"No hay otra opción, tengo que empeñar"

TOLUCA, Méx., mayo 9 (EL UNIVERSAL).- Durante esta semana comenzaron a crecer las filas en casas de empeño de Toluca.

Desde muy temprano, mujeres y hombres con aparatos electrodomésticos, televisiones, consolas de videojuego o computadoras fueron a empeñar sus cosas para cubrir algunos gastos, como la luz, el internet o el gas.

En Toluca, al menos 12 mil 600 personas se registraron en la plataforma que lanzó el ayuntamiento para generar un censo y a partir de la próxima semana comenzar con algún programa de atención para personas desempleadas o en condiciones de pobreza alimenticia, según autoridades del ayuntamiento.

Sin embargo, a algunos no les es posible esperar, pues "la urgencia es porque el dinero se usará para llevar comida a casa".

"Estaba contratado para ser parte de una agrupación de meseros que trabaja por evento en hoteles y encuentros sociales, pero desde hace dos meses no estoy empleado y tengo tres hijos.

"No hay de otra. He ido desmantelando la casa, y de seguir así, ya no tendremos ni en qué sentarnos", cuenta César Ernesto Romero.

Platica que en días pasados recibió préstamos de un amigo y de su suegra, pero ya no quiere seguir adquiriendo más deudas, pues además debe pagar dos créditos que tiene pendientes en instituciones bancarias.

"Yo de por sí ya tengo varios pagos atrasados, luego debo lo que me prestaron y ya se me acumularon dos colegiaturas.

"Tenía ahorros porque dos de mis hijos trabajaban conmigo en este negocio, pero se gastaron en pocos días. No hay forma".

En el Monte de Piedad la fila es larga: muchos llevan aparatos electrónicos, pero también pulseras, aretes, cadenas de oro e incluso anillos de boda y de compromiso.

"No es fácil deshacernos de nuestras cosas, es solo que comenzó a subir el precio de todo. Yo no tengo trabajo porque me pagaban en una isla de la plaza de Toluca, entonces llevo dos meses sin ingresos. No hay de otra", opina Margarita.

Algunos de los asistentes buscan refrendar el empeño de sus bienes, pues pensaban recuperarlos después de enero, pero ante las graves condiciones económicas no pudieron hacerlo.

En tanto, padres de familia jóvenes coincidieron en que buscan empeñar, sobre todo, tabletas, celulares, audífonos y consolas de videojuegos, ya que necesitan leche y pañales en casa.

"Las últimas semanas no han sido fáciles. Yo laboraba en una casa, iba tres días a la semana, pero mi jefa me descansó y no tengo ese dinero", dice Margarita, quien vive en Zinacantepec.

El ayuntamiento no ha detallado la forma en la que entregará los apoyos; sin embargo, el presidente municipal advirtió que realizan un análisis muy puntual, pues "también hay gente engañosa que busca aprovecharse".