Con la información recabada, el agente del Ministerio Público solicitó a un Juez librar orden de cateo para un domicilio ubicado en la colonia Villas de San José, lugar donde presuntamente se realizaban llamadas telefónicas a usuarios de tarjetas bancarias, quienes posteriormente eran víctimas de este delito, informaron autoridades de la Fiscalía.

En el centro de comunicaciones fueron hallados equipos de telefonía y cómputo con bases de datos de clientes de instituciones bancarias. El lugar quedó asegurado y fueron colocados sellos en las puertas de acceso, indicaron fuentes oficiales de la FGJEM. "De las indagatorias hechas hasta el momento se ha podido determinar que el modus operandi de este grupo consistía en seleccionar de la base de datos referida a un cuentahabiente, al cual le realizan una llamada telefónica haciéndose pasar por empleados de dicha Institución bancaria", relataron autoridades de la Fiscalía.

Modus operandi

Con engaños le hacían saber al tarjetahabiente que era acreedor a un premio el cual llegaría a su domicilio por paquetería. Posteriormente uno de los integrantes de esta banda delictiva acudía al domicilio de la persona afectada para entregar dicho artículo; en ese momento le comentaban a la víctima que debía realizar un pago por concepto de envío el cual podría realizar ahí mismo mediante una terminal para que el pago se efectuara con tarjeta bancaria.

Una vez que la víctima tecleaba su número confidencial de la tarjeta bancaria, los probables implicados cambiaban el monto con cobros hasta de 100 mil pesos. Los implicados utilizaban una aplicación de pago la cual no aplica el cobro al instante por ello las víctimas no se percataron del fraude hasta horas más tarde.